Se habla estos días de la posibilidad de indultar a los presos políticos catalanes como manera de “solucionar” el conflicto existente. Así lo manifestó la delegada del Gobierno de España en Cataluña, Teresa Cunillera. Sin embargo, horas después de hacer estas declaraciones en una entrevista el sábado por la mañana en Catalunya Radio, el Gobierno obligó a la delegada del ejecutivo a emitir un comunicado retractándose de lo dicho.

En el comunicado Cunillera aparece para hacer hincapié en la independencia del poder judicial, ante los malentendidos que pudieran ocasionar sus manifestaciones.

Iceta también proclive a los indultos

¿Ha sido la Delegada del Gobierno la única que ha hablado de indultos en este asunto? Lo cierto es que no. Miquel Iceta, líder del PSC ya planteaba esta posibilidad en el mes de diciembre de 2017. Las reacciones a su planteamiento no se hicieron esperar: tanto Mariano Rajoy (por aquel entonces Presidente del Gobierno) como Josep Borrell (que en ese momento no ostentaba todavía responsabilidad alguna en el Gobierno) le pararon los pies. Concretamete, Rajoy manifestó que el planteamiento de Iceta “no tenía ningún sentido”, mientras que Borrell hizo valer su tan manida frase de que “las heridas hay que desinfectarlas antes de cerrarlas”.

Las declaraciones de Iceta se hacían en un contexto determinado: la campaña electoral de las forzadas elecciones celebradas el 21 de diciembre. Y en este sentido, señalaba que “sin duda, se trata de una propuestsa prematura y aquí debe quedar eso, pero me comprometo, si soy “president”, a tomar todas las decisiones y emprender todas las iniciativas que favorezcan la reconciliación”. Y fue entonces cuando Borrell, que le acompañaba en aquel acto del Fòrum Europa Tribuna Catalunya, le contestó aquello de: “Miquel, tú les quieres perdonar enseguida porque eres muy buena persona. Yo no soy tan buena persona. Está muy bien querer cerrar las heridas pero antes hay que desinfectarlas”. A pesar de las críticas que Iceta recibió por propios y extraños, se mantuvo en su postura y subrayó que prefería equivocarse buscando reconciliación que acertar manteniendo las heridas abiertas.

Como todos sabemos, el PSC no ganó los comicios del 21 de diciembre, y hubo quien consideró que, entre otras cuestiones, fue precisamente su posicionamiento al respecto de los indultos, lo que le hizo perder votos. Sea como fuere, en el mes de abril de 2018 Iceta volvía a la carga de nuevo y manifestaba “ser un adelantado a sus tiempos”, expresando que estaba dispuesto a arriesgarse por la reconciliación en Cataluña. Y además añadía que la rebelión le parecía un cargo desproporcionado para los independentistas encausados, mostrándose más favorable a la sedición.

 

Las palabras de Cunillera: reacciones en Cataluña

Durante el fin de semana “los indultos de Cunillera” han sido muy comentados en Cataluña. Y por lo que parece, no han caído bien a nadie. Por un lado, desde sectores “unionistas” como Ciudadanos o el Partido Popular, se han manifestado rotundamente en contra. Inés Arrimadas ha sido rotunda: “ni aforamientos, ni indultos ni pactos con nacionalistas”. Y ha concretado más: “Ningún indulto para políticos que han dado un golpe de estado”. Por su parte, Xavier García Albiol, del Partido Popular, ha declarado esta misma mañana que “el indulto a los presos catalanes es una estrategia perfectamente coordinada”, y negando rotundamente cualquier tipo de apoyo por parte de su partido.

Desde sectores soberanistas e independentistas, las reacciones también han sido también negativas. Aunque desde formaciones como ERC, a través de Maragall, han considerado que pueden interpretarse como un gesto positivo porque supondría un intento de trabajo para procurar tender puentes, en términos generales se ha interpretado que, dar por hecho que ha de haber sentencia condenatoria es un hecho intolerable. Y además, señalan desde fuentes soberanistas que las declaraciones que ha hecho la delegada del ejecutivo, al respecto de que los presos deberán solicitarlo, se ha interpretado como un intento de humillación.

 

Sánchez, en Quebec

El Presidente del Gobierno, mientras se ha producido todo este debate, se encontraba en Quebec y allí se reunió con el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau.

Al ser preguntado por la polémica cuestión, Sánchez ha descartado pronunciarse al respecto, aunque ha señalado que “el Gobierno quiere recuperar la política”. Y ha subrayado que “la reflexión que la delegada del Gobierno quería trasladar es la falta de empatía que ha habido en la cuestión catalana. Para el Gobierno la prioridad es restablecer un marco de convivencia y tender puentes entre dos bloques muy distanciados”.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

17 − cuatro =