A este lado de la madriguera

En el salón, entre la penumbra, se vislumbran los portarretratos ajados por las veces que Carmina los toma con cuidado entre las manos, los coloca sobre el pecho y se mete dentro, con esa mirada perdida y melancólica del que recuerda, como si hubiera ocurrido hace unos segundos, lo que pasó hace treinta años y ha olvidado por completo lo ocurrido esta mañana.

La tele, muda por falta de luz. En la radio del vecino, suena la martilleante musiquilla de los niños de San Ildefonso que repiquetean los premios como un disco rayado. Por la ventana de la cocina, en la que no hay fruta, ni tostadas, ni mucho menos Cola-Cao o polvorones porque hace mucho tiempo que ya no entran en casa ese tipo de lujos, se divisa la bahía. Carmina escucha el sorteo de 1975. Ahora no pueden casi ni comprar comida, ¡como para gastárselo en un décimo de lotería! Su prima le ha prometido, que si toca, le dará la mitad del suyo. Aunque ella no lo recuerda porque el Alzheimer le deja, la mayor parte del tiempo, anclada en ese año en el que conoció a su Paco, al que le habla todos los días, mientras reposa sentado en el sillón, ¡con esa manía que ha cogido ahora de ponerse las manos cubriéndose la cabeza! Su Paco, no le contesta porque en realidad  es su nieto David,  parado de larga duración y la viva imagen de su abuelo Francisco,  el que está sentado y desesperado en el sillón.

Carmina le lleva una poca de leche, la última que les queda, pero Paco le dice que no le apetece. Carmina da media vuelta y se va.

Por la puerta del comedor entra Paquito, el hijo de Carmina y padre de David. Tiene fibromialgia, pero no cobra pensión porque lleva más de dos años esperando ser declarado dependiente. Antes, era autónomo, se arruinó en el 2012 y Caja Sol se quedó con lo restante en unas preferentes. Martina, su mujer, murió en el 2013 víctima de un cáncer de pulmón que le diagnosticaron, tras  once meses en lista de espera del neumólogo, cuando ya no había solución.

Todos viven de los 450 euros que les quedan de la pensión de Carmina, que, aunque cobra 1300 euros de su retiro como maestra, debe pagar 850 euros a Bankia por la hipoteca del chalet que Paquito no pudo pagar cuando su negocio de construcción se fue al garete. Se quedaron con el Chalet. La Guardia Civil no vino a escoltar al vecindario sino a ejecutar el desahucio e impedir con porras y golpes que Paquito se quedara.  Le había costado 400.000 euros y lo valoraron en 250.000. Los otros 80.000 que debían, o los pagaban o se quedaban también con la casa de Carmina, porque había firmado como avalista. Tuvieron suerte. Tras mucha lucha, consiguieron que en lugar de la casa, Carmina pagara una letra de 850 € mensuales hasta saldar la deuda.

Carmina fue maestra en el pueblo durante cuarenta años. Era muy querida. Los niños la adoraban.  Ahora, la mayor parte de sus vecinos, le dan la espalda. Los pobres no caen bien y si no puedes ducharte porque no hay agua caliente (y el agua no te lo regala el ayuntamiento), ves como los vecinos hacen extraños cruces de calles y cambios de acera. En el pueblo no hay banco de alimentos ni servicios sociales. Malviven de los 450 euros de la pensión y los pocos víveres que pueden comprarles sus escasos amigos.

Carmina ha prendido fuego en la cocina económica. Es el único calor que tienen en casa. No hay leña. En esa parte de la costa sólo hay abandonados campos de golf. El bosque de hace treinta años sólo es un recuerdo. David baja al muelle a buscar cajas de madera y a la playa a buscar leña traída por las olas. Si hay suerte, tienen para media docena de horas de lumbre.

La radio cambia el soniquete machacón  por un murmullo que acaba en aplausos. Sale el gordo. ¡Es el que Carmina juega con su prima!

Una semana después, la prima de Carmina ya no vive en el pueblo. Llevaba cuatro décimos del gordo pero la familia de Carmina no ha visto ni un euro. Desapareció de la noche a la mañana sin decirle nada a nadie.

 


 

Políticas de exterminio

Leo en la prensa “amble” con el régimen, que Rajoy vaticina que en 2107, España recuperará la riqueza perdida en la crisis. También que continuará con los recortes y ajustes porque esa es la política que “ha funcionado”.

No hay camino que, aunque se desande, vuelva al punto de partida. Si además se insiste en seguir yendo directo al terraplén, despeñarse es inevitable.

La estadística dice que el IPC creció entre enero de 2008 y octubre de 2016 un 11,4%. Que los salarios negociados cayeron, según CC.OO, un 5% (que sumado al aumento del IPC hacen un total de un 16,4% de pérdida adquisitiva). Que, según este mismo sindicato, el PIB de los grandes empresarios, ha aumentado durante estos años en 30.000 millones mientras que el de los trabajadores ha disminuido en 7.000 millones.

Las cifras estiman que hay cinco millones de personas en España que pasan frío en invierno por no poder pagar el recibo eléctrico, el de gas o una bombona de butano que vale menos de 13 €. Otros tres millones y medio tienen que retrasar el pago de sus facturas de servicios y cerca de OCHO millones malviven en sus casas con goteras o humedades que como colofón, les provocan enfermedades respiratorias.

Además, la factura del gas ha incrementado el coste de la potencia en Kw/h en un 57,63% (desde  los 5,5 céntimos en dic-2007 hasta los 8,67 en Enero de 2016). La potencia contratada de mi recibo eléctrico (3,3 kw) entre el 17-11-2009 y el 24-9-2016 ha subido un 102,58% desde los 5,80 € a los 11,75 €. (En los recibos de tarifa de último recurso la potencia contratada supone alrededor del 50% del recibo). Por su parte, el incremento por consumo entre el 2008 y el 2014 ha supuesto un 73%. Más de millón doscientas mil personas gastan 85 de los 415 € estimados como renta mínima, en pagar luz, butano y gas.

Estas son las cifras. La vida real de las personas de a pie nos pone los pelos de punta. Descubrimos por la prensa que el actor Carlos Olalla y su madre, la poetisa, Cristina Maristany, tienen que recitar poemas en el Metro de Madrid para poder sobrevivir. El IVA cultural hace mella en el sector.  En mi barrio, una docena de chavales que dejaron los estudios, ocupan su tiempo en dios sabe qué, porque no hay salida para ellos (mi barrio sólo tiene 1.767 habitantes). El banco de alimentos del IES Alameda de Osuna sigue repartiendo comida como hace tres años. El ropero de Cáritas en el Barrio del Aeropuerto, más de lo mismo. Hay vecinos que siguen buscando su comida entre los cubos de la basura del supermercado y alguno ha vuelto al rebusque de colillas para poder fumar. Los licenciados universitarios siguen saliendo hacia Europa o América Latina a buscarse la vida. El precio hora de una asistenta ha pasado de los quince euros que se pagaban en el año 2005 a los poco más de tres que se pagan ahora. A principios de este siglo XXI, nadie o casi nadie se planteaba trabajar cuatro horas al día. Hoy, los contratos a tiempo parcial son norma general. Pero no solo de media jornada. Los hay de un sólo día o por horas. ¡Hasta la propia administración contrata por horas! Un salario de 500 euros por un contrato de media jornada es un premio de la lotería. Los despidos en el mes de julio para volver a contratar en Septiembre, es la norma general en el profesorado interino. El Gasto de personal en mi empresa, ha crecido un 15% mientras se ha reducido la plantilla en puestos base en 15.000 trabajadores. Los puestos de dirección han aumentado en un 300%. La mayoría de los becarios en las empresas, ocupan puestos que antes eran ocupados por trabajadores fijos. Las grandes empresas, el sector del ocio y los medios de comunicación, contratan autónomos en lugar de trabajadores por cuenta ajena. Cada dos días muere una mujer asesinada por su verdugo machista. La Administración, como en el caso de León, se limita a hacer una llamada al día preguntado si están bien, hasta que no pueden descolgar el teléfono porque les han cosido a hachazos. Una anciana muere en Reus en un incendio provocado por una vela ya que tenía el suministro eléctrico cortado por falta de pago. Según FACUA, unos días antes del corte, le habían cambiado el contrato a uno más caro. El IES Alameda de Osuna  tiene matriculados cerca de 1400 chavales cuando en condiciones normales no debería haber ni 900. Las Urgencias de Barajas siguen cerradas, en un distrito dónde el 23% de la población tiene más de 60 años y carece de trasporte público para llegar a las Urgencias del Ramón y Cajal. Uno de cada tres niños está en riesgo severo de pobreza.

Un pueblo que cree que la lotería va a solucionar sus problemas económicos (con una de catorce que cantaba José Luis Perales) mientras deja que sus gobernantes les humillen, empobrezcan y recorten sus libertades, es un pueblo sumiso y entregado al fracaso.

¿Recuperación? ¿Políticas que han funcionado? Es verdad que también hay quién en mi barrio paga 4 euros por un café y un croissant y se pega por ocupar una mesa en una terraza exterior. Pero esos, que no son muchos, ya lo hacían antes de las políticas de exterminio y son de los que le pagan a la señora de la limpieza 3 euros la hora en negro.

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Pasé tarde por la universidad. De niño, soñaba con ser escritor o periodista. Ahora, tal y como está la profesión periodística prefiero ser un cuentahistorias freelance o mejor dicho un alma libre. En mi juventud jugué a ser comunista en un partido encorsetado que me hizo huir demasiado pronto. Militante comprometido durante veinticinco años en CC.OO, acabé aborreciendo el servilismo, la incoherencia y los caprichos de los fondos de formación. Siempre he sido un militante de lo social, sin formación. Ahora participo activamente en PODEMOS, más que por convicción, por la necesidad de regeneración. Tengo el defecto de no casarme con nadie y de decir las cosas tal y como las siento. Y como nunca he tenido la tentación de creerme infalible, nunca doy información. Sólo opinión. Subjetiva y probablemente equívoca, pero es mi opinión. Si me equivoco rectifico. Sólo el que rectifica aprende algo. Soy un autodidacta de la vida y un eterno aprendiz de casi todo.

2 Comentarios

  1. excelente “OPINION” ¡¡¡ EL OTRO DIA ME DIJERON (UNO DE ESOS QUE GANABA MUCHO (albañil) EN LA EPOCA DE AZNAR) , que la culpa de todo esto la tiene ,zapatero y PODEMOS¡¡¡. un pueblo que se deja eñgañar (a los peperos derechistas, les rien las bromas, bromas como tener un gobierno corrupto),explotar , difamar ,insultar ,robar no solo es un pueblo sumiso ¡¡¡ es un pueblo ignorante¡¡¡. y lo peor de todo es que ese mismo pueblo cuando decide hacer algo para el bien de todos , le traicionan o se traiciona a si mismo¡¡¡ . no encuentro ninguna explicacion como hemos podido llegar a esta situacion … sere tonto tambien?
    mis mas cordiales saludos , SEÑOR jesus

    • Este es un país que lee poco y ve mucha televisión. Los que mandan llevan haciendolo varios siglos. Y cuando ven peligrar su poder, pasa lo que pasó en el 36.
      No es cuestión de tontos o listos sino de ignorancia y, sobre todo, de tener o no conciencia social.
      Ya ves lo que pasaba en el Lazarillo y seguimos igual. Pensando que el que roba es el más listo porque todos lo hacen.
      En fin. Gracias por leer y comentar

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