Los movimientos que Ferraz ha orquestado maquiavélicamente –para conocer hasta dónde llega el tenso pulso que buena parte de la baronía más influyente lleva manteniendo con Pedro Sánchez desde hace meses– han desmantelado prácticamente de cuajo cualquier intento de derrocamiento del líder y de la cúpula que aún lo arropa frente a las constantes andanadas internas y externas de todo tipo, incluidos medios de comunicación otrora extremadamente afines.

Los nefastos resultados electorales que el PSOE lleva acumulando desde hace ya varios años y la prolongada inestabilidad política, que está afectando sobremanera a la siempre zarandeable unidad interna del PSOE más que a ninguna otra formación, no han ayudado en nada a serenar unos ánimos que a día de hoy se encuentran en punto propicio de ebullición.

El 1 de octubre próximo el comité federal del partido se reúne para calibrar qué hacer ante los malos o muy malos resultados –las dos únicas opciones que se contemplan a priori– de las elecciones autonómicas vascas y gallegas de este domingo 25. En realidad, Pedro Sánchez quiere oír frente a frente a todos aquellos líderes territoriales del partido que se han hartado de propalar públicamente su descontento por la estrategia de buscar alternativas a un gobierno del PP con Mariano Rajoy al frente.

Paradójicamente, los barones critican sin miramientos una estrategia que toda la ejecutiva socialista pactó orgánicamente para las pasadas elecciones generales del 26-J en el último comité federal. Sánchez mantiene en la actualidad contactos con todas las fuerzas políticas “del cambio” dejando intactas oficialmente todas las líneas rojas prometidas, como por ejemplo no pactar nada relacionado con un referéndum de autodeterminación en Cataluña.

Pues pese a todo los barones se quejan de incomunicación total con Ferraz desde hace meses, incluso algunos elevan este falta de sintonía a un año, como la influyente federación socialista, la de la baronesa Susana Díaz, ya eterna aspirante en la sombra a la secretaría general del partido.

Pero estas aspiraciones de Susana Díaz, la candidata “más preparada” en palabras del histórico Felipe González, se han quedado sin margen de maniobra. Si, como apuntan algunas fuentes cercanas a Ferraz, el PSOE convoca un congreso exprés –retrasado sine die desde hace ya casi un año– para octubre, el proceso de primarias aprobado en 2014 para concurrir a la secretaría general se quedaría solo con un previsible candidato: el propio Pedro Sánchez. Susana Díaz tendría que poner patas arriba el ahora estable Gobierno andaluz y de paso preparar una candidatura que a día de hoy apenas cuenta de antemano con el respaldo de los barones críticos –todos los presidentes autonómicos del PSOE a excepción de la balear Francina Armengol–. Una opción esta a todas luces improbable, con lo que Sánchez tendría de nuevo el camino expedito para presentarse como candidato socialista a las elecciones de diciembre en caso de que se convoquen de nuevo.

Sánchez volverá a exponer en el próximo comité federal las razones de sus reiterados noes a una abstención de un gobierno del PP y de Mariano Rajoy: corrupción generalizada, políticas de recortes inmisericordes… Pese a todo, la baronía crítica del PSOE, con la andaluza a la cabeza, aún abogan por una abstención que permita a los populares llegar a la Moncloa otros cuatro años. Y todo ello como mal menor, con tal de que este país eche a andar con un nuevo gobierno, sea este cual sea menos que intente tocar lo más mínimo la unidad territorial del Estado.

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2 Comentarios

  1. creo que los militantes del PSOE son bastante mas de izquierdas que los barones , por eso tienen miedo a la consulta a las bases , por eso personajes como Ibarra no quieren oír hablar de primarias y prefieren que las cosas las hagan entre los cuatro barones mas conservadoreswen un despacho. Es curiosos que los mas beligerantes sean Vara que gobierna gracias a Podemos en su comunidad o Lamban que gobiernan gracias a los acuerdos con los independentistas en la suya. Pura hipocresía, a ellos no les han puesto condiciones para hacer los pactos que quieran y ellos quieren atar de pies y manos a Pedro Sanchez

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