Acepto pulpo como animal de compañía contra la bastarda campaña de la derecha y “del todo vale” para publicar y dar notoriedad a cualquier gesto, comentario e iniciativa que no hubiera superado, ante la prueba del algodón, un sólo miembro del Gobierno de Mariano Rajoy.

Pero eso no exime un ápice de responsabilidad a la ministra de Justicia, tras hacerse públicas hoy las grabaciones en las que se da a entender sus comentarios homófogos contra el ex juez Marlaska, hoy ministro de Interior, o las afirmaciones de Dolores Delgado de que prefiere tribunales de hombres.

Minutos después de conocerse las supuestas declaraciones, porque la ministra asegura, y hasta la puedo creer, que no se refería a Marlaska al llamar “maricón” a quien fuera, Diario16 trató de hablar con alguien de prensa en Moncloa. Todos los teléfonos de contacto estaban apagados. Terrible error, al que, por desgracia, desde siempre nos tienen acostumbrados ante una situación de crisis.

Periodistas que comen de la carroña popular, prensa conservadora y PP y Ciudadanos, están dispuestos a todo para acabar con Pedro Sánchez

Hoy más que nunca la prensa y el mundo progresista en España esperaban una respuesta contundente. Porque no todo vale y porque hay que dar la cara ante la campaña de desprestigio de la derecha española que están jugando sucio para que se convoquen elecciones y evitar un minuto más de gloria de Pedro Sánchez.

Las encuestas sobre la popularidad del presidente del Gobierno son claras. Hace cuatro meses nadie daba, ni en Ferraz, un duro por el resultado electoral ante unas hipotéticas elecciones generales. El cuento ha cambiado. Y, como ya se hiciera con Felipe González en su última legislatura, periodistas que comen de la carroña popular, prensa conservadora y PP y Ciudadanos, están dispuestos a todo para acabar con el superviviente político de la Democracia: Pedro Sánchez.

Pero la izquierda quiere y se merece explicaciones. Especialmente desde ayer, cuando se han conocido las reuniones de la actual ministra de Justicia con el comisario Villarejo.

¿A quién llamaba “maricón”, entonces, Dolores Delgado? ¿Qué piensan feministas convencidas como la vicepresdienta Dolores Calvo y la Secretaria de Estado, Soledad Murillo de esos comentarios?

Sólo por ambos comentarios debiera dimitir, o mejor debiera de haber sido ya destituida la ministra de Justicia. Porque quien cree en este Gobierno, en su legítima y acertada política de igualdad y social, merece explicaciones, acciones contundentes y una respuesta a la altura de un gran Gobierno.

Y seguimos esperando. Están a tiempo.

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3 Comentarios

  1. El PSOE tiene que atajr comportamientos de este tipo si quiere diferenciarse de la vieja política del PP y secuaces.

  2. De acuerdo en que la han pillado con el carrito del helado, pero más aún con que ni un ministro de Rajoy no pasaría la prueba del algodón a quién están sometiendo al equipo de Pedro Sánchez

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