Me está entrando melancolía. Todo ha cambiado para que nada cambie, repetimos como papagallos el tópico gatopardista porque es literalmente lo ocurrido: en breve vamos a ver la fotografía del Presidente Sánchez (ni él se lo cree todavía) recibiendo a Casado en La Moncloa, sumemos a la fiesta a las neonuevas minorías de Iglesias y Rivera (todos tíos) y tendremos esa foto del cambio generacional en la política española, jovencitos, ninguno calvo, buen pelamen.

El problema es que la cacareada crisis se ha establecido como nuevo sistema de explotación, se ha socializado como hecho inevitable. La novedad ideológica, entrevista con un extremo de fe en los movimientos alternativos (la calle, toda esa gente que salió a protestar) ha sido barrida: hay gestores nuevos, pero parece que han sido absorbidos por las problemáticas diarias de la gente, y tiene cierta lógica… (hacer fragatas para dictaduras da trabajo, es cierto, la realidad).

Nuestra manía de lo lineal nos hace ver la crisis como un hecho ocurrido tras unas circunstancias; paliando sus efectos creemos haber vuelto a la normalidad… lástima que nada ocurra así; el tiempo es un engaño humano que condiciona nuestra percepción de lo social, todo es un presente continuo y la crisis no era más que la hipertrofia del sistema, y en vez de hacer las reformas necesarias para evitar los síntomas hemos dejado todo igual, con caras distintas.

El Gobierno socialista aumenta los gastos, incrementa los presupuestos en partidas sociales que el PP tenía congeladas, quiere engordar la inversión pública, negocia con Bruselas el margen de endeudamiento de la economía española al alza… ¿no venimos de ahí?

Vaya por delante que estoy en contra de los recortes y a favor de la inversión pública, pero el debate estaba en cómo gastar, no en gastar más… no hace falta ser economista para saber que aumentar las deudas sólo trae problemas, porque tarde o temprano hay que pagar. ¿A alguien le suena lo de racionalizar lo Público? El debate sobre las diputaciones, la duplicidad de los organismos públicos, las subvenciones sin control o sin utilidad (la que sea), la fiscalización de las cuentas, la responsabilidad judicial en las inversiones inútiles, el parque móvil récord hispano, el personal sobredimensionado (para que a veces falte donde se necesita), las administraciones paralelas (Andalucía y sus Agencias), el contrasentido de tantas fundaciones absurdas (huelga citar a la de Paca la Culona, apelativo cariñoso de un amigo y compañero suyo), la rehabilitación del Tribunal de Cuentas para que tenga una función real y pragmática (e independiente)… claro que ¿quién le mete mano a este escándalo de malgobierno de las absurdas autonomías cuando hay quien quiere ser país? Aunque, bien mirado, podría ser un camino: depedazar a España y repartir la deuda proporcionalmente… a lo mejor nos llevábamos una sorpresa en función de la inversión histórica en estructuras y las rentas per cápita…

Total, que esta vorágine rompetechos de gasto acaba con mis esperanzas porque repetimos el ciclo histórico: el PSOE da la mamandurría al poblacho para que le vote, el PP se la recorta para repartir entre los “enteraos”… y usted a trabajar para sostener en vigor esta basura apolítica, sí, apolítica: esto es: fascista. Misma mierda, mismo olor, distinto culo. El mundo es ansí. La malinconia.

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Huelva, 1969. Licenciado en Filosofía por la Universidad de Sevilla y Doctor por la Universidad de Valladolid (tesis: Obra y edición en Juan Ramón Jiménez. El «poema vivo»; Premio Extraordinario de Doctorado). He sido gestor cultural, lógicamente frustrado, y soy profesor de instituto, de filosofía, hasta donde lo permita el gobierno actual. Director del Festival Internacional de Música Ciudad de Ayamonte (2002 y 2003). Coordinador de los actos del Trienio Zenobia-JRJ 2006-2008. Asesoría musical para la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía (2003-2013). Consejo Asesor Literario de la Diputación Provincial de Huelva (2002-2013). Colaboro semanalmente con la prensa escrita en Huelva Información. Junto a Javier Blasco, he codirigido Obras de JRJ, en 48 volúmenes para Visor; he publicado varios ensayos en torno a su concepto de «obra»: -Copérnico y Juan Ramón Jiménez. Crisis de un paradigma (2008) -El materialismo de Juan Ramón Jiménez. (JRJ excavado: alma y belleza, 1900-1949) (2010) -Juan Ramón Jiménez en el Archivo Histórico Nacional: Vol 2. MONUMENTO DE AMOR, ORNATO y ELLOS (2011) -Poesía no escrita. Índices de Obras de JRJ, junto al profesor Javier Blasco (2013) Lejos de tener vocación de cuentista, sí me encuentro cómodo en la prosa corta, lo que me hace deambular entre el relato, el microrrelato, la estampa o el poema en prosa. Veo poco más que comercio en la literatura actual; suelo experimentar con la forma. Mis libros: -Las apoteosis (2000) -Libro de las taxidermias (2002) -Libro de los humores (2005) -Libro del ensoñamiento (2007) -Álbum blanco (2011) -Tenebrario (2013) -De la luz y tres prosas granadinas (2014). -Libro de las causas segundas o Las criaturas (2014, Epub) -Mar de historias. Libro decreciente (2016) He publicado cuentos en diversas revistas y he sido recogido en varias antologías, como Mundos mínimos. El microrrelato en la literatura española contemporánea (2007), editada por la profesora Teresa Gómez Trueba; Microrrelato en Andalucía (2007), edición del crítico Pedro M. Domene, y más recientemente en Velas al viento. Los microrrelatos de La Nave de los Locos (2010) o Mar de pirañas. Nuevas voces del microrrelato español, ambas por Fernando Valls (2012). En el blog literario de este crítico se pueden encontrar textos míos. Mis artículos en: quenosenada.blogspot.com.es

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