La Policía Local de Madrid ha detenido a dos personas en plena faena con la estafa de los billetes tintados.

El timo de los billetes tintados también es llamado el “timo del nigeriano”, pues los delincuentes que seleccionan este tipo de engaño suelen ser africanos, aunque realmente cualquiera puede intentar engañarnos co este método.

Como su propio nombre indica el objeto principal del engaño se encuentra en unos billetes tintados de negro. De estos papeles negros pueden decirse varias cosas pero la principal es que es una tecnología capaz de clonar billetes de curso legal.

 

Ejemplo

Imaginemos el caso para entenderlo mejor: Nos citamos en un hotel de lujo con unos empresarios que quieren comprarnos unos terrenos. Es gente que viste de manera elegante, viste ropa de marca y usa vehículos de lujo por lo que en principio nada indica que quieren engañarnos. Además, parece que su interés principal es hacer negocios con nosotros (de ahí que los empresarios sean su principal objetivo).

En la habitación y tras hablar de negocios nos explican un método caro pero infalible con el cual clonar billetes reales y por el que pueden mantener su alto nivel de vida. Nosotros empezamos a desconfiar al parecernos que aquello es imposible pero entonces se proponen a enseñarnos cómo funciona. Accedemos al no tener nada que perder.

Los timadores, generalmente dos, comienzan a sacar aparatos, productos químicos y un maletín que sitúan encima de la mesa. Se ponen unos guantes y sacan una bolsa de plástico tras lo cual nos piden un billete para que veamos cómo lo clonan delante de nuestros ojos. Sacamos un billete de 20 euros avisando que se lo devolvamos intacto y nos dicen que no solo nos van a dar este billete sino dos más. Se ponen una mascarilla y unas gafas para luego invitarnos a hacer lo mismo.

En la bolsa plástica introducen nuestro billete y dos papeles negros que nos dicen son una superficie especial donde se clonará el billete. Ahora llenan la bolsa con un líquido y la agitan tras lo que deberemos esperar un poco. Finalmente vemos maravillados como los billetes negros se convierten en dos billetes reales, idénticos al que hemos introducido.

 

Hecho real

El pasado miércoles por la tarde una patrulla de agentes de Policía Municipal observan como una persona, a la altura de la Calle Puebla con Calle Barco, al percatarse de su presencia comienza a realizar aspavientos, a quitarse la ropa y a tirar todo lo que llevaba en el bolsillo al suelo, mientras su acompañante rápidamente lo recogía.

Ante tal actitud, los agentes les requieren la documentación, así como todos los objetos que han sido tirados y recogidos del suelo, entre los cuales se encontraba un pasaporte de nacionalidad francesa que tan solo coincidía en la fotografía con una de las personas identificadas, no siendo así con los datos de su tarjeta de residencia, y unas llaves de un vehículo.

Los agentes junto con estas dos personas fueron al vehículo donde al abrir el maletero encontraron una maleta con una caja fuerte que contenía treinta paquetes de papeles con idénticas dimensiones que los billetes de cien euros, envueltos en plástico con una sustancia pulverulenta, tres botellas de diferentes dimensiones conteniendo líquidos de origen desconocido y un papel negro con las mismas dimensiones y diseño de un billete de cien euros.

Estas personas hacen entrega a los agentes de un contrato de custodia a nombre de un ciudadano de nacionalidad alemana, junto con fotocopias de formularios del Ministerio de Justicia.

Ante la manipulación de documentación pública y la sospecha de que estas personas hubieran cometido la mencionada estafa, se procede a su traslado a dependencias policiales./

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Directora Diario16.com Periodista en cuerpo y alma, licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco, tras 15 años en medíos de comunicación, creó Comunica2 con su compañero de vida y también periodista, Sergio Arestizabal, para demostrar que otra forma de comunicar es posible. Tras sufrir censura y presiones de los poderes públicos en el ejercicio de su profesión, hoy es libre. Durante años ha asesorado personas y empresas en crisis o injustamente juzgados por la opinión pública y publicada. Hoy tiene el reto de que el Periodismo abra un profundo debate interno sobre cómo recuperar la honorabilidad de aquellas personas a las que por error enturbió su imagen pública. Inconformista y crítica, como debe ser una periodista.

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