Proyecto, equipo y líder para el PSOE

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Lo que las bases socialistas reclaman, además de un líder, es un nuevo modelo de partido que conlleve un giro a la izquierda por parte de quien, después del proceso de primarias, pilote el PSOE.

Es llamativo, como mínimo, que paralelamente a la revolución de las bases que de forma espontánea se ha producido (y sí, digo revolución de las bases) después del golpe autoritario dado por parte de un sector claramente identificado del partido, pidiendo de forma unánime más democracia interna, se escuchen voces de barones planteando el Congreso como una ocasión para arrebatar poder de decisión a los militantes o lo que es lo mismo, quieren limitar el poder del Secretario General para consultar a las bases.

Por otro lado, algunos medios de comunicación nos venden alianzas de unos con otros; de otros con unos; de todos con todos… que además justifican con “argumentos de peso” que si no se analizan en profundidad, pudieran llegar a convencer; eso sí, quedándonos todos estupefactos ante las aseveraciones que se hacen sobre futuras alianzas entre líderes que, para las bases socialistas, resultan antagónicos.

Nadie que se haya abstenido en la investidura de Rajoy puede representar al votante del PSOE; eso es indiscutible y, poco importa que ahora rectifique. Es más, peor nos lo pone.

A un Secretario General del PSOE se le pide como mínimo que las decisiones que tome sean atinadas y con cierta diligencia, no vale que tres meses después manifieste que la decisión de facilitar gratuitamente y sin pudor, el gobierno a la derecha, fue un error.

A un líder se le pide algo más de empatía con las decenas de miles de militantes que ya entonces habíamos manifestado nuestro descontento, malestar y profundo desacuerdo con la decisión que parte del Comité Federal había adoptado.

El deseo de una militancia con criterio y comprometida con la izquierda, es precisamente eso, izquierda, progreso, bienestar social y que nuestros dirigentes estén capacitados para resolver los problemas de los ciudadanos, protegiendo al administrado de los ataques de los poderes fácticos; justamente lo contrario de lo que el Partido Popular representa.

Por otro lado, la Gestora caducada y a mi juicio alegal, decide reeditar el periódico “El Socialista”.

Todavía recuerdo cuando, en tiempos de bonanza económica, lo recogíamos los militantes en el buzón de casa. Pero ahora, viniendo de Ferraz en estos tiempos, sólo se pueden poner “peros”,.

Reúnen a un puñado de los que algunos califican de “sabios” y nos llaman “voceros” a los militantes que criticamos las formas autoritarias de los últimos tiempos de la dirección autoimpuesta en Ferraz; y, por ahí, vamos muy mal. Voceros no, ¡demócratas! Y que no olviden un elemento fundamental en Democracia: la aritmética, y el número es esencial; somos más militantes que barones; muchos más “voceros” que “sabios”, muchos más.

Está claro, la brecha que se ha abierto entre los que sostenemos los cimientos del socialismo en el PSOE y la mayoría de los que hoy nos representan en las Instituciones y cúpulas orgánicas es de tal calibre, que la única solución para unir pasa por que se celebren unas primarias transparentes, con garantía democrática y que gane la izquierda con un modelo de partido que haga partícipe a los militantes de decisiones de calado. Procesos internos en los que no existan trabas y un modelo de primarias como el que existe en otros partidos socialistas europeos desde hace décadas, y en los que sea imprescindible limitación de mandatos para evitar que los vividores de la política entiendan sus cargos como propiedad privada: es indispensable que las bases tengan voz en los equipos de los líderes

Y el que no entienda que hay un antes y un después del 1 de octubre, está radicalmente equivocado y abocado al fracaso. Un fracaso no solamente propio como político o política en lo personal, sino también un fracaso que llevará al PSOE a convertirse en un partido residual en las instituciones. Algo que no es bueno ni para los socialistas ni para España.

Debemos trabajar duro por recuperar la confianza de los votantes y lo que está claro es que con los últimos acontecimientos vamos en la dirección contraria.

Para el socialismo es vital ofrecer un proyecto político de izquierda y progreso; un líder y un equipo solvente que represente a los ciudadanos y conozca la cruda realidad en la que se ha convertido sobrevivir después de más de 5 años de Rajoy en el Gobierno.

Todo ello, con agilidad y premura, pues sabemos lo que necesitamos y lo que la ciudadanía reclama. ¿Para qué esperar? …

 

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1 Comentario

  1. Eva como siempre muy atinada en tus comentarios, es un clamor entre una parte importante de la militancia, que esto no puede seguir ni un día más por los derroteros que ha ido tomando el partido los últimos años. Somos un partido de izquierda, socialista, solidario y exigimos honestidad a todo aquel que quiera permanecer en el mismo, ya no valen remedos, mentiras, cuentos o como diría un argentino milonga alguna. Transparencia, intervención de las bases, vigilancia a los cargos públicos, valentía para enfrentarse a los poderes fácticos , y un programa capaz de llevarse a la práctica y hoy eso solo lo puede garantizar Pedro Sanchez apoyado por las bases.

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