Imagen del supuesto Metro de San Esteve de los Roures.

“Desde una cuenta oficial @st_esteveroures? ¿Representan a sus ciudadanos hablando de falsos impactos que no aparecen en ninguna autopsia? ¿No se habrá equivocado de cuenta el CM?” era la respuesta en redes sociales de la Guardia Civil, ante la publicación de un vídeo por parte del Ayuntamiento de Sant Esteve de les Roures de agentes de la benemérita disparando pelotas de goma a la población del lugar. Lo mejor de todo, no sólo el vídeo era incorrecto, sino que el pueblo de Sant Esteve ni siquiera existe.

Un pueblo que aparece por primera vez en un informe de la Guardia Civil del que se hacía eco el diario El Mundo, en el que se hablaba de cómo los episodios más violentos del 1-O se llevaron a cabo en San Esteve de les Roures. De acuerdo con el atestado publicado, en este municipio catalán “uno de los manifestantes que ya había agredido a otros agentes aprovechó la caída de uno de ellos, que quedó totalmente indefenso, para propinarle una brutal patada en la parte posterior de la cabeza”.

Algo tremendamente improbable teniendo en cuenta de que no existe carretera alguna para llegar al municipio ficticio. Pero desde el momento en el que el atestado se hizo público el pueblo ha ganado en popularidad en Internet: en tan sólo algunas semanas la cuenta de Twitter del Ayuntamiento cuenta con 23.000 seguidores.

Una trampa en la que han caído muchos, y es porque el pueblo de Sant Esteve de les Roures cuenta con todo un sistema de Gobierno que está presente en las redes. Desde la cuenta del Ayuntamiento en Twitter, pasando por la cuenta de la Policía Nacional, que publica avisos variados e informa de cómo el Cuerpo está para la seguridad de los ciudadanos, aunque manda un aviso: “Separatas, al loro”.

Una serie de cuentas en las que se tardó algo más de lo debido en escribir que se trataba de “parodias” en la descripción del perfil, algo obligatorio para no incurrir en un delito de suplantación de identidad, o de personificación de las fuerzas del orden.

No sólo eso, sino que cuentan también con su propio festival de música del que aseguran es “referencia en Cataluña”. Tan sencillo ha resultado como publicar una foto de un salón de actos cualquiera lleno de prensa, sin citar el lugar ni la fuente por supuesto.

Quizá podría resultar un poco más evidente cuando se comprueban los tweets que se mandan entre las diferentes cuentas, entre las que se cuenta también el falso Bisbat de San Esteve de les Roures, que publica periódicamente los horarios de las misas a las que pueden acudir los feligreses, incluidos los “presos políticos”, que cuentan con su propio horario especial. Una serie de bromas que quizá llega a su punto más obvio con la publicación del calendario anual por parte de la dotación de bomberos del municipio.

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