Llegaron vírgenes a la política. Vendieron que eran diferentes, sin mancha. Muchos les creyeron y compraron el discurso de “basta de casta”.

Pero la virginidad política duró poco. Bastó tocar poder municipal para comprobar que no son tan castos; al contrario, son tan casta como todos: colocan al cuñado, al novio, o al amiguete.

La diferencia con la casta tradicional es que la vieja política tiene algún cuadro intermedio relativamente capaz para la administración pública. Los podemitas, en cambio, sólo tienen experiencia en la pancarta.

Son buenos en la propaganda, pero fallan en la gestión. Lo reconoce la misma Carmena –la de las ‘carmenadas’- que tiene la ciudad más sucia que nunca. Es lo que pasa cuando se duplica el presupuesto de publicidad y se dividen los fondos destinados a limpieza.

A nivel nacional, Podemos afronta una investigación del Tribunal de Cuentas tras el informe de la UDEF que revela información irregular de la formación.

Vaya. Los ‘morados’ no participan del capitalismo de amiguetes, sino que les financian las dictaduras ‘amiguetas’ de Venezuela e Irán.

Dirán que las cloacas del Estado están tratando de dinamitar el “bonito” proyecto de Podemos. Las mismas ‘cloacas’ que han destapado la suciedad del PP en Valencia o los ERES del PSOE en Andalucía…

El “bonito” proyecto de Iglesias amenaza con naufragar. Al menos con encallar. Las confluencias no se sienten identificadas con el morado y prefieren no diluir su identidad. Ya se han desmarcado Compomís y En Marea. Y Barcelona sigue siendo duda en esa ambivalencia tan catalana…

Dentro del núcleo duro ha estallado la ‘guerra civil’. La izquierda siempre ha sido cainita. La guerra es entre posibilistas y maximalistas, entre los que arriesgan por el todo o los que se conforman con el algo. De momento, ganan los radicales.

Y por si fuera poco, la comisaria política de Podemos en el Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestre, condenada por asaltar la capilla. Errejón trata de salvarla de la quema, pero para la jueza Carmena una condena judicial es una condena judicial. Aunque sea estrenando el hasta ahora virgen art. 525 de ataque a los sentimientos religiosos…

No. A Podemos no le interesan unas nuevas elecciones. Se retrataría su deshielo. El ‘problema’ es el omnipresente Pablo Iglesias. Un “ególatra” a juicio de sus detractores internos. Apasionante duelo.

 


 

El anzuelo del pescador

Besteiro. ¿Qué tiene Besteiro para que Pedro Sánchez no prescinda totalmente de él? Y más, ¿qué tiene Ciudadanos para que no rompa su acuerdo con el PSOE?

Tamborrada. Las cofradías de Murcia han respondido con una sonora tamboreada a la propuesta de Podemos de hacer procesiones laicas. ¡Buena respuesta!

Venezuela. El discurso oficial es que los poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) colaboran. La realidad es que el gobierno de Maduro organiza un acto en la ONU contra la Ley de Amnistía de la Asamblea Nacional y tacha a la oposición de “terrorista y golpista”

 

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