“Si no estáis vigilantes, los medios de comunicación conseguirán que detestéis a los oprimidos y que améis a los que los oprimen” (Malcolm X)

 

Preguntándome porque algunos amigos míos me dicen: yo no votaría a Pablo Iglesias. ¿Por qué les es más fácil votar a Rajoy que a Pablo Iglesias?

¿Por qué a ciudadanos normales y corrientes como yo, de clase humilde, les caen mejor Rajoy o Susana Díaz que Pablo Iglesias?

¿Será porque periodistas y tertulianos nos manipulan?

En parte sí, pero pensándolo mejor, hay más causas y seguramente razones más profundas.

Si tuviese que dar una sola causa diría que la televisión tiene mucho que ver. Pero la televisión tomada en su sentido más global, desde los programas para niños hasta la publicidad, pasando por los informativos, las tertulias, los juegos y hasta los deportes.

¿Pero qué relación puede haber entre un dibujo animado para niños o una publicidad para un coche   y la percepción que tenemos de tal o cual candidato a unas elecciones?

Se podría pensar que sólo hay manipulación, formateo de las mentes, condicionamiento de las personas, cuando vivimos en una sociedad autoritaria, una dictadura.

Pero en las sociedades “democráticas”, que son de facto dictaduras suaves, estamos sometidos también a un ferreo control social, y eso, desde nuestra más tierna infancia. Por ejemplo cuando somos niños nos enseñan a identificar lo que es conforme a las normas (¿qué normas?) y lo que no lo es, nos impregnan de prejuicios, por ejemplo prejuicios sexistas: azul para los niños, rosa para las niñas, los hombres hacen bricolaje y las mujeres limpian la casa. Prejuicios raciales: recordad estos estudios repetidos en diversas épocas donde se presenta a niños una imagen de un niño blanco y otra de un niño negro y se les pregunta sobre quién es guapo o feo, quién es bueno o malo, con quién se identifican, y resulta que niños negros se identifican con el niño blanco. Vamos a recibir lecciones morales: te paseas con tus padres por la calle y pasando delante de una obra te pueden decir: si no trabajas bien en el cole tendrás callos en las manos como este peon de albañil, y pasarás frío o calor.

Te enseñan lo que está bien y lo que está mal, lo correcto y lo incorrecto, el respeto a la autoridad, a las reglas, la virtud de la competición, del camino que conduce al éxito, se establece una jerarquía entre los oficios, entre las asignaturas escolares, entre hombres y mujeres, entre las razas. Estamos sometidos desde la infancia a estos juicios de valores, a estos condicionamientos que conformarán nuestro comportamiento futuro.

Y ahí llega la publicidad. Se ha estudiado que estamos bombardeados por unos 3000 estímulos publicitarios al día. Y los cuentos, dibujos animados, príncipes y princesas, que consideramos virtuosos por su belleza, su estatus social, y más tarde los ídolos del fútbol, y el amor romántico. Todo va siempre en la misma dirección para empaparnos de la ideología dominante.

Y todo esto va a conformar un imaginario a la vez colectivo e individual que nos empujará a marginalizar ciertas personas, por su estatus social, por su corportamiento, por sus ideas, por su forma de vestir o de peinarse, por su raza, por su religión, porque no están de moda, y al contrario tenderemos a apreciar otras que serán conformes a este formateo al que hemos estado sometidos.

Esta es la idea: la conformidad con un modelo dominante, con un tipo de organización social que se nos presenta como universal, sin opción de imaginar y aceptar otro. Eres conforme al modelo del sistema o eres antisistema (y la “música”, el tono que se le pone a esta palabra llevará una carga emocional despectiva, de reprobación, de peligro, y más aún si le añadimos el adjetivo “populista”), con lo cual a una mayoría no le apetecera ser antisistema.

La televisión nos transmite todo esto amplificándolo, y esto nos lleva a aceptar más facilmente determinados discursos, valores, y a rechazar otros. Y uno de los medios más potentes para configurar estos comportamientos es justamente la publicidad.

¿Que relación hay entre estos spots publicitarios con los que nos bombardean y la política? Pues hay mucha: mirad estas publicidades de coches, de cosméticos, etc…El mensaje de estas publicidades no es nunca neutro, siempre es un mensaje conforme a esta sociedad de consumo que nos empuja a acumular, acumular objetos, que despierta y alaba el espíritu de posesión, de propiedad, de competición y siempre con esta idea de moda que tenemos que seguir. Es pura ideología política lo que nos transmite la publicidad. Y es muy insidiosa, silenciosa, se te mete en la cabeza y te persigue hasta en la cama, sin que te des cuenta, porque siempre hay detrás este control colectivo que opera, aunque sólo fuera a través del espejo que es la mirada de los demás, de estos otros que han sido ellos también formateados de la misma manera. Con lo cual este control es más eficaz aún que en una dictadura, puesto que no se necesitan siquiera fuerzas represivas, los carceleros somos nosotros mismos. Mirad un chaval en un instituto, si no tiene las mismas deportivas y de la misma marca que sus compañeros se encontrará marginalizado de facto. De hecho un chico que no puede comprarse una determinada marca porque su familia no puede asumir este gasto, le pedirá a su madre que le cosa un logotipo de Nike en su camiseta. Pensemos en una de las últimas publicidades de coches: “Mi padre tiene esto, y esto,…¿y el tuyo qué tiene? – el mío tiene wifi…” O esta otra: “¿Pero no te puedes permitir un Opel?” O “no seas tonta, compra Chanel que tú te lo mereces”.

No hay forma de escapar, aunque uno tenga una postura crítica hacia la publicidad, el grupo te obliga a entrar en el molde para no sentirte excluído, humillado, etc…y puedes observar el resultado en ti mismo en cuanto pisas un hipermercado o pasas delante de un escaparate. El ser humano es un ser social y hará todo para ser aceptado por sus semejantes e integrarse en la manada.

Vemos pues como la publicidad entra sin que nos demos cuenta en nuestras vidas y como está fuertemente cargada de una determinada ideología política. Y no sólo la publicidad, todo lo que difunde la televisión participa de este formateo ideológico: informativos, películas, tertulias, juegos, deportes, etc…

Y en cuanto a la política, manipulados por los “expertos”, los curas mediáticos, terminaremos actuando según sus deseos, que no son otros que los deseos de los poderosos de este planeta, y votaremos como ellos quieren, a quién ellos prefieren, convencidos de que votamos “libremente”.

¿Por qué estos “expertos” esos curas mediáticos tienen tanto poder de condicionamiento sobre nosotros?

Hay varias razones a esto. Ahí van tres:

– primero está una “violencia simbólica” que se expresa a través de estos expertos, quiero decir que estaremos más influenciados por el que lleva traje y corbata, que se expresa con un lenguaje más elaborado, con más convicción, o que se presenta con un título universitario rimbombante. Pensaremos que tiene la ciencia infusa y le concederemos mucha credibilidad.

– segundo, estos expertos están en sintonía con la ideología dominante, es decir la que hemos mamado. Podemos observar que son siempre los mismos que se pasean de una televisión a la otra (si siempre son ellos será que son los que más saben), como si no hubiera en el país multitud de periodistas y universitarios tan o más preparados que estos, que podrían expresar y desarrollar ideas y opiniones alternativas.

– tercero, escuchar a estos expertos nos dispensa de pensar. Piensan por nosotros. Nosotros estamos cansados, bien calados en nuestros sofás cual vegetales, predispuestos a tragarnos estas ideas predigeridas que nos machacan. Nos quedamos también en una situación pasiva y dócil frente a los sermones de unos periodistas que nos transmiten a través de unas “informaciones” el mensaje de que ellos representan y hablan en nombre de los ciudadanos “normales”, el mensaje de un pensamiento único que nos venden como universal e insustituible.

Cuando estos curas mediáticos se dirigen o entrevistan a un político, su actitud hacia él no será la misma según de quién se trate, según que represente el orden social dominante (la mayoría de los entrevistados del PP, PSOE o C’s) o un peligroso antisistema, y nosotros, observando esta actitud, vamos a interiorizar una cosa o la otra en función de si este político pertenece a la comunidad de creyentes normalizados que nos han metido en vena o es un herético.

Si este control, este formateo de las mentes, esta manipulación, este condicionamiento funcionan como lo describo aquí, y si pretendemos cambiar el sistema, es imprescindible desmitificar estos spots publicitarios, estos “expertos”, contestar su poder, bajar de su pedestal a esta televisión que es la herramienta más peligrosa y dañina para nuestra libertad de pensamiento. Tenemos que analizar, desmontar, explicar, denunciar estos procesos de manipulación. Pensemos en la revolución francesa por ejemplo: fue posible porque antes unos pensadores ilustrados en el siglo de las luces habían hecho un trabajo preparatorio en las mentes de las personas de su tiempo: criticaron, desacralizaron la figura del rey, de la religión, es decir los cimientos del antiguo régimen. Y como el edificio era ahora más frágil porque lo habían debilitado, los revolucionarios de la época pudieron echarlo abajo en pocos años. Por supuesto han habido también otras causas a la revolución francesa.

Los que somos un poco más conscientes de esta manipulación, (un poco solamente porque todos hemos sido formateados según estos modelos), tenemos que debilitar este sistema, tenemos el deber de analizar, explicar y denunciar estas formas de control de nuestras mentes a través de la televisión que, lo repito, es la herramienta más eficaz y más peligrosa para nuestra libertad de pensamiento, y para nuestra libertad a secas.           Bajar de su pedestal a la televisión, a la publicidad, a estos expertos, tiene que ser una acción imprescindible de los más conscientes (incluyo a los maestros y profesores que tienen que enseñar a sus alumnos a “leer” un cartel, una publicidad, un video, un cuento, un discurso, una tertulia, etc…) si queremos echar abajo este nuevo “antiguo régimen” en el que vivimos, y para esta tarea debemos por supuesto utilizar todos los medios a nuestro alcance, entre los cuales, visto el éxito de los youtubers, creo que los videos en youtube pueden tener un papel importante. Así que: a despertar nuestra creatividad y manos a la obra.

 

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1 Comentario

  1. Un artículo muy interesante.
    Hay temas en los que no había pensado, pero otros; me refiero a los del formateo mental, sin utilizar las mismas palabras, sí que lo visualizaba, captaba, y era consciente de que se produce en nuestra sociedad.
    Por poner un ejémplo: ¿por qué todos visten así, de repente, igual? Porque existe la moda. ¿Qué es la moda? Una manipulación mental auto impuesta desde hace decenios. Principios del siglo pasado o antes incluso. Y así todo lo demás…
    Para salirme, o tratar de alejarme de esto, (que a mí personalmente -y tal vez, por ser rara avis, me preocupaba y molestaba- enseguida descubrí que me bastaba hacer una cosa: ir siempre a contracorriente, tener un poquito de personalidad propia, y sobre todo (puedo fijarme en los demás), e incluso sacar lo mejor, pero nunca, nunca, ¡copiar!
    Y la sociedad de hoy día funciona así. Dos… quizá tres piensan, crean, se hacen multimillonarios, los reyes del cotarro multinacional, (porque todo se basa en el capital) y los demás… ¡a copiar sin cesar!
    Saludos!

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