Del sur solo pueden llegar buenos aires, vientos frescos de una literatura que siempre aporta algo novedoso, probablemente nunca visto y rupturista con lo establecido. Ejemplos insignes sobran. Como recuerda la escritora irlandesa Edna O’Brien, “la prosa de Rash está enraizada en el sur de los Estados Unidos, y de esa tierra y su gente, extrae sus intensas y absorbentes narraciones”. Y añade los ejemplos destacados de predecesores como Faulkner, Flannery O’Connor o Eudora Welty. Palabras mayores.

Granjas dispersas, un río caudaloso, un bosque frondoso… y un disparo oído por la madre del desaparecido en una propiedad vecina

Por ello, Siruela ha apostado decididamente por un escritor como Ron Rash, consagrado en Estados Unidos y que aquí, en España, aún pocos conocen, pese a que ya tuvo cierta resonancia en 2008 con su novela Serena, después llevada al cine. Años antes, en 2002, publicó en su país Un pie en el paraíso, traducida ahora al español por Pablo González-Nuevo en la edición de Siruela.

Rash, muy conocido y respetado por su trayectoria literaria en Estados Unidos, imparte clases universitarias en la Wetern Carolina University, y ha cultivado la poesía y también el relato corto, además de ser autor de siete novelas.

Desde el primer momento, Rash obliga al lector a saborear el sur más profundo de Estados Unidos, el que se ubica en Oconee, en el condado rural de los míticos Apalaches, antigua tierra de indios cheroquis que, a comienzos de los cincuenta del pasado siglo –época en la que está ambientada Un pie en el paraíso–, vuelve a ser arrebatada a sus antiguos moradores por una compañía eléctrica para la construcción de una presa.

Un niño pesca en el río que atraviesa el Condado de Oconee, al sur de los montes Apalaches (Carolina del Sur), donde se ambienta Un pie en el paraíso.

El ambiente enrarecido se palpa desde el primer momento. Rash nos sumerge en un universo muy particular, cercano, apegado al terruño, en extremo telúrico. El paisaje lo envuelve todo mientras sufre los rigores de un verano inclemente en medio de la amenaza de la presa que lo inundará todo. Es en ese ambiente particular donde Rash inserta su intriga. La desaparición de un vecino investigada por un sheriff veterano de guerra. Granjas dispersas, un río caudaloso, un bosque frondoso… y un disparo oído por la madre del desaparecido en una propiedad vecina.

Todo está perfectamente ensamblado en esta novela que atrapa: trama, personajes, ambientación, ritmo, diálogos. Amor y muerte se disputan la prioridad mientras todo discurre de una forma cadenciosa y natural. Tan deliciosa lectura como debe ser pasear bajo las aplastantes sombras de aquellos árboles intrigantes de los Apalaches.

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