El gobierno del islamista moderado Recep Tayip Erdogan ha iniciado un exhaustivo proceso de purgas a todos los niveles tras el fallido golpe de estado del pasado viernes, que ha dejado un balance provisional de más de 160 muertos y numerosos heridos. Erdogan no solo quiere ser inmisericorde con los presuntos rebeldes sino que incluso avala la reinstauración de la pena de muerte, abolida hace dos décadas en Turquía. El presidente turco ha emprendido una batalla para castigar a los golpistas tanto del ejército como de la magistratura. Las autoridades turcas han intensificado la ola de detenciones, e incluso distintas organizaciones denuncian prácticas de tortura en muchos casos. Unas 6.000 personas han sido arrestadas, informó el ministro turco de Justicia, Bekir Bozdag, antes de añadir: “habrá más”.

Hasta ese momento, las autoridades habían informado de 2.839 soldados detenidos, entre ellos decenas de generales, mientras que más de 2.700 jueces fueron destituidos. El ministro volvió a acusar a los seguidores del predicador conservador Fethullah Gülen de haber organizado el golpe. Agregó que el Gobierno turco seguirá limpiando las instituciones del Estado y el Ejército de lo califica como “organización terrorista de Fethullah Gülen”.

“El hombre número uno en esto (el golpe) es Fethullah Gülen. Después de esto, mantener Gülen en Estados Unidos no sirve a la amistad entre Turquía y Estados Unidos”, dijo Bozdag.

Gülen, antiguo aliado del propio Erdogan, vive desde hace años en un exilio autoimpuesto en EEUU y Ankara exige su extradición, una reclamación que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, repitió este domingo una vez más ante la negativa estadounidenses si no se demuestra su implicación en el golpe. Sobre las destituciones de los 2.700 jueces, Bozdag destacó que el objetivo de “liberar la judicatura turca” con esos ceses.

Entre los militares detenidos está el coronel Ali Yazici, asistente militar personal de Erdogan, asegura la cadena privada CNNTürk. Yazici ocupó desde agosto pasado el puesto de asistente del presidente, un cargo tradicionalmente desempeñado por un militar de alto rango, al que el presidente selecciona entre tres nombres propuestos por las Fuerzas Armadas. Según el diario digital opositor T24, Yazici se hallaba en Ankara la noche del viernes al sábado, cuando tuvo lugar el intento de golpe, y no acompañaba a Erdogan durante su estancia vacacional en un hotel de la localidad de Marmaris en la costa egea turca.

Otros ocho generales de la Fuerza Área, que estaban supuestamente en una lista para ser comandantes regionales en el caso de un golpe exitoso, fueron detenidos el domingo por la noche en el aeropuerto de Sabiha Gokcen, en la parte asiática de Estambul. Desde allí fueron trasladados al departamento antiterrorista de la policía de Estambul para ser interrogados.

Según la emisora de noticias NTV, en total han sido detenidos ya 34 generales del Ejército turco, todos sospechosos de estar involucrados en el golpe. Entre los detenidos hasta ahora destacan los responsables máximos del segundo y tercer ejército, respectivamente, Erdal Öztürk y Adem Huduti. Otro de los arrestados es Akin Öztürk, excomandante de la fuerza aérea, que iba a ser supuestamente el nuevo jefe del Estado Mayor en caso de prosperar el golpe, asegura la prensa. El propio Öztürk ha negado en los primeros interrogatorios cualquier implicación en el golpe, informó la emisora CNNTürk.

Los otros militares detenidos ya han empezado a ser interrogados. Varios soldados rasos, que estaban haciendo el servicio militar obligatorio en el momento del golpe, aseguraron que no sabían nada de un levantamiento militar. Indicaron que fueron llamados a salir de los cuarteles en lo que pensaban iba a ser un ejercicio militar.

Por otra parte, la agencia de noticias privada Dogan informa de que en el centro y sur del país fueron detenidos hoy un total 136 jueces y fiscales. El domingo se había anunciado el despido de unos 2.700 del estimado total de 15.000 jueces de Turquía. La fiscalía de Ankara, que dirige las investigaciones, los acusa de estar relacionados con la red del predicador conservador Fethullah Gülen, exiliado en Estados Unidos y al que el Gobierno culpa de estar detrás del golpe. El propio Gülen ha rechazado categóricamente ser responsable de la intentona golpista y ha insinuado que ésta podría haber sido organizada por el propio presidente del país.

Los servicios de seguridad de Turquía pidieron a la ciudadanía que informen sobre los usuarios de redes sociales que difundan y apoyen “actividades terroristas”. El Directorio General de Seguridad advirtió que se está difundiendo “propaganda negra” online y pidió a los ciudadanos que envíen capturas de pantalla e información sobre perfiles de “elementos criminales”, informó la agencia estatal de noticias Anadolu.

En varias ciudades de Turquía se celebraron esta madrugada “vigilias por la democracia” con motivo del fracaso del intento de golpe. A lo largo del sábado, incluso después de saberse ya que el golpe había fracasado con toda seguridad, Erdogan hizo enviar un mensaje de texto a millones de ciudadanos en el que se pedía a la gente “defender la democracia”.

Las emisoras turcas mostraron a lo largo de la madrugada imágenes de miles de personas reunidas en las principales ciudades del país, como Ankara, Estambul o Esmirna. La prensa turca señala que la intención de Erdogan y del gobernante partido islamista AKP es que las vigilias y protestas sigan adelante durante los próximos días.

Por otra parte, el diario Hürriyet informa en su versión electrónica que Erdogan habló este domingo por la noche por teléfono con dos líderes de la oposición para agradecer personalmente su rechazo a la intentona golpista. El presidente no había acudido a una sesión parlamentaria en la que se adoptó una declaración conjunta de los cuatro partidos en la Cámara (el islamista AKP, el socialdemócrata CHP, el nacionalista MHP y el pro-kurdo HDP). En sus conversaciones con el líder del CHP, Kemal Kiliçdaroglu, y del MHP, Devlet Bahçeli, Erdogan les agradeció no haber apoyado a los golpistas en la noche del pasado viernes, día 15 de julio.

Además, el presidente turco habló con el primer ministro griego, Alexis Tsipras, indicó la emisora CNNTürk, para analizar la extradición de ocho supuestos golpistas turcos que habían huido en helicóptero a Grecia. Según la emisora turca, el líder griego le prometió a Erdogan que Atenas iba a hacer todo lo posible para devolver a los ocho militares a Turquía.

Los ocho hombres habían salido de Turquía a bordo de un helicóptero, con el que llegaron hasta la provincia griega de Alexandroupolis, donde pidieron asilo. Atenas asegura que debe respetar y aplicar sus leyes de asilo, lo que podría durar varias semanas. Mientras, miembros del ejército turco han acudido ya a Grecia para devolver el helicóptero, del tipo Sikorsky, a su base en Turquía, señala Hürriyet.

Cronología del golpe de estado en Turquía

Una parte del ejército turco comienza un intento de golpe de Estado contra el gobierno de Recep Tayyip Erdogan, tal como confirmaba el primer ministro turco, Bilari Yildirim. Detrás del golpe se encontraría una facción del ejército, que habría tomado el control a lo largo de la nación, incluyendo la detención del jefe del Estado mayor y diversos ministros. Fuentes presidenciales niegan la pérdida del control y afirman que no se tolerarán “intentos de minar la democracia”. El ejército decreta el toque de queda en todo el país y la imposición de la ley marcial.

Alzamiento contra Erdogan

En un comunicado, desaprobado por el gobierno, los militares sostienen que actúan para mantener el orden democrático, los derechos humanos y el Estado de Derecho. Apuntan que un Estado de Derecho democrático y secular ha sido erosionado por Erdogan, al que califican de “traidor”. Así, abogan por el establecimiento de un “Consejo de paz” que garantice la libertad de los ciudadanos sin importar su religión, raza o lengua.

Las fuerzas militares se despliegan en los puntos estratégicos: la sede del Parlamento está rodeada de tanques y se han tomado instalaciones gubernamentales, la sede del partido de Erdogan, la televisión pública y aeropuertos. Según testigos, tanques limitan el paso en el aeropuerto de Ataturk, en Estambul, donde se suspenden todos los vuelos.

En las cercanías del Parlamento los tanques también toman posiciones. Pasada la medianoche estos tanques habrían abierto fuego y helicópteros habrían atacado la sede de la agencia nacional de inteligencia en Ankara. Se escuchan fuertes explosiones de manera reiterada. Según la estatal NTV un caza turco derriba a un helicóptero utilizado por los militares que participan en el golpe.

El gobierno llama a resistir

Erdogan, que en estos momentos viajaba a Estambul desde la ciudad en la que estaba de vacaciones, hace un llamamiento al pueblo turco a resistir contra el intento de golpe militar en una comunicación con la CNN. “Insto a nuestra gente, a todo el mundo, a que llene las plazas del país para darle (al ejército) la respuesta necesaria”. “Este golpe de Estado nunca tendrá éxito. Tarde o temprano será eliminado. Voy a volver a Ankara”, agrega. Sobre este último punto, el presidente no pude aterrizar en Ankara, y su vuelo se desvía.

En esa línea se muestra el primer ministro Yildirim sostiene que “nada dañará la democracia turca” y llama a la calma, si bien advierte a los responsables que “pagarán el mayor precio”. El primer ministro, incluso, llama a combatir el levantamiento en caso de que la situación “sea seria”. No descarta ir al choque, incluso si eso comporta muertes.

Ambos, así como altos mandos militares contrarios al golpe, dicen que el número de militares que secundan el golpe son una pequeña porción. Para el comandante de las fuerzas especiales, “un grupo ha incurrido en traición, no triunfarán, estamos al servicio de la gente”.

Gran despliegue en las principales ciudades

Diversas agencias de comunicación habían reportado a última hora de esta tarde tiros en la ciudad de Ankara, donde la policía ponen en alerta a todas sus unidades. Aviones militares y helicópteros sobrevuelan Estambul y Ankara. En Estambul, la Gendarmería cierra el paso en los dos puentes que cruzan el Bósforo, primer movimiento del intento del golpe. Según afirman testigos, se oyen tiroteos cerca del cuartel del Estado Mayor.

Las comunicaciones empiezan a fallar conforme avanza la noche. La televisión pública corta su emisión, páginas del gobierno caen y la llegada de información por redes sociales se ha interrumpe, ya que a las diez de la noche hora local se corta el acceso a Youtube, Facebook y Twitter. Los mensajes de Whatsapp empiezan a presentar problemas.

Reacciones internacionales

El líder de las Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, apela a la calma y espera que se clarifique la situación. En esa línea, la jefa de la diplomacia europea Federica Mogherini pide “moderación” y “respeto a las instituciones democráticas”. En Reino Unido, el ministro de Exteriores Boris Johnson asegura estar “muy preocupado” por lo que sucede en Turquía. “Nuestra embajada monitoriza la situación de cerca”, añade. Un portavoz de la cancillería alemana exhorta a que “el orden democrático sea respetado. Asimismo, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pide el apoyo al gobierno turco elegido democráticamente.

El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov, y su colega estadounidense, John Kerry, reunidos en Moscú, llaman a mantener la paz y a “resolver los problemas constitucionalmente”. “Deben evitarse las confrontaciones sangrientas y hay que resolver los problemas sólo constitucionalmente”, dijo Lavrov durante un encuentro con Kerry. Por su parte, el secretario de Estado norteamericano recalcó la necesidad de mantener la estabilidad, la paz y la continuidad.

La población sale a las calles y frena el golpe

Los seguidores del presidente Erdogan escuchan el llamamiento de su líder. Las plazas y calles de las principales ciudades del país empiezan a llenarse de multitudes contrarias al golpe. Los militares comienzan a verse superados y dudan del éxito del golpe. Sus presagios se confirman, y pese a ataques aislados cargados de violencia, la mayoría de los golpistas desisten del intento y comienzan a entregar sus armas.

A la vez, el avión de Erdogan, que llevaba tiempo volando en círculos a la espera de poder aterrizar en Estambul, llega por fin a tierra en medio de los vítores de sus seguidores. El presidente da una rueda de prensa cerca de las cuatro de la mañana y asegura que los golpistas lo pagarán y anuncia una purga en el ejército para acabar con aquellos que “no soportan una Turquía unida”.

El jefe del Estado mayor turco, Hulusi Akar, que había sido tomado como rehén durante el golpe, ha sido rescatado, indicó una destacada fuente oficial a la agencia Reuters.

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