© Roy Galán

Roy Galán (Santiago de Compostela, 1980) es escritor, fotógrafo, influencer y, sobre todo, activista feminista y a favor de las causas LGTB+. Artista polifacético, ha escrito los libros La ternura (2017) e Irrepetible (2016), y ha formado parte de una lista de Podemos para las elecciones internas del partido en Vistalegre II.

Con más de 220 000 seguidores entre Facebook e Instagram, Roy aprovecha el privilegiado escaparate que le brindan las redes sociales para escribir apasionantes y poéticos textos con un claro compromiso social y político. Textos donde pone en relieve la realidad de las mujeres y la de algunos de los colectivos más desfavorecidos de la sociedad, como las personas trans, los desahuciados o los animales.

Destacado aliado feminista, Roy Galán representa un nuevo tipo de hombre. Una nueva masculinidad que ha entendido que el hombre es «el problema y la solución» de la desigualdad de género y que debemos cuestionarnos y deconstruirnos, renunciar a ciertos privilegios propios de nuestro género y escuchar atentamente la experiencia de las mujeres, apoyándolas siempre «pero sin liderar la lucha».

«EL FEMINISMO ES LO QUE ESTÁ CAMBIANDO EL MUNDO. LO QUE ESTÁ HACIENDO QUE ESTRUCTURAS TÓXICAS, DAÑINAS E INJUSTAS SE TAMBALEEN»

 

Eres un escritor cuya popularidad ha venido muy estrechamente ligada a las redes sociales, ¿qué opinión te merecen las redes y por qué crees que son tan importantes para el mundo de la cultura?

Las redes sociales son una herramienta potentísima de comunicación tal y como lo fue la televisión en su momento. La cuestión es que en el ámbito cultural o artístico se han utilizado normalmente para promocionar un trabajo, pero lo común no era que se creara contenido en las propias redes, probablemente porque se piensa que es un medio un tanto efímero y un soporte un tanto banal para producir cultura. La vuelta de tuerca ha venido cuando se ha empezado a crear en redes sociales contenido cultural de calidad y se demuestra que no importa dónde lo hagas. Lo importante es lo que haces con lo que tienes. Al final la responsabilidad de que las redes sociales sean algo positivo o algo negativo es de los seres humanos que manejamos esas redes. Igual que la ficción es capaz de crear recuerdos en la mente como si fueran propios, las redes son capaces de crear vínculos afectivos reales entre las personas si hay honestidad y verdad. Tal vez eso no se vea mucho en las redes sociales pero tampoco se ve en la vida no virtual.

 

Como escritor, ¿qué temas te interesan especialmente, sobre qué te surge escribir?

Nunca pienso sobre lo que voy a escribir. No tengo un plan o una estrategia. No sé si algo va a gustar más o menos. Yo lo único que hago es sentir. Llevo cinco años escribiendo a diario y la escritura es también un músculo. Con este entrenamiento he conseguido estar muy conectado con mi sentimiento y por eso utilizo siempre la intuición. Me gusta decir que escribo desde el sueño porque hay algo de eso, de traer algo del sueño a las palabras y construir desde ahí. Lo que sí es una decisión meditada es mi compromiso que hace que mi escritura sea activista. Yo soy un escritor al que le duelen cosas y no solo cosas que me afectan a mí y lo único que tengo para transformar ese dolor son las palabras. Lo que sí tengo claro es que no voy a pedir permiso ni perdón por escribir. Si no te gusta que escriba sobre Operación Triunfo, lo entiendo. Pero no es lo que a ti te gusta, es lo que a mí me gusta. Y eso es lo único que no es negociable. Nunca voy a escribir algo que no sienta y que, por tanto, para mí, sea mentira.

«LEER Y ESCUCHAR ACTIVAMENTE A LAS MUJERES ME HA HECHO DARME CUENTA DE MIS PRIVILEGIOS COMO HOMBRE»

 

¿Qué ha significado para ti escribir y publicar dos libros tan intimistas y tan comprometidos como Irrepetible (2016) y La ternura (2017)?

La constatación de que hay palabras llave que abren lugares en los que podemos habitar de manera común. Para mí es fundamental que sean libros juveniles, que llegan igualmente a una chica de trece años que a una mujer de setenta. Porque creo que al final lo que necesitamos son historias que nos recuerden que no hay tanta diferencia. Que en lo profundo y en el pasado y en el futuro seremos lo mismo. A nivel práctico, los libros han sido utilizados como apoyo para dar clases en institutos, al igual que muchos de los textos que publico en internet, y eso para mí es lo más gratificante porque quiere decir que mi esfuerzo está sirviendo para algo palpable. Me siento útil en algo y eso es impagable y que debería experimentar todo el mundo. Además estoy muy contento con poder publicar con una editorial como Alfaguara Juvenil del grupo editorial Penguin Random House porque mis editoras son las mejores del mundo, me dan toda la libertad del mundo, me respetan muchísimo, me tratan con afecto y para mí, hoy, esas son las únicas condiciones laborales posibles. Soy un hombre muy afortunado.

«YO PLANEO UNA REVOLUCIÓN DEL AMOR, DE LOS AFECTOS Y LA EMPATÍA, POR LO QUE EL FEMINISMO ES ALGO INSEPARABLE A MIS ESCRITOS»

 

¿Qué es para ti el feminismo y cómo de importante es en tu vida? ¿Y qué influencia tiene en tu obra literaria y en tus escritos?

Para mí el feminismo es lo que está cambiando el mundo. Lo que está haciendo que estructuras tóxicas, dañinas e injustas se tambaleen. Esto es ya imparable. El feminismo está haciendo que el presente sea fundamental en el futuro. Yo planeo una revolución del amor, de los afectos y la empatía, por lo que el feminismo es algo inseparable a mis escritos. Porque además el feminismo, o los feminismos, están abriendo el camino a otras muchas luchas que han ido siempre de la mano como son las luchas del colectivo LGTB+, el cuidado de los animales o la conciencia ambiental. Ya no hay marcha atrás y eso hay que celebrarlo. A nivel personal, leer y escuchar activamente a las mujeres me ha hecho darme cuenta de mis privilegios como hombre. En mi cabeza nunca se había representado la imagen de poder ser agredido sexualmente o violado cuando volvía de noche a casa solo y al escuchar a mis amigas decir que ellas llevaban las llaves entre los dedos como arma por si acaso me hizo ver que para nada es lo mismo ser hombre que mujer. El feminismo me ha ayudado a entender cómo se sienten y cómo son tratadas las mujeres por el hecho de ser mujeres. Y una vez entendido eso creo que es imposible no hacerte aliado feminista.

«EL FEMINISMO ME HA AYUDADO A ENTENDER CÓMO SE SIENTEN Y CÓMO SON TRATADAS LAS MUJERES POR EL HECHO DE SER MUJERES. Y UNA VEZ ENTENDIDO ESO ES IMPOSIBLE NO HACERTE ALIADO FEMINISTA»

 

Participaste con tu testimonio en el libro Hombres por la igualdad de Nuria Coronado (LoQueNoExiste, 2017), ¿cuál crees que es el papel del hombre en el feminismo actual? ¿Qué le dirías a un hombre para convencerle de que abrace la causa feminista?

Sin los hombres el cambio no es posible. Tienen una importancia capital pero no han de liderar la lucha porque la lucha es una lucha de las mujeres porque ellas son el grupo oprimido. Por decirlo de alguna manera el hombre –lo que representa– es el problema y la solución. El virus y la vacuna. Los hombres han de ser muy valientes para deconstruir sus masculinidades y volverse a construir, y además han de revisar sus privilegios y estar dispuestos a dar un paso hacia detrás. No parece que estén muy por la labor, la verdad, pero por suerte hay hombres, nuevos hombres, que lo están haciendo muy bien. Es curioso porque la gente se lleva las manos a la cabeza con los feminicidios –asesinatos machistas de mujeres por el hecho de ser mujeres– pero se burlan de las feministas o de los micromachismos sin entender que las primeras luchan contra eso que provoca los feminicidios y que los segundos son los que provocan los feminicidios. Yo no tengo que convencer a ningún hombre para que abrace la causa feminista. La desigualdad existe y es latente. Y tú decides qué clase de hombre –y de persona – quieres ser.

«EL COLECTIVO DE LAS PERSONAS TRANS ES EL MÁS DESFAVORECIDO Y EL QUE MAYOR VIOLENCIA SUFRE»

 

¿En qué medida crees que la causa feminista y la causa LGTB+ están relacionadas como movimientos sociales? ¿Crees que sería necesario estrechar lazos?

Están íntimamente relacionadas. De hecho, la opresión de ambos grupos viene del mismo lugar y hemos encontrado siempre un refugio las unas en los otros y los otros en las unas. Cuando a mí los chicos me llamaban maricón en el patio del colegio para reforzar su hombría a mi costa, siempre hubo una amiga que vino a jugar conmigo, que me salvó de todo ese odio. Nos hemos sabido reír mucho conjuntamente también. Es una relación única y últimamente parece que peligra debido al complejísimo tema de la maternidad subrogada. Me entristece y me preocupa mucho que este tema esté causando brechas insalvables entre las causas.

 

El Orgullo de Madrid de este año ha estado dedicado a la visibilidad y defensa de los derechos de las personas trans, ¿crees que queda mucho por hacer para la integración plena de este colectivo?

Muchísimo. El colectivo de las personas trans es el más desfavorecido y el que mayor violencia sufre: tasas de desempleo, suicidios en adolescentes, las agresiones y asesinatos. La identidad no es un capricho. La identidad, lo que tú eres, es un derecho fundamental y ha de estar protegido. Además las personas trans sufren discriminación dentro del propio colectivo y transfobia dentro del feminismo. Tenemos que empezar a respetar lo que las otras personas son y no exigirles que sean lo que nosotros y nosotras creemos que somos. Los demás no pueden cumplir la expectativa de nuestros ideales. La única aberración y monstruosidad es intentar hacer ver que la realidad es una y única. Porque la realidad nos demuestra una y otra vez que es algo vivo y lleno de matices.

«ME DEJÓ DE SEGUIR MUCHÍSIMA GENTE CUANDO ANUNCIÉ QUE APOYABA A ÍÑIGO ERREJÓN EN SU CANDIDATURA»

 

¿Cómo describirías tu corta experiencia dentro del mundo de la política? (Roy formó parte de la lista «Recuperar la ilusión», liderada por Íñigo Errejón, en la votación interna de Podemos en Vistalegre II en 2017).

Fue una experiencia curiosa porque en este país no estamos acostumbrados a que las personas del mundo artístico se signifiquen políticamente. Existe cierto miedo a la hora de expresar tus ideas políticas –tus paradigmas vitales– por si eso te perjudica y la gente ya no te compra, o no te va a ver o te deja de seguir. A mí me dejó de seguir muchísima gente cuando anuncié que apoyaba a Íñigo Errejón en su candidatura, pero yo no escribo para que nadie me siga. Yo escribo para que algunas cosas mejoren y eso es lo mismo que hacen algunos políticos. Hacer una determinada política puede conseguir que, por ejemplo, las familias monomarentales de madres con hijos e hijas tengan la misma protección que las familias numerosas como ha sucedido recientemente con una proposición de ley de Podemos en la Asamblea de Madrid. Eso hace que la calidad de vida de estas mujeres se multiplique por mil. Eso es cambiar las vidas de las personas. Yo eso lo apoyaré siempre y estoy muy contento de haber estado en esa lista en la que conocí a un equipo de personas preparadísimas a las que admiro profundamente por todo lo que dan de sí mismas para construir algo distinto.

 

¿Existe desigualdad de género en el mundo de la literatura? ¿Crees que hay una falta de mujeres en el canon literario actual?

Solo tienes que preguntar a cualquier lector o lectora común que lea habitualmente cuáles son sus diez libros favoritos. Verás como casi no hay mujeres en esa lista y evidentemente no es una cuestión de calidad literaria: es una cuestión de invisibilidad de las obras producidas por mujeres. Además, la literatura escrita por mujeres tiene el estigma del sentimentalismo. Parece que algo escrito por una mujer –salvo Virginia Woolf, que la salvan todos los señoros cultos– siempre está bajo sospecha de lo poco riguroso porque las mujeres escriben sobre «sus cosas» y ya sabemos que las cosas de mujeres siempre han sido «tonterías». Por el hecho de no haber leído a mujeres, la historia de las mujeres –su sentir– ha quedado sepultada por todos los pensamientos masculinos. Esto está cambiando, pero falta que se pierdan muchos prejuicios y, sobre todo, que los hombres con poder dejen de clasificar qué es literatura y qué no. Porque la literatura es todo aquello que es capaz de conmover tu lugar en el mundo.

 

¿En qué proyectos estás trabajando actualmente? ¿Hacia dónde se dirige Roy Galán?

Tengo varios proyectos que no estoy en disposición de desvelar todavía –siempre he querido decir esto–. Lo que sí puedo decir es que probablemente esté inmerso en algo que no he hecho nunca y que me apetece por eso mismo. Me encantaría dirigirme también hacia el sector audiovisual. Soy un cinéfilo empedernido además de fotógrafo, así que, como diría el Arrebato de Zulueta, «no es a mí a quien le gusta el cine, sino el cine a quien le gusto yo». Y yo siempre me dejo querer.

 

CUESTIONARIO BREVE

Una referente feminista.

Clara Serra.

 

Un libro escrito por una mujer que no te canses de recomendar.

La historia del amor de Nicole Krauss.

 

Una escritora contemporánea por la que sientas predilección.

Siri Hustvedt.

 

Una autora que haya influido decisivamente en tu forma de escribir.

Carmen Martín Gaite.

 

Una mujer que te haya marcado.

Mis dos madres.

 

Un libro sobre feminismo que todo el mundo debería leer.

Teoría King Kong de Virginie Despentes.

 

Un libro LGTB+.

El azul es un color cálido de Julie Maroh.

 

El libro que te hubiera gustado escribir.

Te elige de Miranda July.

 

Un verso o cita que no se te vaya de la cabeza

«has construido tu casa

has emplumado tus pájaros

has golpeado al viento

con tus propios huesos

has terminado sola

lo que nadie comenzó»

Alejandra Pizarnik.

 

Un extracto de un libro tuyo.

«Yo a mi padre lo mato en vida porque él nos sustituye por una nueva mujer con una nueva hija. Su nueva mujer es más joven que mi madre y su nueva hija es más delgada y guapa que yo. A veces imagino que su realidad es otra. Que él se fue de casa porque descubrió que era budista y quería meditar en una montaña. Tal vez que detestaba su trabajo y necesitaba hacer muebles con sus manos. O descubrió que le gustaban los hombres y se enrolló con un actor joven que salía en una serie de moda. Quizás incluso porque necesitaba tiempo para conocerse a sí mismo… Todos estos pensamientos me calman. Porque no puedo soportar lo que sucede. Lo que sucede es que él ahora vive en la misma ciudad y continúa su vida sin nosotras. Se despierta y le da un beso a alguien que no es mi madre. Se despierta y le da los buenos días a una chica que no soy yo. Se despierta y desayunan. Se despierta y ríen y se despiden antes de salir por la puerta de su hogar. Se despierta y yo me despierto y estoy sola con mi madre que está sola con su hija. A veces imagino a mi padre entrando a la habitación de su nueva hija y viendo que su tortuga ha muerto, recogiéndola del suelo y tirándola por el WC, y yendo a comprar otra igual y dejándola en el mismo lugar antes de que su nueva hija vuelva y así no se entere de nada y no sufra.

A veces sueño con que yo soy esa tortuga muerta que mi padre tira por el WC».

 

(La ternura, 2017).

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Es poeta y escritor, sociólogo y politólogo y director de marketing en una editorial. Ha publicado el poemario Dejar de ser (2017) y su poesía también ha aparecido en una antología y varias revistas y publicaciones literarias. Además de colaborar con Diario 16, escribe también para medios culturales como OcultaLit y Poémame y en su blog carlos-asensio.com. Es un firme defensor y activista feminista y LGTB+.

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