Dicen que es Singapur, que es en Singapur donde se celebra el Gran Premio número15 de la temporada de Fórmula1. Pero es evidente que mienten, que lo que estamos viendo no es tan real, o al menos tan poco real como la primera filmación del ser humano dando pasitos sobre la luna.

La carrera no se celebra en Singapur, se celebra en Gotham. Y no es una carrera de coches. No es una simple carrera de coches. Es una película. Una secuela rara de la célebre trilogía de El Caballero Oscuro firmada por Cristopher Nolan. El Pinguino se hace pasar por un tal Bernie Ecclestone, el jefe de policía Gordon firma como Charlie Waiting.

Y la prueba definitiva e irrebatible de que el Gran Premio de Singapur se está celebrando en Gotham, y es más cine que humilde realidad, es la lucha final que mantienen Rosberg contra Ricciardo. El Joker contra Batman.

Esa sonrisa enorme e incansable del Joker. ¿O es la sonrisa enorme e incansable de Daniel Ricciardo?

La mandíbula cuadrada de Nico Rosberg. Tan exacta a la mandíbula cuadrada del Caballero Oscuro, el heroico Batman.

Corre el Caballero Oscuro, ladran los perros de Movistar tras él. Like at the end in The Dark Knight

-Va a cogerlo.

Guau, gggruau.

-Cuando falten cuatro vueltas ya estará encima de él. Ricciardo, sobre Batman.

Grrrau, guau.

-Me sobra fnuerzas para que me persigan los perros, la ciudad entera, mi buen Gordon, mi buen Lauda -dice a sus hombres Nico Rosberg, Nico Rosberg que hoy es Batman.

Y ya el aliento en su nuca. Los frenos heridos. Detrás, muy detrás, en un tercer puesto casi vergonzoso, su compañero de equipo, Hammer-Man, el que siempre que tiene ocasión ningunea a Nico…, pero que hoy tampoco puede con Batman.

Los perros de Movistar se han vuelto locos. Ladran y ladran. Guau, gggruau ggrrruuuuau. El cine entero está en pie. El mundo entero está en pie. En Gothan City no se mueve ni un alma. Crecen las apuestas, los billetes cambian de mano.

-Cien por Nico.

-Mil por el Joker.

-Dos mil por Batman.

-Cinco mil por Ricciardo.

El aliento en la nuca. El brillo de la sonrisa cuyos dientes si llegan matan. Se acaba el tiempo. El tiempo se acaba. Dos horas máximo de película.

La palabra fin.

La bandera a cuadros.

Lo consigue. Al límite. De sus sueños, su voluntad y su alma.

Cuatro décimas de segundo. Cuatro décimas de segundo solamente los separan.

La diferencia entre la vida y la muerte.

Gana Nico. Y también Ricciardo. Gana el Joker. Gana Batman. Ganamos todos.

Ovación cerrada.

Viva Rosberg. Viva la justicia. Viva Gotham. Bravo Batman.

Aún mejor que el mejor burbon sabe la vida cuando se comporta como magia.

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5 Comentarios

  1. Muy bueno el comentario. Apunte genial. Habría más personajes del mundo de Pacman con sus paralelos en la Formula 1? A quién se le ocurra que lo cuente, please.

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