Grupo Banco Popular ha iniciado una nueva etapa de renovación y reestructuración de su negocio, para lo que ha separado la gestión de la actividad principal de la gestión del negocio inmobiliario y asociado. La actividad principal del Grupo registró un beneficio de 577 millones en el primer semestre, mientras que el negocio inmobiliario y asociado generó unas pérdidas acumuladas de -483 millones.

Estos datos se enmarcan en el nombramiento de Pedro Larena como consejero delegado de la entidad en sustitución de Francisco Gómez, que ha llegado a un acuerdo de prejubilación con el banco. Popular agradece a Francisco Gómez su dedicación durante los treinta años que ha permanecido en el Grupo y reconoce su capacidad de gestión: durante su periodo como consejero delegado ha impulsado de manera notable la actividad comercial.

Pedro Larena, cuya función principal será la gestión ordinaria del negocio y tendrá la responsabilidad de ejecutar el plan estratégico presentado en la ampliación de capital, acumula una amplia experiencia en banca minorista, tanto en entidades financieras nacionales, como internacionales.

El objetivo de esta división es que una parte de la organización esté centrada en la generación del negocio rentable y recurrente; y la otra, en la reducción de activos no productivos y en la rentabilización del negocio inmobiliario corriente.

Además, la entidad va a emprender un firme plan de reducción de costes, con el objetivo de optimizar y adecuar la capacidad productiva al nivel de ingresos actual, que se encuentra fuertemente presionado por el entorno de tipos. El modelo operativo resultante estará focalizado en la eficiencia y la rentabilidad.

El beneficio neto ordinario de Popular, ex-provisiones extraordinarias, en el primer semestre de 2016 ha sido de 168 millones €, un 10,6% menos que en el mismo periodo del año anterior. Esta variación se debe a la intensa reducción de los márgenes por los bajos tipos de interés, la supresión de las cláusulas suelo y la dotación de 52 millones al Fondo Único de Resolución del BCE.

Como ya había anunciado la entidad en la ampliación de capital y con el fin de acelerar el ritmo de desinversión de activos no productivos y potenciar así las fortalezas de su negocio principal, el banco ha dedicado 106 millones € a provisiones extraordinarias. Al anticipar dichas provisiones, en el segundo trimestre estanco el beneficio reportado ha sido cero, por lo que el beneficio neto acumulado del primer semestre de 2016 es de 94 millones €.

Si no se hubieran llevado a cabo las provisiones extraordinarias, el beneficio neto en el segundo trimestre estanco ascendería a 74 millones €. Los resultados del banco se basan, una vez más, en los ingresos procedentes de la actividad recurrente de banca minorista.

En cuanto al análisis de la cuenta de resultados, el margen de intereses experimenta un descenso del 4,1% respecto al primer semestre de 2015, alcanzando los 1.080 millones de euros. Esta variación se debe al impacto por la eliminación de las cláusulas suelo, que ha sido de 47,1 millones €, y a la menor aportación de 15 millones € de la cartera de renta fija. Por el contrario, la contribución del negocio típico bancario aumenta en 16,8 millones € y continúa siendo el principal soporte del margen de intereses.

Excluyendo el impacto de la eliminación de las cláusulas suelo, este margen alcanza los 1.127 millones, uno de los más elevados del sector medido sobre activos totales medios.

Por su parte, los negocios desarrollados mediante alianzas estratégicas han mostrado una evolución muy positiva durante este semestre y una aportación relevante al beneficio del grupo, con un importe de 66 millones €, un 91,7% más. Las comisiones alcanzan los 277 millones €, un 5,6% menos, y el ROF se sitúa en 192 millones €.

De esta forma, el margen bruto se sitúa en 1.590 millones, un 12,1% menos que en el primer semestre de 2015. En este sentido, cabe resaltar el aumento de los ingresos recurrentes del negocio, que se ven afectados por el impacto de las cláusulas suelo y, también, por la aportación al Fondo Único de Resolución.

Además, es de subrayar que el 85% del margen bruto lo constituye el margen de intereses y las comisiones, es decir, el negocio recurrente bancario, frente al 78% de hace un año. De hecho, esta magnitud aumenta un 0,5% respecto al mismo periodo del año anterior. Por tanto, hay una importante mejora en un entorno muy competitivo.

Las medidas adoptadas continúan dando sus frutos y, en el primer semestre del año, Popular ha rebajado un 1,5% los gastos de administración respecto al primer semestre de 2015. Por su parte, los gastos generales de administración descienden un 2,2% en el mismo periodo.

Por último, el margen típico de explotación se sitúa en 755 millones €, un 21,8% menos que en 2015. Este epígrafe ex-ROF aumenta un 2,5% si se compara con el mismo periodo del año anterior, donde la aportación del ROF fue superior a la del primer semestre de este año. Es decir, el margen típico de explotación muestra una menor dependencia del resultado por operaciones financieras.

Tras este último margen de la cuenta de resultados, Popular constituyó provisiones ordinarias por importe de 634 millones €, un 22% menos que en el primer semestre de 2015, para obtener un beneficio neto ordinario, exprovisiones extraordinarias, de 168 millones €.

El crédito rentable aumenta un 1,6% respecto al primer trimestre, lo cual se refleja en casi todos los segmentos del mercado, como banca de particulares, banca privada, banca minorista de pymes y autónomos y, también, banca mayorista. Esto supone un aumento de 6 p.b en la cuota de mercado en crédito respecto al 2T de 2015, hasta alcanzar el 7,68%. La fuerte actividad comercial con empresas ha permitido al banco acudir a la subasta dinámica del conocido TLTRO y obtener 12.000 millones de euros.

El volumen de contratación crece durante el segundo trimestre en 2.376 millones €, en especial, en el segmento de las pymes y los autónomos, que representa el 59% del crédito concedido por Popular en lo que va de año. Fruto de ese dinamismo en este segmento, el banco ha aumentado su cuota de mercado de crédito a empresas en 26 p.b, pasando del 12,11% del 1T2015 al 12,37% un año después.

En relación a los recursos de clientes, se ha producido un importante aumento del pasivo a la vista en los segmentos de particulares, pymes y autónomos, así como en las administraciones locales. De esta forma, se registra un aumento de más de 1.300 millones €, un 1,5% más respecto al 1T2016. Debido a dicha evolución, se incrementa también la cuota de mercado de depósitos en 7 p.b respecto al 2T2015 y se sitúa ya en el 6,08%.

Es importante señalar que, un trimestre más, continúa el descenso del coste de los depósitos a plazo, que se sitúa en el 0,60%. Esta mejora se debe al coste de la nueva producción, que es del 0,34%. Desde la puesta en marcha de “Tenemos un plan” el banco ha conseguido vincular a 175.000 clientes y reducir la tasa de abandono un 41%.

De esta forma, Popular continúa reforzando su modelo de negocio único y centrado en servicios de alto valor para las empresas y los particulares, lo cual permite al banco estar preparado para obtener márgenes de clientes más altos y, al mismo tiempo, darles los beneficios y servicios que demandan.

Reducción de activos improductivos: Fuerte ritmo de venta de inmuebles y descenso de la ratio de mora por décimo trimestre consecutivo Continúa la reducción de activos no productivos, tanto por el aumento de la venta de inmuebles como por la reducción del saldo de dudosos. Dichos activos no productivos han descendido en 740 millones € en el semestre,

cifra que el banco espera acelerar aún más en los próximos trimestres. En los seis primeros meses del año, Popular ha vendido un total de 1.075 millones € en inmuebles. Es de subrayar especialmente la evolución de las ventas minoristas, que han aumentado un 50% respecto al primer trimestre de este año.

La ratio de mora desciende por décimo trimestre consecutivo y se sitúa en el 12,32%, 36 p.b. menos que en el 1T 2016.

Solvencia y liquidez

A cierre del primer semestre de 2016, la ratio CET1 phased-in se sitúa en el 15,25%. Por otro lado, el fully loaded pro forma, alcanza el 13,55%, 298 puntos básicos más que en el primer semestre de 2015, nivel ampliamente satisfactorio.

Por último, la ratio de apalancamiento sigue siendo una de las mejores del sector y se sitúa en el 7,15%. La ratio LTD marca su mejor registro, con el 107,1%, muy cerca ya del objetivo del 100%.

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