¿Cuántas veces hemos hablado de radicalidad y moderación…? muchas veces. Como parece que la cosa no cunde, habremos de hablar una vez más, a colación de la preocupante noticia que hemos leído esta mañana 2 de septiembre en el periódico La Verdad de Murcia. Podemos, en boca de su Secretario General, Óscar Urralburu, ofrece al Psoe de Diego Conesa, “al igual que ocurre en Madrid”, pactar una hoja de ruta común de cara a las elecciones de mayo para desbancar a la derecha en esta oportunidad histórica de nueva redistribución electoral y fragmentación del arco político. Óscar, un hombre más inteligente que toda la ejecutiva del PSRM junta, tienta a Diego Conesa con la golosina de un “gobierno” que ni es suyo, ni puede ofrecer, ni puede prometer, para salvar sus propios muebles electorales ante la caída en picado que su formación política está experimentando en los últimos tiempos. Para ello se apoya en la ambición por ser Presidente de la Comunidad de Murcia, e incluso obsesión diría yo, que parece desprenderse de las actuaciones del Secretario General del Psoe de Murcia. Óscar Urralburu se cree un dios del Olimpo Podemita. ¿Acaso no sabemos que los hombres siempre salían perdedores en sus tratos con los dioses? ¿Es que nos hemos creído que los que dividen el voto progresista, aprovechan cualquier oportunidad para erosionar nuestro proyecto y nos acusan de ser “corruptos como el PP” (esto lo dijo el sr. Urralburu no hace mucho tiempo…) se han convertido, de pronto, en nuestros mejores amigos? Que se lo digan, sin ir más lejos, a los compañeros del Psoe de Blanca.

Da por supuesto el sr. Urralburu que puede haber una mayoría de progreso en la Asamblea Regional de Murcia el próximo mes de mayo. Lo primero es que eso habrá que verlo, sobre todo, porque Podemos tiene poco de progresista. ¿O es que acaso no vemos cómo su discurso está anclado en un pasado del que no saben salir? También resulta curioso cómo pone de ejemplo “el entendimiento” de Madrid, cuando “en Madrid” no hay, ni lo ha habido nunca, ningún entendimiento. Podemos pretende imponer sus criterios y si no, deja en la estacada al Psoe. Para lo único que hubo acuerdo fue para echar a Mariano Rajoy. Pero eso tiene poco mérito, ¿o sí?

Podemos es una formación que se aglutina en torno a posiciones radicales, a la que se unieron millones de exvotantes del Psoe desencantados con un partido que, circunstancialmente, había perdido el rumbo. Los radicales creen estar en posesión de la verdad absoluta y que ello les capacita para “imponer” sus criterios por los medios necesarios. Plantean cambios bruscos, rupturistas, sin el consenso y el apaciguamiento necesario, y como consecuencia, se fortalecen las posiciones contrarias, y, demasiadas veces, se produce una involución sobre el periodo anterior, o lo que es lo mismo, se termina peor de lo que se comenzó.

El Psoe es un partido moderado, de cambios suaves y consensuados con la mayoría de la sociedad, para avanzar juntos al ritmo de los más lentos, sin dejar a nadie en el camino. Por eso ha habido una sensación de “quedarse cortos” en los cambios que ha propuesto el Psoe históricamente, porque se trataba de que los cambios fueran aceptables para la mayoría de la población. Eso es lo que significa ser un partido de gobierno, frente al partido de la algarada callejera que es Podemos.

La estrategia de “pactar hojas de ruta conjuntas” de cara a las elecciones es un “bote salvavidas” para un Podemos en horas bajas; de esa manera el mensaje que se les lanza a los exvotantes del Psoe que hoy son simpatizantes de Podemos es que tuvieron razón al separarse del Psoe, ya que el Psoe finalmente se ha acercado a Podemos. No. De ninguna manera. El Psoe debe tener su propia hoja de ruta política: el Progresismo Moderado. Nada tiene que ver el Psoe con radicales que, en el fondo, lo único que quieren es satisfacer su ambición personal, porque si de verdad les importara la gente que pretenden defender no dividirían el voto de progreso y estarían en el Psoe. El Psoe es el Psoe, un partido con personalidad propia que representa a la gente. Nosotros no necesitamos que los dioses del Olimpo nos digan lo que tenemos que hacer. Somos mayorcitos, y, además, ya nos han engañado muchas veces.

Nuestros exvotantes volverán cuando el Psoe demuestre ser el partido de progreso que este país necesita y está esperando, nunca mejor dicho, como “agua de mayo”. Eso es lo que tiene que preocuparnos y no otra cosa. Más trabajar por la gente, y menos pensar en espurios pactos preelectorales.

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5 Comentarios

  1. Al pp$.e hay que tratarle como a un menor que tiende a la drcha
    pero dice que quiere ir a la izda y por eso
    necesita un buen mentor
    y ese es UP ( Podemos-IU )

  2. Habla de radicales y de estar en la verdad absoluta de Podemos y es en lo primero que caer él . No dice nada de nada , solo insultar y descalificar. Habla de que el Psoe perdió el rumbo circunstancialmente. Una circunstancia que dura muchos años, desde que F. Gonzalez dijo que había entendido el mensaje de los ciudadanos en la elecciones que estuvo a punto de perder y que aún no han encontrado. Una circunstancia de muchos años. Siguen prometiendo mucho en campaña electoral y en cuanto llegan al poder se les olvida. Ley mordaza, lista de aministia fiscal, trasvases tajo segura, reforma laboral etc.

  3. La “gente” que usted cita tantas veces queremos que se levanten las alfombras bajo las cuales PP y Psoe mantienen desde hace tanto tiempo sus vergüenzas, mamandurrias, intereses…, y que devuelvan lo usurpado y/o robado. Qué bien les ayudan los falangitos.
    Su discurso, Sr Molina, suena a cinismo e hipocresía o en el mejor de los casos a estupidez.
    De todas formas, duerma tranquilo hay tanta mierda bajo sus alfombras que pondrán todos sus poderosos medios para que los “podemitas” nunca puedan. Si les fuera necesario (¿ya ha sido?) cualquier indra haría una traducción “liberal y apropiada” del total de los votos recabados en las urnas.
    Salud, a quien se la merezca.

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