Ayer, en el matadero de Madrid, tuve la oportunidad de asistir al preestreno del primer capítulo de la miniserie de Telecinco “Lo que escondían sus ojos”. Una serie que versa sobre el romance de Serrano Suñer (cuñado de Franco) y la Marquesa de Lanzol.

No voy a detenerme demasiado en el hecho de que Telecinco haya decidido producir una serie sobre el cuñado del dictador, pero donde sí voy a posar la mirada es en el hecho de su elaboración; qué es lo que transmite, cómo lo transmite y a quién va dirigida.

Esta serie está enfocada a personas muy jóvenes y concretamente mujeres muy jóvenes, y por eso utiliza como protagonista a Rubén Cortada, un actor muy atractivo y muy mediático para este tipo de público. En definitiva el fenómeno del momento para la juventud y la adolescencia.

¿Qué ocurre? Que esta adolescencia, por culpa del país en el que vivimos, apenas conoce algo sobre la dictadura franquista y por lo tanto no saben (como pude comprobar ayer) quién fue Serrano Suñer y qué papel jugó e intento jugar en este país. En vez de explicar quién fue este hombre y su afinidad por el nazismo, los creadores de la miniserie se detienen en enamorar a la protagonista y al público femenino que asiste al encuentro.

El público joven adora al protagonista sin saber que era el cuñado de Franco y sus intenciones políticas.

En “lo que escondían sus ojos” Serrano Suñer es un hombre atractivo y enigmático que acelera el pulso de los corazones que le miran a los ojos. Parece que es el tipo de hombre que les puede gustar a las mujeres. Me explico; no es un hombre romántico ni caballeroso como en las películas de Disney. Es un hombre apasionado, dominante, machista… al parecer algo que nos gusta. No sólo a la Marquesa de Lanzol, sino a mí, a ti y a todas.

Es increíble que hagan una serie dedicada a la juventud, en la que pretenden que las adolescentes se enamoren de uno de los mayores nazis de este país. Aunque resulte chocante Telecinco ha puesto como galán a un asesino fascista que apoyó el Golpe de Estado y que pretendió llevar a España a la Segunda Guerra Mundial de la mano del régimen de Hitler.

“Lo que escondían sus ojos” muestran un Serrano Suñer progre y con ideas tansicionistas.

Dejando de lado la pretensión de la serie de que la juventud se enamore de este personaje, vamos a pasar a analizar el contexto histórico, o mejor dicho a la falta de contexto histórico, y es que esta serie se puede hacer dentro de 100 años o situarla en 1800 que nada cambiaría. Según la serie, la figura de Serrano Suñer poco dista de la de un político democrático, teniendo más simpatía a las ideas de la Transición que a las propias de su figura en los años cuarenta (no olvidemos que Suñer era la parte más extrema del régimen apoyando públicamente a Hitler y Musolinni). Es increíble pero, según Telecinco, España tuvo un “Cuñadisimo” progre, que discutía con Franco para no matar a los republicanos capturados por los nazis en Francia (Más de 9.000 españoles republicanos fueron enviados al campos de concentración, siguiendo las órdenes de Suñer quién se desentendió condenándolos con esta frase: “Puesto que no parece oportuno hacer nada a favor de los internados, archívese”) o que se enfadaba por no someter a referéndum popular el sueldo del dictador, según este primer capítulo. Además no se deja claro si Serrano Suñer era partidario de entrar en la Segunda Guerra Mundial o si más bien estaba siendo presionado por los nazis para que España participase.

Sorprendente también resulta el Madrid de los años cuarenta. Cierto es que se muestra durante apenas un minuto, el hambre que sufre el pueblo, pero los en 73 minutos restantes de capítulo parece que Madrid estaba mejor que en estos últimos años con Ana Botella.

El primer capítulo de la miniserie sale hoy en Telecinco, antes de verla recomiendo que echéis un ojo por internet sobre la figura del protagonista, y recordad que Serrano Suñer no debe ser el galán que enamora al público.

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