Tecnoestructuraes el concepto que introdujo al lenguaje organizacional J K Galbraith, en su libro El Nuevo Estado Industrialpara denominar al grupo de técnicos, analistas y/o asesores que aportan conocimiento especializado, y que elaboran y toman las decisiones empresariales. Según Galbraith es la inteligencia que guía la empresa, el cerebro de la empresa, con independencia de los intereses o gustos de los dueños o accionistas. En el terreno político, Jacques Chirac, utilizó el término Tecnoestructura para referirse el Establishment político y económico que gobierna Francia, proviene de la ENA (École nationale d´administration), no se presenta a las elecciones ni da cuentas y rige los destinos del país. Ello se resumía en una frase: “los presidentes de Francia cambian, los enarcas siguen

Ante dicha realidad, ante este gobierno de la Tecnoestructura, lo cierto es que la actuación de los políticos se limita en la mayor parte de los casos a un postureo vergonzante, la inacción y la actuación de cara a la galería. De todo esto, es un buen ejemplo lo que está ocurriendo en la Comunidad Valenciana, donde tres años después de derrotado el PP, apenas se ha notado cambio alguno en la realidad cotidiana de los ciudadanos,  mientras unos y otros se limitan a la movilización emocional más burda de sus hooligans, hacer que hacen y poco más. El mejor ejemplo de esto lo vemos en la Conselleria de Educación del señor Marzà. Y es que tres años más tarde, nos encontramos con que las ratios siguen prácticamente igual, las condiciones laborales de los profesionales de educación siguen en el mismo lamentable estado que las dejó la señora Català, las mejoras han sido nulas y los cambios reales inexistentes. De hecho, el PP está tan encantado con Marzà, que la señora Cifuentes ha adoptado el mismo calendario escolar que sufrimos en la Comunidad Valenciana, con el traslado de los exámenes extraordinarios de septiembre a julio/junio. Y Marzà y Miquel Soler, de Compromís y el PSOE valenciano, deben estar tan contentos con la gestión que hacía el PP, que han copiado y sacado adelante el Plan Exit de Concha Gómez Ocaña y Alejandro Font de Mora, antiguos responsables del PP en Campanar, la sede de la Conselleria de Educación.

En realidad la gestión de la Conselleria de Educación de Marzà y Miquel Soler, se puede resumir en una palabra: “postureo”. Un postureo que le ha venido genial al PP, cuando este partido sabe perfectamente que el famoso plurilingüismo con el que, a base de una movilización emocional burda,  el partido conservador ha sacado a la calle a sus bases ultramontanas, es una continuación literal de lo que hacía el propio PP y de lo que iba a hacer. Y lo mismo se puede decir de los dichosos conciertos educativos,  que Conselleria apenas ha tocado y que sólo han servido para que Marzà haga postureo y  una mera política de declaraciones, como hemos podido ver en el único concierto de bachillerato que se iba a quitar en Castellón y que al final  no se ha quitado.  En definitiva, en Educación sigue gobernando la misma Tecnoestructuraque gobernó veinte años con el PP. La realidad y los hechos, o más bien su falta, son tozudos.

La Democracia no se acaba con un estruendoso aplauso, como decía la película. La Democracia se acaba cuando Derecha e Izquierda hacen exactamente lo mismo cuando gobiernan…y se acaba en un desesperanzado bostezo. Así de lamentable, así de triste.

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