Tiranía del Consenso

 

Daña cuanto nace de la mentira,

Otorga engaños como Libertad (1),

Presenta extraña la mera Verdad (2),

Pasan los años; el poder conspira.

 

 

Necio quien a poderosos admira (3),

Ha puesto precio a mi bella ciudad (4).

A la República juntos cantad:

«¡Que vuestro Régimen arda en la pira5

 

Al desnudar la voz de su consenso,

El pueblo llano volverá a rugir,

Un alegato a favor del disenso6.

 

Es el poder; potestad de elegir,

Ver al tirano caer indefenso,

¡Al fin sabremos lo que es existir (7)!

 

(1) Contraposición literaria entre lo concedido u otorgado y lo conquistado; las libertades individuales, las libertades civiles y la Libertad política-colectiva.

(2) Juego machadesco, en el que la Verdad es antónima al engaño y a la mentira; a la conspiración, al consenso.

(3) ¿Acaso la Libertad puede estar domeñada a la servidumbre voluntaria del súbdito al poderoso?

(4) Mi ciudad es un edén ajardinado ¡Valencia y lo sublime de una ciudad!

(5) La Constitución del ‘78 no necesita una ducha matutina, sino, antes bien, un paso por el purgatorio para purificar el espíritu ¡La sociedad civil es el fénix, el sujeto constituyente!

(6) Disenso como primer paso en la búsqueda de la Verdad, dice mi amigo arkegueta, el Dr. Alberto Buela.

(7) ¡Viva la tercera república, democrática y formal!

 

 

Sumisión

 

Pensar, en mi ciudad, se ha convertido:

-en una mentira de verdades.

-en un geriátrico de consensos

– en un viejo pederasta

– conspiranoico de senos de inocencia, matiza Lolita.

¡Maldito viejo de bacha bazi!, exclamó Valentina. Te mataré… por víctima y verdugo.

Sé que me temes.

¿Te arrep…ientes?

No, fue la respuesta débil y anciana a la pregunta.

¿Lo recuerdas, repugnante arruga traumatizada?

¡Mover la grupa sobre el sacro rostro de la democracia!

¡Mover el vientre sobre el pecho hercúleo y repúblico!

¡Mover la jurisprudencia sobre la palmera leprosa! Hoy, serás derrotado por el Derecho y la palabra: Sí, esa palabra que condenabas al olvido.

Sí, esa palabra que censurabas en los periódicos.

Sí, ese “sí” alveolar y sumiso ante el látigo roussoniano. Ahora, y siempre es: ¡NO!

Mi cuerpo se niega a la perversión. Mi cuerpo se niega a la corrupción.

Mi cuerpo se niega a ese monstruo de tres cabezas

-debiste separar los poderes8, inocente psicópata- Mi cuerpo es enemigo de esos prados verdes y putrefactos.

-dichosa lengua, ¡cuánto miente!

Mi lengua te da el pésame,

y mis manos entierran tus cenizas, sobre: Tus términos sucios.

Tus discursos agujereados.

Tus listas negras y cerradas y pornográficas.

Tus armas apoyadas en el hambre de los soldados.9 Tus mentiras.

Tus engaños.

Tu sometimiento: ¡eso fue!

Hoy:

Soy repúblico, avanzo hacia la civilización del progreso.

 

P.S.: ¿Conoces a mi novia? Se llama libertad, y tiene ganas de verte en este final.

8 ¿ Acaso olvidáis al amigo de los persas, o al hermano granadino de la libertad cuando afirmó: “Cuanto mayor pudiera ser el número de poderes separados y enredados en el juego político, menos peligro correría la libertad de todos”

9 Juego de palabras con el verso de Sun Tzu: <<Si se apoyan en las armas, //sus soldados estarán hambrientos>>.

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