Hoy se celebra el Día Mundial de la Radio.

Desde 2011 se festeja este día, coincidiendo con la fecha en que las Naciones Unidas crearon la Radio de las Naciones Unidas en 1946. Pero pocos saben que esta propuesta nació en 2008 de un español, Jorge Álvarez, presidente de la Academia Española de la Radio. En noviembre de 2011 y a propuesta del Gobierno de España, la 36 Conferencia General de la UNESCO proclamó la institución de este día, de ese artilugio cuyo sonido nos acompaña cuando así lo queremos, cuando la necesitamos ¡La radio!

Todos los años, el Comité Internacional del Día Mundial de la Radio decide cual será la temática a tratar en ese año. En 2018, “Radio and Sport”. Es decir este año dedicado a la Radio y el Deporte.

¡La radio! ¡Ese aparato que es como una más de la familia! ¿En qué casa no hay una radio? ¡La radio! Esa pequeña caja que podemos guardar en un bolsillo y convertirla en el amigo que necesitemos en cada momento, un amigo o amiga a la medida de tu necesidad en ese momento, en cualquier lugar. Solo con seleccionar la emisora adecuada podemos recibir la información de lo que está ocurriendo, o buscar una música que nos dé tranquilad, u otra para ponernos las pilas y llenarnos de energía; podemos estudiar; compartir experiencias; pedir consejos; dar opiniones…reír, llorar; una amiga fiel a nuestras órdenes, dándole al On aparece en nuestra vida y la apagamos a nuestro gusto.

¡La radio! Que conseguía evitar al franquismo y desde Radio España Independiente “Radio Pirenaica” mantener informados a los españoles que tenían que escucharla a escondidas, durante 35 años informó en la clandestinidad. Escucharla era un delito de oposición al franquismo.

La radio es importante para nuestras vidas, pero para nuestras generaciones anteriores lo fue aún más. Nuestros abuelos, sin televisión, muchos no sabían o no podían leer los periódicos, no había o no podían permitirse un teatro u otro tipo de espectáculo. La radio era ese elemento tan importante en las casas, a través de ella llegaba la información, la cultura, el entretenimiento…

Esta semana, nuestro Crónicas se convierte en Radio Necrópolis, seguimos de carnaval, para homenajear a uno de los muchos artistas de la radio que tienen su última morada en alguno de nuestros cementerios. Uno de los muchos olvidados, aunque aportó tanta felicidad a las familias de su época.

PEDRO PABLO AYUSO URBINA

Pedro comenzó su carrera como actor en Radio Madrid-Cadena SER, donde desarrollo gran parte de la misma. Pero seguro que nuestros abuelos, abuelas y nuestros padres le conocían como PERICO.

Durante 16 años, Pedro Pablo dio vida a través de las ondas a Perico, el patriarca de la familia del serial radiofónico “Matilde, Perico y Periquín” creado por Eduardo Vázquez.

Desde 1955 que comenzó a emitirse, las familias antes de cenar se reunían alrededor de la radio para escuchar, durante 15 minutos, la vida cotidiana de una familia española, en la que los padres Perico y Matilde (interpretada por Matilde Conesa) no querían que su hijo, Periquín (Matilde Vilariño), descubriera su bajo nivel de vida, aunque este les dejaba en evidencia con su característica sinceridad y con las travesuras que cometía día a día. Y así durante 16 años. El 8 de octubre de 1971, el serial puso el Off, la radio-familia desapareció, el corazón físico de Pedro Pablo pulso el OFF y dejó de funcionar a sus 54 años.

Pedro Pablo recibió el Premio Antena de Oro (1970) y tres Premios Ondas, en 1954, 1960 y el último a título póstumo en 1971

Hoy Día Mundial de la Radio, nuestros artistas de la radio, se reunirán para retrasmitir desde Radio Necrópolis al resto de moradores de la Necrópolis, las ondas traspasaran la rasante y llegaran a nuestros oídos.

¿No les oyes?, ¡Pon la Radio!

¡Busca en el Dial la emisora de la historia, escucha Radio Necrópolis!

 

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