Las siglas de Diario16 guardan un Periodismo con mayúscula.

No me puedo resistir a hablar de nosotros mismos, los periodistas. Tan a pecho nos tomamos los profesionales serios del Periodismo que no debemos ser  el protagonista de la noticia –a fuego me lo grabó mi profesor de Redacción en la facultad, César Coca, hoy  adjunto al director de El Correo- que da cierto pudor tomar la palabra, aunque sea el día de nuestro patrón.

¿Dónde están los sindicatos cuando hablamos de los derechos de los periodistas?

Los periodistas hoy en España estamos mal pagados, explotados en horarios y sueldos, vamos perdiendo la batalla por el intrusismo y cada vez estamos peor valorados por una sociedad que confunde nuestra profesión con lo que hace Belén Esteban, con comentaristas de pacotilla en los programas basura, con líderes de opinión y con todo lo que aparezca en los medios.

Sin ánimo de dar lecciones a nadie, y con profundo respeto hacia otras profesiones  y oficios que pueden ser parte fundamental de los medios –pero insisto, no lo son del Periodismo- defiendo la carrera profesional y universitaria –como siempre hay excepciones con licenciados y grados que se dedican a otras cosas, igual que habrá licenciados en Derecho, Filosofía, Arquitectura o Medicina que no ejerzan de nada de esto y se dedican al mundo del espectáculo o a la vida contemplativa. Respetable, en cualquier caso.

Pero tenía razón Cervantes cuando dijo aquello de:  “Quod natura not dat Salmanticae non praesta”. Como pasa en la mayor parte de las carreras universitarias y no universitarias, ejercer una profesión es mucho más que haber estudiado el grado o master correspondiente.

Y es que  ser periodista es emborracharse de actualidad sin mirar la hora para trasmitir a la opinión pública la mejor información. Ejercer el Periodismo es vivir tan intensamente una noche electoral, que no importa la hora ni que sea domingo. Ejercer este oficio –el más maravilloso según lo describió Gabriel García Márquez- es no cambiarlo por ningún otro, ni jugar a la política, ni guardarse una información para que ganen los tuyos. Ser periodista es sentir, vivir y disfrutar de la actualidad, dar voz a los que no lo tienen y tratar de mejorar el mundo contando lo que de verdad ocurre.

Los periodistas no inventamos noticias, trasmitimos la realidad. Por eso me quedo con la reflexión de Joseph Pulitzer, quien decía que la prensa debía luchar siempre por la reforma y el progreso, no tolerar nunca la injusticia o la corrupción, combatir siempre a los demagogos de todos los partidos, no pertenecer jamás a un partido, tener siempre simpatía por los pobres, oponerse a los privilegios individuales, defender el interés público, ser drásticamente independiente y nunca temerle a la denuncia del mal.

Con las palabras del maestro Pulitzer me encomiendo a nuestra patrón, San Francisco de Sales. A quien le mando un SOS enérgico, humilde y con el máximo fervor. Lo que no arregle el patrón…

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

2 Comentarios

  1. Hay que reivindicar al periodista de raza, honesto e independiente, y a los directores que dan la cara por su Redacción, tanto fuera como dentro de su medio de comunicación. Lamentablemente ya son muy pocos y son numerosos los que dejan ‘con el culo al aire’ a sus redactores/as.
    Y no olvidemos que si el derecho a la información está en la Constitución, será por algo.

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