Encontré un artículo que escribí el año 2011, hace seis años, para participar en un Encuentro Internacional en Taza-Marruecos. Tristemente todo sigue igual. ¿Por qué no pasamos a la acción NO de guerra sino de Bloqueo constante de muchas cosas que afecten a quienes nos están “manipulando”?

Decía mi texto: Grandes son los desafíos, muchos los factores a tener en cuenta. La Fundación Cultura de Paz que me honra representar, es la de Construir la Paz en la mente delos hombres para así construir, entre todos, la Solidaridad mundial.

Son grandes los desequilibrios, grandes las necesidades. Es imprescindible una seguridad global, que favorezca a la ciudadanía mundial.

Uno de los retos era poner fin al Hambre.

¿Hambre cero en el mundo en 2015?

Grotesco, así eran los contextos que expuse ante un Foro con personas llegadas de diferentes lugares del mundo

Hablamos de: Refugiados. Políticas de la población. Índice de desarrollo humano. Pobreza-Hambruna-Higiene. Población activa, desempleo. Educación para todos en tanto que Derecho Humano. Desnutrición. Papel de la mujer. Las minorías, los invisibles, los sin voz…

Es preciso decíamos, pero nadie hace el menor caso, acabar con la pasividad. Los problemas de hoy -año 2011- no se pueden abordar cual hacíamos en el pasado. Debemos decir basta a los desmanes de las políticas de pertenencia, de las religiones, las ideológicas culturales, de género. Acabar con el miedo que muchos-demasiados políticos del mundo nos han inoculado para ver siempre, en el otro, el culpable de los males que nos aquejan: desde el terror a los árabes, a los otros que llegaron de Continentes y países lejanos en busca de trabajo, con el esfuerzo y remuneración del cual criar y educar a sus hijos.

Yo, siempre optimista digo: no perdamos el coraje, avivemos la Utopía. Necesitamos trabajar, con-vivir, con-trastar, aprender unos de otros. Son muchos les desafíos que nos azotan que urge resolver: poner fin a las guerras y fabricación de armas, corrupción, aunque lo más urgente es la erradicación del hambre la gran provocación que nuestra sociedad NO atiende y, debería hacerlo de forma prioritaria.

¿Razones que lo impiden? Presupuestos sociales bajo mínimos, falta de espacio y, de manera alarmante, la gran incapacidad política, insolidaria. Demasiados piensan solo en ellos-su país-su economía cuando el objetivo es global.

La abolición de la Miseria es una obligación de conciencia, una necesidad mundial. Es pues nuestro deber, el de las personas que amamos y creemos en las personas, en la gente, procurar que estos derechos sean respetados. Nuestro lema, cuando hablamos de ciudadanía decimos siempre NOS /OTROS CIUDADANOS DEL MUNDO. Hay que olvidarse del YO si pretendemos acabar con el Desequilibrio entre población-recursos.

Conste que no he añadido nada nuevo. El texto era más largo, ésta es una síntesis.

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