En todos los países organizados tienen un Estado responsable de planificar la ciudad, crean sistemas de drenaje, hacen calles y avenidas, colocan tendido eléctrico y tuberías de agua. Esto se plantea adecuando los servicios a la cantidad proyectada de habitantes.

En la República Dominicana no ocurre así. Todos los barrios marginados y rurales fueron planificados por sus habitantes que en algún momento empezaron a levantar viviendas, en algunos casos, en despeñaderos, como es el caso de toda la zona norte de Santo Domingo, a orillas del río Isabela.

Cuando esto ocurre empiezan a protestar para que el Estado les construya calles y lleve electricidad a esas comunidades, cada persona debe comprar cables y pagar a algún electricista para que suba al poste y “pegue” los cables a un transformador y así tener energía eléctrica. Esto ha provocado tragedias en todo este país ya que estas conexiones caseras causan electrocuciones e incendios y todo esto sin que el Estado haga algo para cambiar esta situación.

En el caso del agua potable es prácticamente lo mismo, cada ciudadano debe comprar tubos PVC o de metal, hacer una zanja desde la acometida hasta su vivienda aunque a veces solo se pone sobre el suelo y se tapa con cemento.

¡Esto es un relajo con bandera! Grita cada vez que tiene una oportunidad el diputado José La Luz, haciendo alusión al desorden institucional y la falta de autoridad por parte del Estado dominicano y por como son tratadas algunas situaciones, que según él, no ocurrirían en un país de verdad.

 

Seguridad ciudadana

Este país del caribe cuenta con una Policía Nacional, una Policía Municipal, con un Ejército, una Fuerza Aérea, una Marina de Guerra, dentro de estos organismos castrenses hay todo tipo de equipos como los SWAT, Lince, Cazadores, Ranas, Boinas Verdes entre otros, sin embargo, cada persona debe agenciarse su propia seguridad por las vías que crea más viables.

Algunos solo ponen protección de metal en puertas y ventanas, otros contratan seguridad privada, hay quienes compran armas de fuego y proteger su familia, pero los que no tienen acceso a estos tipos de paliativo individual a la delincuencia queda a merced de los delincuentes.

Se supone que cada Ministerio debe gestionar su campo de acción pero es solo un mito. El Ministerio de Educación lleva a rastras la peor educación de la región y una de las peores del planeta, el Ministerio de la Juventud aun no arranca, cada año aumenta la cantidad de niños drogadictos y delincuentes y un índice de embarazo en adolescentes que es el más alto de Centroamérica.

La República Dominicana cuenta con un Ministerio de Trabajo que no trabaja, la mayoría de empleadores informales violan todas las leyes laborales y hasta los derechos humanos. En el caso de la Justicia es todo un circo, todo aquel que se roba un poco de arroz o leche, recibe una condena ejemplar, pero hay casos en los que se han robado 55 mil millones o más de 27 mil millones y esos son los más serios, incluso llegan a ser senadores, alcaldes y hasta presidentes, sálvese quien pueda…

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