Santiago Abascal, jefe de filas en Vox, vive del dinero público desde 1999, desde que tenía 23 años. Rebotado del PP, en cuanto se le acabó el chollo, abandonó el partido. Pero antes de que eso sucediera en el 2013, fue afiliado popular desde los 18 años al PP, concejal de Llodio con los populares desde 1999 a 2007, procurador de las Juntas Generales de Álava en el 2003-2004.

VOX aboga por la eliminación de las autonomías, pero Santiago Abascal ocupó escaño en el Parlamento Vasco desde 2004 a 2009.

Con Esperanza Aguirre llegó su gran momento cuando lo hizo Director de la Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid en el 2012.

Aunque no está condenado, el nombre de Abascal ha estado vinculado con la Gurtel desde el principio.

Director Fundación para el Mecenazgo

En 2013, otra vez Esperanza Aguirre lo nombra Director de la Fundación para el Mecenazgo y Patrocinio Social (con sólo 1 trabajador más el propio Abascal). Este mismo año 2013 recibe de la Comunidad de Madrid, ya con Cristina Cifuentes, 183.000 euros para su Fundación, de los cuales 82.000 euros son para el sueldo de Abascal. Cuando UPyD destapa el escándalo, y lo publica El Pais, la Comunidad de Madrid decide poner fin a esa Fundación.

Sin embargo, Santiago Abascal seguirá cobrando de DANAES (Asociación para la Defensa de la Nación Española), de la que es fundador. Para ello, el Gobierno del PP le regala 33.000 euros y un piso como oficinas.

Cuando El País destapa este nuevo escándalo, la Comunidad anuncia que cerrará esta última Fundación, y es entonces cuando Santiago Abascal abandona el PP en 2013 y meses después funda VOX.

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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