Karen Gutiérre, la madre de Joel

Es indudable que el dolor físico puede ser muy grande, pero el dolor por el arrancamiento de un hijo es indescriptible. En ese momento, para una madre, se para el mundo, se para la vida…se para el tiempo. Son momentos en los que cuesta pensar, cuesta hablar, cuesta dormir, cuesta vivir, cuesta comer y hasta cuesta respirar. Todo son recuerdos, una palabra es un recuerdo, un sonido, un lugar, un olor….

Los días se vuelven largos y las noches interminables. Este dolor es muy fuerte para una madre, es durísimo, pero el dolor de lxs niñxs, eso sí que es imperdonable. Lxs niñxs lo sufren en la más absoluta soledad, sin su figura principal de apego, sin su familia con la que han vivido siempre y a la que quieren. Ellxs entran en un estado de shock, ya no vuelven a ser lxs mismxs niñxs felices que eran antes de la barbarie, dejan de reír, de soñar, de vivir tranquilxs y felices como debería de ser porque son niñxs, su mirada se pierde y se vuelve triste. Son niñxs a los que, desgraciadamente, unos desalmados les ha roto su infancia, su vida.

Nadie escucha a esas pobres criaturas, nadie piensa en el daño que se les hace, ni en las secuelas que a buen seguro les quedarán de por vida, todo el mundo reconoce el daño emocional de lxs niñxs que han sufrido un trauma, puesto esto señores, esto que les hacen a lxs niñxs también es un trauma para ellos. Un trauma del que la justicia y el sistema patriarcal así como los servicios sociales y por supuesto lo puntos de encuentro son cómplices.

Puntos de encuentro que son cárceles para lxs niñxs, que son mercenarios al servicio del sistema patriarcal, que son capaces de mentir aun sabiendo que perjudican a lxs niñxs y de hacer informes falsos, que no tienen formación en violencia de género, que no tienen un ápice de empatía y que son gestionados por empresas privadas que dicho sea de paso cobran miles y miles de euros al mes por mal gestionarlos, porque eso es lo que hacen…los gestionan peor que mal. No tienen escrúpulos a la hora de amenazar, coaccionar e intimidar a niñxs y madres.

Por desgracia, todos ellos son discípulos de Richard Gardner y su falsa teoría del SAP (Síndrome de Alienación Parental). Y digo por desgracia porque el creador de este falso síndrome defendía la pedofilia y el incesto y basaba su “terapia” en la amenaza y la “cura” en cortar toda relación de lxs niñxs con su madre y entorno materno.

¿Quién va a ser responsable de todo el sufrimiento y todas las secuelas de estxs niñxs? Porque todo este daño que están haciendo no puede quedar impune. Yo me pregunto si esta gente puede dormir tranquila, si tienen algún remordimiento… Sinceramente creo que no, creo que son “personas” sin corazón, sin humildad sin piedad y sin escrúpulos.

Hace mucho tiempo que nos están matando, están matando a nuestros hijos y nadie hace nada. ¿Qué hay detrás de todo este sistema? Muy sencillo, todo este tema de la violencia de género y de la desprotección de menores mueve mucho dinero, genera muchos puestos de trabajo (mal pagados, pero esta gente se vende y se carga infancias por dinero) y no interesa erradicarlo.

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2 Comentarios

  1. Antes de hablar hay que saber muy bien lo que se dice. Es incierto, o cuánto menos inexacto, casi todo lo que habláis de los puntos de encuentro así como de otros recursos sociales que lejos de velar por los derechos de los padres (que pueden defender sus derechos e intereses por sí mismos y a través de abogados) estos profesionales velamos por los intereses y derechos de los menores. Si no hubieran puntos de encuentro si que habría un riesgo real para los menores en muchos casos. Y por cierto el personal que trabaja en estos recursos SI tiene formación en violencia de género y en otras problemáticas familiares. Si queréis publicar noticias serias debeis contrastar información. Hay menores que sufren SI, por el conflicto parental y por lo que conlleva el clima de conflicto pero no todos los casos son de violencia de género ni todos los casos son del llamado síndrome de alienación, muchos sufren por no poder ver a uno de sus padres, fruto de una separación conflictiva en la que ellos no tienen culpa….Y PARA QUE CONSTE NINGÚN PROFESIONAL DE LO SOCIAL PUEDE OBLIGAR A UN MENOR A TENER VISITAS CON ALGUNO DE LOS PROGENITORES, siendo esto un tema judicial en el que los profesionales no interfieren, de hecho si un menor dice NO es NO, más allá de que influyan muchas otras consideraciones al respecto de esa negativa. Informaros bien antes de sabotear recursos ideados para la protección del menor

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