Dicen en el PP gallego que en Galicia ha funcionado el voto de la estabilidad frente al voto de la inestabilidad.

Y bien cierto es.

Galicia

El voto del expolio estable. El voto de la corrupción estable. El voto de la pérdida de libertades estable. El voto de la precarización de la sanidad pública y el voto del negocio de la privada a costa del erario público, estable. El voto de la mutilación de la educación pública y su privatización estable.

Ha ganado sin duda el voto de la estabilidad. Porque si de algo pueden estar seguros en Galicia es de que van a seguir disfrutando de estabilidad total en las políticas del Partido Popular en todos esos ámbitos. Empobrecimiento de la clase trabajadora y aumento de la desigualdad estable y bien estable. Marchando cuatro años más. Que tranquilidad.

A ver si se le va a ocurrir a alguien combatir la corrupción, dejar de expoliar lo público, mejorar la sanidad y la educación pública, dejar de privatizar para que los corruptores se forren… pero ¡imagínense que va y lo hace de forma inestable! o lo parece, o lo dicen por la tele, o lo dice algún experto aunque nunca deje claro exactamente la razón de dicha inestabilidad…

Muchos gallegos y gallegas se sentirán hoy como aquellas víctimas del tren de Angrois (que siguen clamando por una Comisión de investigación independiente y a los que Bruselas ha dado la razón) a las que mientras Feijoo les concedía la medalla de oro de Galicia, las fuerzas de seguridad no dejaban entrar físicamente para evitar que mostraran su desacuerdo y les desluciesen el solemne acto, hecho presuntamente en su honor. La frustración extrema que provoca lo inexplicable.

La única nota positiva es que se ha puesto la semilla de quienes se dieron cuenta que a los que luchan por separado los vencen juntos, y aunque aún estén lejos de haber ganado se sostienen en pie, que no es poco y asegura que puedan seguir caminando.

Pero estos son los resultados. Y en el hambre de Galicia, claramente, los próximos cuatro años seguirá mandando el PP.

Euskadi

En el país vasco es curioso (entiéndase ese “curioso” eufemísticamente) que el partido gobernante, el PNV (de derechas), revalida y casi mejora resultados y sin embargo; el partido que le apoyó para gobernar, el PSE-EE (de izquierdas, al menos eso manifiestan y desde luego lo es la base de sus votantes), queda reducido a casi la mitad de escaños… ¿qué ha pasado aquí? Igual resulta que aquello de izquierdas y derechas no está tan obsoleto como se pretende. Igual resulta que además de proclamar el tan mentado “cambio” hay que explicar hacía donde va ese cambio, porque el cambio que espera tu electorado de izquierdas no es el mismo cambio que aplaude el electorado de tu socio de derechas por moderado que este sea. Y al eje llámalo como quieras o no lo llames, pero reconócelo, y actúa de tal modo que tus votantes reconozcan tus actos. Si no, mal.

Está también claro que además del eje izquierda derecha, existe el eje nacionalista, constitucionalistas (que así lo diría cualquiera de los líderes de los no nacionalistas en un mitin) y que por una obvia cuestión de combinatoria básica eso hace mucho más complejas las cosas en general.

Conclusiones

Galicia es de derechas.

Euskadi es nacionalista y no le va lo de negar el derecho a decidir.

y clave estatal.

Y si alguien quiere proponer un gobierno alternativo para el estado español, que lo diga pronto, porque Rajoy ya está haciéndose fotos para los próximos carteles electorales.

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