Considero que de los fondos públicos no debería derivarse ni un solo euro a los sectores y empresas privadas. Sin embargo eso no ocurre así y cada vez más se ha ido extendiendo todo tipo de conciertos, o peor aún, se han privatizado  la prestación de servicios esenciales, como el energético y agua de abasto.

La sanidad en gran medida está concertada y al socaire de los conciertos, han aflorado nuevos centros hospitalarios privados o muchos de los existentes se han visto beneficiados y han incrementado sus servicios y en consecuencia los beneficios obtenidos. Esta situación desde posiciones ideológicas (en algunos casos “supuestamente”) de izquierda, se viene lógicamente y con argumentos muy consistentes cuestionando. No así la derecha que la defiende retóricamente y muy interesadamente, esgrimiendo sin rigor o base que lo sustente su mayor efectividad y menor coste.

Dentro del PSOE y tratando de imprimirle connotaciones ideológicas que hagan mella en sus afiliados y en la propia Sociedad, muchos dirigentes “socialistas”, han “saltado a la palestra” denunciando públicamente los conciertos con la sanidad privada. Sin embargo no hacen lo mismo con la arbitraria, discriminatoria e injusta educación concertada, que con sus filtros impide el acceso a niñas y niños de familias humildes, inmigrantes o discapacitados. Eso si, ellos dando ejemplo de su “coherencia” tienen a sus hijos e hijas en los referidos centros educativos concertados.

No estoy en contra de la enseñanza privada, pero como expresó Felipe González en el mitin principal de la campaña electoral para las elecciones constituyentes y generales en junio de 1977, ¡quien quiera enseñanza privada que la pague!. Eso fue lo que taxativamente manifestó y todo el publico que abarrotábamos el recinto, nos pusimos en pie aplaudiendo con gran entusiasmo y es que no en vano, teníamos presente el apoderamiento y manipulación que la Iglesia Católica había hecho de la enseñanza privada.

Sin embargo al llegar a la Moncloa en octubre de 1982, de lo primero que hizo fue acordar con la retrograda y reaccionaria Conferencia Episcopal la implantación de la injusta enseñanza concertada, que pagamos todas/os con nuestros impuestos pero tiene acceso seleccionado y restringido. Viendo la deriva de Felipe González y otros jerarcas y dirigentes como él, ahora no podemos extrañarnos sobre lo acontecido.

Sin estar de acuerdo con la sanidad concertada, pero hay que reconocer que la misma a diferencia de la educación no es discriminatoria, pues la deriva a sus centros de los pacientes desde la publica, se hace sin tener en cuenta su estatutos social o económico.

Como se ha venido comprobando la privatización de servicios esenciales como el bancario (antiguas cajas de ahorro), energético, abastecimiento de agua, telefonía, transporte, etc. ha sido en detrimento del Estado de Bienestar y la calidad de vida cada vez más deteriorada.

Va siendo hora de que tomando como referencia (pero no imitándolas) las antiguas cajas de ahorros, reconvertidas en Bankia proceso que nos ha costado 62.295 millones de euros su rescate y reconversión, de los que el Estado sólo ha recuperado 3.873 millones pase a ser un autentico banco del Estado, que nos sirva como estimulo y referencia para acogernos y defender nuestros intereses ante la arbitraria, depredadora e injusta banca privada.

Los demás servicios esenciales habría que recuperarlos y renacionalizarlos o remunicipalizarlos. En lo que respecta a la sanidad, educación y servicios sociales públicos, deben mejorarse y así nadie por falta de recursos tendrá la obligación de utilizar las prestaciones de las empresas privadas, pero cuando estando en su derecho eso ocurra, eligiendo libremente esta modalidad asistencial, cada cual deberá afrontar sus propios gastos ocasionados.

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Militante de los sindicatos ingleses (Trade Unions) desde 1971 y hasta mi regreso de Londres en 1976. Afiliado a la UGT y al PSOE en Londres desde junio de 1972. Cofundador y coordinador sindical de la F.A.E.E.R.U. (Federación de Asociaciones de Emigrantes Españoles en el Reino Unido). Fundador de la cooperativa de servicios PAILARCA (Pablo Iglesias-Largo Caballero). Miembro de los dos primeros comités regionales del Partido Socialista Canario -PSOE- 1977-1985 y por esas mismas fechas, miembro de las primeras ejecutivas insulares de Gran Canaria del PSOE y de la UGT. Cofundador en 1980 de Izquierda Socialista y su coordinador en Gran Canaria hasta 1989. Miembro del primer Consejo Federal de la Emigración del PSOE. Presidente del 1er. Comité de Empresa por la UGT del Hospital Materno Infantil de Gran Canaria. Concejal de deporte y de los distritos: Isleta, Santa Catalina y Guanarteme del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, legislatura 1983.1987. Miembro de la Comisión Permanente de Deporte de la FEMP (Federación Española de Municipios y provincias) y del pleno del CSD (Consejo Superior de Deporte). Cofundador en 1991 de la Fundación Juan Negrín y su secretario durante 23 años (hasta 2014).

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