El Aleatorio (Ruiz, 7) es el templo actual de la literatura alternativa. Lo mismo puede uno toparse allí con una lectura completa desde la mañana hasta la noche de Rayuela; que con Carlos Salem apadrinando una sesión de slam poetry, con Mattarucco, el rey de la aliteración, o con poetas underground y vivenciales como Malena o Irena X o cualquier otra estrella emergente de la cada vez más activa escena poética madrileña.

Uno de sus dueños es Marcus Versus, editor de Ya lo dijo Casimiro Parker, quizás la editorial de poesía más exitosa ahora mismo. Y la barra la atiende Escandar Algeet, autor de Alas de mar y prosa. Es el bar que ha tomado el relevo del hoy desaparecido Bukowsky o Diablos Azules, locales donde la poesía compite con la música en el escenario. Es, en definitiva, el sitio en el que hay que estar.

Y estuvimos. Anoche a las siete de la tarde arrancó el acto más irreverente de este fin de semana. Los editores de la nueva colección Desfase (http://literaturascomlibros.es/coleccion-desfase) de la editorial digital LcLibros, Benjamín Escalonilla, José Ángel Mañas, Miguel Ángel Gara y Carmen García Carreras, ejercieron de maestros de ceremonias de una sorprendente velada de entrega del primer premio Desfase, concurso al que han optado casi cien novelas bajo el sugerente tema de –no es ninguna broma- “Los gayumbos de Pablo Iglesias”. Con semejante asunto, el humor tenía que estar garantizado y lo estuvo.

Empezó el acto con la presentación del proyecto Desfase por parte de Benjamín Escalonilla, quien explicó que nace con la idea de explorar la vena más salvaje, fresca y “punk” de la producción literaria actual. No en balde el eslogan de la colección, como dijo, es “Nos gusta la literatura que suena a punk, electrónica, rock; no toda la literatura tiene que sonar a música clásica“. Con esa idea, que conecta con el espíritu del jurado que acaba de otorgar el premio Nobel a Bob Dylan, pretenden refrescar el panorama literario español y aprovechar las facilidades del medio digital para dar visibilidad a un buen número de obras que, por las razones que sea, no están teniendo acceso al mercado físico del libro.

Hablaba Escalonilla con unos gayumbos en la mano y tenía una plica colgada al cuello con el nombre del ganador. Ambas cosas se las pasó a Diego Mattarucco, monologuista argentino que actúa ahora mismo en la sala La Nao 8 con el espectáculo Hambres, quien improvisó uno de sus monólogos aliterativos a partir de la palabra “gayumbos” y enganchó con uno de sus clásicas reflexiones cacofónicas sobre la situación política actual. El clímax de su intervención fue la rumba que dedicó ad hoc a la editorial, La rumba de los gayumbos, que deleitó a los asistentes al acto.

Tomó la palabra a continuación José Ángel Mañas. Bromeó sobre un futuro premio Nobel a Eminem, y engarzó un bonito discurso en el que recordaba que el premio Desfase se coloca en la estela de los premios de descubrimientos tradicionales en España, esos certámenes que descubren talento en crudo o proyectan luz sobre talentos ya maduros que por alguna razón no han tenido aún el suficiente reconocimiento. Añadió que él mismo era hijo de esos premios (Mañas fue finalista del premio Nadal en 1994 con Historias del Kronen), y que considera, igual que Miguel Delibes, que este tipo de certámenes “son una suerte de oposiciones a escritor”.

Miguel Ángel Gara, poeta y también editor de Desfase, insistió en la modernidad del planteamiento de la editorial y en su apertura a las propuestas estéticas más arriesgadas y bizarras (“bizarro quiere decir, en castellano, a la vez raro y valiente”) y la importante función de complementariedad con respecto al mundo físico de las librerías que puede tener en este sentido la edición digital, por sus peculiaridades. Entre ambos fueron introduciendo las obras finalistas del premio que Desfase publica estos días: Murió con los gayumbos puestos, Pablo contra Pablo, El caso de los gayumbos, Gayumbos empieza por gay, Con iglesias hemos topado, La madre que parió a Jackie Earle Haley y Los gayumbos de Pablo Iglesias, de, respetivamente, M.Victoria Lovaina, Javier Pavia, Juan Carlos Garrido, Maximiliano Sacristán, Juan Manuel Márquez, José Manuel Jaén Bernuz y Sergi Escolano. Algunos de los finalistas estuvieron presentes y leyeron fragmentos de sus obras. Todas ellas están accesibles en LCLibros (http://lclibros.com/ ).

Cerró el acto el jurado posicionándose al completo cada cual con una carnavalesca careta de un dirigente político actual al tiempo que Carmen García Carreras extraía por fin el cartelón que había en el interior de la plica con el nombre del título de la obra ganadora de este año: La madre que parió a Jackie Earle Halley.

 


 

Puedes comprar la novela, en eBook a 3 € en:

http://www.lclibros.com/2016/10/14/la-madre-que-pario-a-jackie-earle-haley/

 

O el lote completo de las 7 novelas finalistas, a 8€ en:

http://lclibros.com/2016/10/13/lote-los-gayumbos-de-pablo-iglesias/

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2 Comentarios

  1. Fue una ceremonia magnífica, lo pasamos muy bien. Como si la primavera hubiese sustituido al otoño durante unas horas en el viejo Mad Madrid (que diría mi jefe, el Señor Manjatan).

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