El pasado viernes el Banco de Santander presentó sus resultados semestrales, los primeros tras la compra del Popular y la incautación del patrimonio de más de 300.000 pequeños accionistas. En su presentación de resultados semestrales, Ana Patricia Botín afirmó que el impacto en las cuentas del semestre no fue muy importante, pero que ya ha dado un pequeño beneficio de 11 millones de euros.

Lo verdaderamente importante es el cálculo que ha hecho del coste total de la operación. Según el Santander, será de 12.000 millones de euros que en parte será compensado con los 7.000 millones procedentes de la ampliación de capital. También ha informado que los depósitos en el Popular han crecido en 5.000 millones en las últimas semanas.

La presidenta del Santander dijo: “Desde la adquisición de Popular hace menos de dos meses, hemos avanzado de forma significativa para hacer frente a las prioridades inmediatas: hemos ampliado el capital necesario para cumplir con nuestros requisitos y anunciado un plan para reducir la exposición inmobiliaria de Popular; además, se ha puesto en marcha una acción comercial para reforzar la vinculación de los clientes afectados por la resolución; hemos confirmado las estimaciones financieras que hicimos en el momento de la compra; y hemos nombrado un nuevo consejo y equipo directivo. Además, podemos decir que la calidad y el nivel de compromiso de los equipos de Popular son muy altos. Tenemos, por tanto, mucha confianza en que la adquisición nos generará una rentabilidad sobre la inversión del 13-14% en 2019”.

También se hizo una previsión de rentabilidad de la compra del Popular. “El impacto de la adquisición de Banco Popular en la ratio CET 1 del Grupo se compensó con la ampliación de capital de 7.072 millones de euros, que culminó el 27 de julio 2017. El Grupo mantiene el objetivo de aumentar su ratio CET 1 de forma orgánica en 40 puntos básicos durante 2017, para llegar a una ratio CET 1 del 11% en 2018”. El CET 1 es la medida central de la fortaleza financiera de un banco desde el punto de vista del regulador. Se compone de un capital básico, ​que consiste principalmente en las acciones ordinarias y de las reservas declarada (o utilidades retenidas),2 pero también puede incluir las acciones preferenciales no-acumultivas no-redimibles.

Lo que no dijo en esa presentación es el beneficio a muy corto plazo que se va a obtener. Ya explicamos ayer que las cifras de beneficio estarán por encima de los 30.000 millones de euros por los movimientos que se están realizando para la venta de la cartera inmobiliaria del Popular. Tampoco se refirió al beneficio que obtendrá el Santander del negocio de Pymes del Popular porque hacerlo supondría reconocer implícitamente que la intervención no fue legal y se sustentó en informes que no reflejaban la realidad del banco.

Fuentes financieras consultadas por Diario16 nos explican que el Santander ha puesto a cero el valor del banco para justificar no haber pagado nada. “Hay tres sencillos datos que lo explican pero que no citan en sus informaciones:

  • provisiones por 7000 millones, son la friolera de 5.500 millones de euros más que lo que supondría poner al Popular en la media del sector;
  • 000 millones de fondos de comercio que han amortizado innecesariamente, dado que el Banco Popular sigue en funcionamiento y no se ha liquidado -¿o sí?- y cuya amortización no afecta al capital porque se descontaban ya, pero ahora los pasan por resultados-;
  • ¿700 millones para un plan de acción comercial?”.

No hay nada más maleable y manipulable que las cuentas de una empresa, sobre todo si tienes un equipo de buenos contables, la complicidad de las auditoras, la connivencia, el respaldo y colaboración de las autoridades españolas y europeas y un montón de favores que cobrar, favores del tipo “Algún día, que quizá nunca llegue, te pediré que hagas algo por mí”. El Santander, para transmitir que el Popular no tenía ningún valor, ha utilizado las cifras extraídas del informe de liquidación de Deloitte que más le convenía (recordemos que la auditora presentó tres) y que, por supuesto, está embargado para que nadie sepa la razón real de por qué se intervino al Popular, razones que ustedes ya conocen y que van más allá de la contabilidad.

El propio Santander ya indicó en su presentación de resultados que ya se estaban recogiendo beneficios de la compra del Popular. “La adquisición de Popular aumenta el crédito a clientes un 10% (82.600 millones de euros) a 861.200 millones de euros. Aunque los depósitos de clientes de Banco Popular cayeron en 20.000 millones de euros entre el 30 de diciembre 2016 y el 7 de junio 2017, después del proceso de resolución y posterior adquisición, los depósitos se han empezado a recuperar y aumentaron en 5.000 millones de euros en las semanas posteriores a la compra”.

Por otro lado, se les olvidó indicar lo que ha supuesto el negocio del siglo y por el que se organizó la operación para que el Popular fuera comprado por el Santander: su cartera de activos inmobiliarios. En el día de ayer se conoció que el fondo BlackStone (no confundir con BlackRock que tenía un 4% del capital del Popular) ganó la puja inmobiliaria y el Santander firmó un precontrato con este fondo para la venta del 51% de todo el ladrillo del Popular, lo que implica una operación que, aunque el mercado tase en 5.000 millones de euros, los expertos consultados por Diario16 cifran por encima de los 30.000 millones.

La decisión final ha sido sorprendente porque la favorita para hacerse con el contrato era el fondo LoneStar que contaba, además, con el asesoramiento y apoyo de PwC, la multinacional en que coincidieron Luis de Guindos y Antonio Carrascosa y que es la auditora del Santander hasta 2018. Esta operación está pendiente, sobre todo, de la aprobación por parte de Bruselas de la compra del Popular.

Es sorprendente que se esté permitiendo al Santander operar con los activos del Popular cuando las autoridades europeas aún no han aprobado la operación. Sólo hay una explicación para que una entidad como el Santander se arriesgue a trabajar con los activos de la sexta entidad financiera sin tener la aprobación definitiva de Europa de la compra. Esa seguridad sólo tiene una explicación: la operación estaba aprobada meses antes del 7 de junio, operación pergeñada y negociada en reuniones en viviendas de una exclusiva urbanización de las afueras de Madrid o en el Club Bilderbeg, una operación en la que sin el apoyo de las autoridades españolas (Ministerio de Economía, Banco de España, CNMV) y la complicidad de las europeas a la hora de ejecutarla, no habría sido posible llevar a efecto porque sólo había un objetivo: rescatar al Banco de Santander.

¿Qué ocurriría con esos activos si Bruselas anula la operación tal y como están intentando despachos de abogados que no tienen conflictos de interés? ¿Continuará BlackStone con el negocio si no es el Santander el dueño del Popular?

Según el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, “Estamos evaluando alternativas. Tenemos de distintas propuestas para gestionar la exposición del banco, vender parte o todo. Es relativamente pronto. En este momento no es posible cerrar la operación. Sin autorizaciones de Competencia no es posible”. Se trata de la autorización de la compra del Popular por el Santander por parte de la Dirección General de la Competencia y hasta que esta institución no dé su visto bueno el Santander no puede disponer de los activos del Popular. Sin embargo, ya están negociando como si fueran propios y, sobre todo, vendiéndolos a un tercio de su valor nominal lo cual supone un quebranto para las cuentas de la sexta entidad financiera de España. ¿No tendría que intervenir el Banco de España en esta operación al provocarse un quebranto del 66% sobre el valor patrimonial de esos activos? ¿El Santander pretende salvar su cuenta de resultados anual a costa de regalar el ladrillo del Popular? Seguramente Linde intervendrá del mismo modo en que lo hizo mientras estuvo activa la operación bajista que hundió al Popular en bolsa, es decir, no intervendrá. Ya se sabe, donde manda patrón…

El Santander, a través de diferentes fuentes financieras y académicas consultadas por Diario16, no obtendría la rentabilidad a corto plazo que necesita de la compra del Popular. Intentar vender el ladrillo a un precio de mercado o sobre su precio nominal si quería cerrarse una macrooperación como la cerrada con BlackStone, además de la presión que ejercerían las 300.000 víctimas de la operación que lo han perdido todo si, además, se obtenían plusvalías de la misma para que esos beneficios se utilizaran en devolverles lo que se les incautó la madrugada del 7 de junio. Para lavar su imagen el Santander regala prácticamente a un fondo buitre el 51% de su cartera inmobiliaria haciendo perder a la entidad, por tanto, un 49% de su valor nominal. Aun así, todo lo logrado con la operación con BlackStone serán beneficios para el Santander, beneficios que se utilizarán para arreglar su cuenta de resultados en vez de para devolver a los 300.000 pequeños accionistas lo que se les incautó por un valor adecuado, no por 1,85 como está reclamando Aemec sino, al menos, por el precio que tenían en la ampliación de capital de 2016.

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5 Comentarios

  1. Buena prueba de los manejos contables es que los 700 M. que carga a BPopular en concepto de la acción comercial de las “preferentes” de compensación para los que acudieron a la ampliación de 2016, es que estos 700 M sería si el 100% de los incautados la aceptase, lo que es harto imposible pues no podría ser aceptada al ser perpétua, absorbible, al pírrico 1%, solo amortizable cuando desee BSantander ¿nunca? y tienes que desistir de iniciar acciones legales contra ellos por tus acciones anteriores -el volumen importante de las que tienes y de las que emanaron los derechos de la ampliación- y las que comprases después para promediar. Asísmismo te obligas a mantener las posiciones con ellos con lo que te abrasarán a comisiones, más del 1% anual sobre una parte pequeña de tus acciones, sabiendo que no te puedes ir; vamos, que si consiguen que pique un 5% (35 M. en lugar de 700) van que chutan. ¿Devolveran a accionistas y bonistas BP los 665 M restantes? No, sabemos que no.

    Si, como bien dijo Francisco González BBVA; “la contabilidad es un chicle”, diríamos que Banco Santander es Mr. Boomer.

  2. Mientras diario16 continúe en su linea de investigación, yo como accionista del popular me siento mas seguro.
    Verguenza la casi totalidad de los medios informativos que machacaron al Popular hasta su expoliación y ahora ni informan a sus lectores de las demandas que se van admitiendo por la Audiencia Nacional como son las de Adicae y la Ocu o el recurso al Tribunal de Justicia Europeo por parte también de Adicae.

  3. Eso no es todo. Que papel han jugado en la expropiación algunas entidades no civiles que tenían 6000 millones en Popular.?
    Qué se sabe de la Sindicatura.?

  4. El articulo habla por si solo. Por favor, seguid investigando hasta el final. Prensa Libre como esta y no medios comprados.

  5. Somos 305.000 los que no nos vamos a rendir. Ganaremos en el TJUE, y si no es así, Europa es otro pelotazo !
    Seguid con el periodismo de investigación , y con la prensa libre !

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