No se conocía en Madrid un caso semejante, triple homicidio, desde que en septiembre 2001 fueron asesinadas tres mujeres colombianas de edades entre 35 y 60 años fueron asesinadas en la calle Historias de la radio del distrito madrileño de Vallecas.

Lo ocurrido en la tarde del miércoles, también en Madrid y también en un barrio popular, Usera, -también latinoamericanos-, recuerda a las más crudas películas del género thriller e incluso de terror.

Elisa, 31 años, de nacionalidad dominicana, (recién licenciada en Derecho) y Marisa Osorio, 40, cubana, empleadas del bufete Euroasia Abogados, que dirige el letrado Víctor Joel Salas Coveñas en la calle Marcela Usera de Madrid fueron encontradas muertas por los bomberos en una de las salas del despacho con signos de haber sido asesinadas brutalmente. Una de ellas degollada y la otra muerta a golpes en la cabeza.

Los bomberos, que acudieron tras una llamada que alertaba de fuego en la citada oficina, todavía no habían acabado de presenciar las imágenes de horror que guardaba el bufete. En otra habitación encontraron el cadáver de un hombre de 42 años, de nacionalidad ecuatoriana, muerto al parecer por la herida que le provocó un hacha en la cabeza, cliente del despacho de abogados.

Infrecuente brutalidad

La brutalidad de los hechos ocurridos no es frecuente en Madrid, ni siquiera en España, y recuerdan más a sucesos que se producen precisamente en países americanos, latinos, Caribe y Norte. De hecho la capital de España registra un bajo índice de muertes por violencia, salvo en el caso de los feminicidios.

Ha sorprendido, por tanto, la brutalidad

Por tanto, lo primero que ha sorprendido a los investigadores policiales es la violencia con la que han actuados los que perpetraron el hecho. Utilizaron un hacha y probablemente un bate de béisbol o una barra de hierro para luego prender fuego a las estancias, que fue lo que hizo acudir a los bomberos.

También sorprende que se atacara a trabajadoras del despacho sin especial relevancia profesional en los asuntos que allí se trataban. Y, por último, la muerte del cliente también con gran brutalidad.

Todo parece indicar que se podría haber tratado de una vendetta e incluso de una criminal advertencia.

La asesoría jurídica de Víctor Joel Salas Coveñas, peruano de nacionalidad, esta especializado en asuntos de regularización de extranjeros, embargos un “bufete de barrio”.

Si se ha considerado que el letrado Salas Coveñas fue fiscal en su país y allí trató casos de narcotráfico y secuestros. Esa es una de las líneas que está siguiendo la policía.

Las dos mujeres asesinadas eran conocidas y apreciadas en la zona en la que se encuentra el bufete e incluso una de ellas residía en un portal a corta distancia.

Foto: SAMUR Madrid

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