Imagen de un parque eólico, que durante el verano ha disminuido su actividad productora de energía.

Alguien en algún despacho de las grandes compañías eléctricas ha hecho el agosto este verano a costa de los bolsillos de los contribuyentes. El ‘tarifazo’ de la luz ha sido de récord –el recibo se ha disparado como nunca, hasta un 35 por ciento, unos ocho euros de media en función del consumo de cada hogar‒ y la situación preocupa tanto en el Gobierno que hasta la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha anunciado una comparecencia para el próximo día 19 en el Parlamento, donde explicará las causas de este nuevo incremento anormal en el recibo eléctrico, que abrasa cada día más a los españoles.

Si en invierno la pobreza energética se ceba con casi cinco millones de ciudadanos que no pueden enchufar la calefacción por no poder pagarla, en verano la situación no es mucho más favorable para ellos, ya que conectar el aire acondicionado ‒que se ha convertido en un producto de primera necesidad en casi todo el país a causa de las elevadas temperaturas que se soportan‒ supone firmar una factura tan escalofriante como inasumible para millones de hogares a final de mes.

Entre enero y agosto de 2018 el recibo de la luz se ha situado en una media de 548,75 euros por usuario, frente a los 543 que desembolsó en los ocho primeros meses del pasado año. Según datos del Gobierno, el precio medio de la luz se ha situado este mes en los 64,3 euros por megavatio hora, un 35% más con respecto al mismo periodo del año pasado y el registro más alto desde enero de 2017, cuando la ola de frío causó estragos en la población, sobre todo entre las clases más humildes, familias con todos su miembros en el paro que no pudieron hacer otra cosa que renunciar a calentarse con aparatos electrodomésticos y tirar de mantas. De seguir esta tendencia alcista en los próximos meses, 2018 será el segundo año con el precio medio del mercado eléctrico más caro desde 1998, solo por detrás de 2008 (64,4 euros).

Los expertos, en su afán por explicar por qué el recibo de la luz nos hace un roto en el bolsillo a final del verano, aportan los argumentos más peregrinos, como que apenas llueve ni sopla el viento

El disparate del recibo eléctrico es un problema que ningún Gobierno parece poder atajar, ni en verano ni en invierno, y los ciudadanos se preguntan por qué cada año tienen que verse desamparados y a merced de la voracidad de las grandes compañías de suministro energético. Los expertos, en su afán por explicar por qué el recibo de la luz nos hace un roto en el bolsillo a final de mes, aportan las explicaciones más peregrinas, como que en verano apenas llueve ni sopla el viento, de manera que las energías alternativas y renovables como la eólica ralentizan su producción y el país se vuelve más dependiente de la energía convencional, o sea el crudo y el carbón. Como si España no tuviese suficiente sol, base de la energía solar siempre despreciada en nuestro país.

Otras causas que explicarían el desbarajuste en el recibo de este verano hay que buscarlas en el incremento del precio del combustible fósil en todo el mundo y en el pago por los derechos de emisión, que también se han incrementado tanto en el sector público como en el privado. Argumentos que poco o nada convencen al ciudadano, que tiene que soportar que cada mes le llegue una factura más elevada mientras las grandes compañías hacen el negocio del siglo.

La situación preocupa a la Comisión Nacional de los Mercados y Competencia (CNMC) que con resignación ha calificado de “alto” el precio actual de la energía en España, ante la sospecha de que detrás del encarecimiento de la electricidad que provoca el tarifazo podría haber “algo más”, en clara alusión a los comportamientos especulativos que juegan con el sector energético y en general con nuestra delicada economía, sin que ningún Gobierno se decida a intervenir. Por esa razón la CNMC ha anunciado que está estudiando el comportamiento del mercado energético en España para determinar “si funciona correctamente”. El Ministerio de Transición Ecológica se ha mostrado dispuesto a prestar toda su colaboración para llegar hasta el final en las causas de este nuevo abuso en el recibo de la luz que afecta a millones de españoles.

Cabe destacar que a mediados de este mes los Gobiernos de España y Portugal se reunieron para tratar el alza de los precios de la electricidad en ambos países, “una situación que preocupa y ocupa a ambos estados”. Lisboa y Madrid acordaron hacer un seguimiento y un análisis coordinado de posibles medidas para salvaguardar el interés general de los ciudadanos en esta materia.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

13 − 7 =