Más de 500 agentes y funcionarios de la Agencia Tributaria están registrando desde este jueves un total de 110 sociedades propietarias de 87 discotecas y pubs de gran tamaño, 20 de ellas contra ellas, en una ‘macrooperación’ contra el fraude fiscal y las ventas en negro que se extiende por 11 comunidades autónomas, según ha confirmado fuentes de este organismo.

Entre las discotecas inspeccionadas se encuentran las ibicencas Space, en Platja d’en Bossa, y Privilege, en Sant Antoni y la famosa discoteca de Madrid Joy Eslava. Por las dimensiones de la operación, denominada ‘Chopin’, así como por los medios destinados y la complejidad logística y organizativa, se trata de la mayor operación coordinada y a nivel nacional contra el fraude fiscal y la economía sumergida realizada hasta la fecha por la Agencia Tributaria. En conjunto, las sociedades inspeccionadas representan más del 20% de la facturación del sector del ocio nocturno en España.

Los registros, que se iniciaron a primera hora del jueves, al cierre de los locales de ocio nocturno, continuarán a lo largo del día de hoy viernes y está previsto que concluyan avanzada la jornada, en una operación de carácter administrativo que no implica detenciones y con la que se inicia el proceso de inspección propiamente dicho, del que podrán derivarse o no detenciones posteriores. De momento, se han abierto inspecciones sobre 14 personas físicas vinculadas con estas empresas.

Fruto de estos registros, los funcionarios de la Agencia Tributaria, que comenzaron las primeras tareas de investigación a principios de año, han encontrado software de doble uso, que permite ocultar parte de los ingresos percibidos y llevar una contabilidad ‘paralela’, así como grandes cantidades de dinero negro.

El dispositivo de entrada y registro en las discotecas, pubs y oficinas intervenidas ha requerido el despliegue de más de 500 funcionarios de la Agencia Tributaria, incluyendo inspectores y personal de las Unidades de Auditoría Informática y de Vigilancia Aduanera, con el apoyo de efectivos policiales. Los registros, en su mayoría desarrollados a primera hora de la mañana, al cierre de los locales, comenzaron este jueves.

Las actuaciones se han iniciado por personación de la Inspección Tributaria en las sedes de los obligados tributarios, con el fin de acceder directamente a la documentación e información contable o auxiliar real, incluidos los sistemas informáticos de procesamiento de la información, así como al estudio de la recaudación del día y al funcionamiento ordinario de los sistemas informáticos de emisión de tiques, facturación y caja.

La investigación previa al lanzamiento de la operación ‘Chopin’ arranca a comienzos del presente año con la detección de un volumen de cobros con tarjeta declarados a Hacienda por parte de las sociedades ahora inspeccionadas que resultaba “anormalmente alto” (de hasta más del 76% en alguno de los casos) para un sector en el que, por sus características, prima claramente el pago en efectivo, mientras que el uso de tarjetas de crédito es escaso.

La nueva ‘macrooperación’ de la Agencia Tributaria se suma a otras investigaciones similares llevadas a cabo por el organismo, como la realizada en junio del pasado año, en la que más de 250 funcionarios se personaron en 60 locales pertenecientes a 45 empresas de desguace y achatarramiento de vehículos de siete comunidades autónomas por realizar también ventas en negro ocultas al fisco. El fraude estimado en el IVA y en el Impuesto de Sociedades ascendía en este caso a 70 millones de euros anuales.

Más recientemente, en febrero de este año, el organismo tributario llevó también a cabo una operación importante contra el fraude fiscal y el dinero negro en 73 sociedades del sector cárnico en todas las comunidades autónomas y abrió inspección sobre 25 personas físicas vinculadas con estas empresas.

Igualmente, en junio de 2014 la Agencia Tributaria completó otra actuación de gran envergadura en relación con establecimientos de nueve comunidades del sector del calzado y el textil que utilizaban programas informáticos para ocultar una porción relevante de sus ventas, que llegaba hasta el 30% de la facturación real. En concreto, se llevó a cabo el registro de los sistemas informáticos de 29 establecimientos pertenecientes a 11 sociedades.

Tras esta primera evaluación de riesgos fiscales, el Departamento de Inspección detectó que el conjunto de las empresas afectadas por la operación estaban declarando un volumen de cobros con tarjeta de crédito que duplicaba los movimientos de efectivo en cuentas bancarias conocidos por la Agencia Tributaria.

Esta situación ya alertó sobre la posible existencia de un “gran circuito paralelo de efectivo” que no se estaba declarando a Hacienda, pero los investigadores también observaron diferencias sustanciales entre la actividad declarada y la que se traslucía a partir de un análisis pormenorizado del aforo habitual de los locales, el precio de las entradas y las consumiciones.

Además, la previa observación de los locales permitió en diversos casos detectar una irregularidad formal muy extendida, que pasaba por la venta previa de tiques para consumiciones que posteriormente se eliminaban en barra. El tique se vendía al cliente por diversos medios no susceptibles de control y posteriormente se dejaba sin documentar la consumición, aprovechando que en el sector del ocio los destinatarios del servicio son siempre consumidores finales.

Tras este análisis, y coincidiendo con el inicio de la temporada alta de las discotecas en las principales zonas costeras, se puso en marcha el dispositivo de entrada y registro, que ha afectado a 87 discotecas, pubs y oficinas de las sociedades inspeccionadas en 11 comunidades autónomas: Andalucía (10), Aragón (4), Asturias (1), Baleares (4), Canarias (4), Castilla y León (3), Cataluña (16), Extremadura (2), Galicia (16), Madrid (7) y Comunidad Valenciana (20).

Junto a la detección y consiguiente regularización del fraude fiscal que finalmente se aflore, tanto esta como anteriores actuaciones sectoriales desarrolladas en los últimos años por la Agencia Tributaria pretenden también transmitir a los sectores involucrados en estas prácticas un mensaje “disuasorio”, para que, en su caso, las reconduzcan hacia el correcto pago de sus obligaciones tributarias.

La operación ‘Chopin’ ha sido coordinada por el Departamento de Inspección Financiera y Tributaria de la Agencia Tributaria y se enmarca en el Plan de Control de la Economía Sumergida que desarrolla la Agencia. En el operativo de entrada y registro de estos dos últimos días han participado 386 funcionarios de la Inspección de la AEAT, incluyendo las Unidades de Auditoría Informática, así como 135 funcionarios de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, contando también con la colaboración de Mossos de Esquadra en Cataluña y la Policía Nacional en el resto del territorio nacional.

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