Con motivo del Día Mundial de la población, la Unión General de Trabajadores ha elaborado un informe sobre la evolución de la población empadronada en España entre los años 1998 y 2018 y la influencia de la migración en el crecimiento de la población de nuestro país, donde se destaca que los inmigrantes son necesarios para el desarrollo de España. Y se comprueba que la inmigración ha incidido positivamente en el crecimiento de población total y de población activa de este país.

El bajo porcentaje de población mayor de 65 años de las personas de nacionalidad extranjera, frente al progresivo aumento de este colectivo en la nacionalidad española, “no basta, para solucionar un problema demográfico compartido por otros países de nuestro entorno”, señala el informe.

Para UGT son necesarias otras políticas que “aborden el bajo porcentaje de población menor de 15 años”, ya que la crisis económica frenó el incremento de población, “produciendo un movimiento entre la población de nacionalidad extranjera de retorno a los países de origen o de reemigración a otros lugares”, señala el sindicato, y todo ello motivados por “la pérdida del empleo” y unas tasas de pobreza que aún hoy afectan a más de la mitad de la población extranjera.

Los inmigrantes solo representan el 10,1% de la población empadronada, pero el 12,1% de la población activa

Para la Unión General de Trabajadores, frente a los mensajes que señalan que hay demasiados inmigrantes en España, estos “solo representan el 10´1% de la población empadronada”.  

“Es preciso destacar la contribución de la población migrante, con independencia de su nacionalidad, al sostenimiento de este país”, afirma el sindicato.

Las conclusiones del informe sobre la evolución de la población empadronada en España de UGT, destaca que:

El aumento de la población española, “se ha debido en los últimos 20 años fundamentalmente a la inmigración”. El documento señala que en el año 2012, se alcanza el máximo de población, 47.265.321 personas. “Pero los saldos migratorios negativos desde el año 2013 hasta el 2015, fundamentalmente de población extranjera, han ocasionado una pérdida de población y una ralentización en el crecimiento”.

Los datos por edades del empadronamiento, reflejan una realidad conocida, “el progresivo envejecimiento de la población de nacionalidad española y las diferencias con la nacionalidad extranjera”, concluye el informe, afirmando que la población extranjera mayor de 65 años, en el primer trimestre del 2018, supone el 6´7% de la población extranjera mientras que el 15´4% tienen menos de 15 años.

Desde el año 2012, España ha perdido 773.400 personas en edad activa, de ellas 500.200 eran nacionales de terceros países

Para el sindicato, estos datos de diferencias por edades y el saldo migratorio negativo, especialmente de la población de nacionalidad extranjera durante los años más crudos de la crisis para este colectivo, “tienen una repercusión directa en la población activa”, señalan.

Y concluyen que el porcentaje de población activa nacional de la Unión Europea “es inferior a la de nacionales de terceros países”. Y ponen como ejemplo el caso de determinadas Comunidades Autónomas, donde la población activa comunitaria supera a la nacional de terceros países, “debida fundamentalmente a la presencia de nacionales de Rumania”, afirman. Pero estos bajos porcentajes de población activa de la Unión Europea de dos comunidades autónomas, “coinciden con la presencia de población mayor de 65 años, principalmente del Reino Unido”.

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