Fernando Suárez jura su cargo como rector ante el ex presidente madrileño Ignacio González.

Los reiterados plagios descubiertos y la negativa a dimitir por parte del rector de la Universidad Rey Juan Carlos Fernando Suárez son sólo la punta del iceberg de un problema mucho más profundo en la Academia española.

Es bien conocido el reciente escándalo por las acusaciones de plagio en la tesis cum laude del ex presidente Francisco Camps, denunciado por el profesor de Filosofía del Derecho de la Universidad Pública de Navarra, Jorge Urdánoz. O las enormes dificultades para cualquier persona que quiera consultar la tesis doctoral de Pedro Sánchez: únicamente es accesible en formato impreso, dentro de la propia biblioteca de la Universidad Camilo José Cela (UCJC) y sin estar permitida la realización de fotocopias o escaneados de esta. La tesis de Camps tampoco es accesible desde el sistema TESEO (sistema de gestión de tesis doctorales a nivel nacional) ya que “no se puede consultar ni prestar por deseo del autor”.

 

Plagio y tarjetas ‘black’

Pero además existen numerosos episodios oscuros en la Academia española relacionados con políticos que, como mínimo, deberían inducir a alguna reflexión seria por parte de las universidades implicadas. En el año 2014 saltó el escándalo con Antonio Romero Lázaro, exmiembro de Caja Madrid en representación del PSOE. Después de haber gastado 252.000 euros con una tarjeta ‘black’, muchas veces durante fines de semana, defendió una tesis doctoral en la UNED sobre regeneración de la democracia. Profesores de esa universidad le acusaron de plagio de un autor italiano en uno de los artículos relacionados con la tesis.

Un coautor del artículo acusado de plagio fue Manuel Herrera Gómez, acusado a su vez previamente de plagio por Ángel Manuel Molina Montoro, por entonces en la Universidad de Granada. En el informe de Molina Montoro donde se acusaba a Herrera de nuevo aparecían dos autores italianos plagiados en sendos trabajos realizados por Herrera Gómez. Antonio Romero Lázaro fue secretario de Organización del Partido Socialista de Madrid en la época de Rafale Simancas. Manuel Herrera Gómez, por su parte, ostentó el cargo de vocal asesor de la Secretaría de Estado de Educación y Universidades del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte durante el mandato de José María Aznar.

 

Cobro de favores y fraude en el Comité Olímpico

En el 2013 el catedrático José Luis Menezo Rozalén denunció que la tesis doctoral del exconseller de Sanidad del Partido Popular, Manuel Cervera, incluía 84 páginas idénticas a la suya. Se da la circunstancia de que Menezo Rozalén no denunció antes el plagio esperando algún tipo de contraprestación en el futuro, aunque confirmó el fraude de Cervera después de ser cesado como director de la Fundación Oftalmológica del Mediterráneo (FOM), cuya creación impulsó.

Ese mismo 2013 el entonces presidente del Comité Olímpico Español (COE) Alejandro Blanco Bravo fue denunciado por la Universidad Politécnica de Madrid acusado de plagiar su tesis para acceder al título de doctor por la Universidad de Vigo. La directora de tesis de Blanco Bravo fue María José Martínez, después de que este la nombrase miembro de la Academia Olímpica Española, organismo que depende directamente del COE. Previamente a este escándalo Blanco Bravo ya había generado otra polémica al presentarse en algunos actos oficiales con toga y birrete, indumentaria reservada a académicos con títulos de doctor, algo que Blanco Bravo nunca logró.

 

Federico Trillo con Michel Foucault y Terry Eagleton

La tesis doctoral de Federico Trillo El poder político de los dramas de Shakespeare, por la que obtuvo el título de Doctor en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid en 1998, tampoco estuvo exenta de polémica. En el análisis pormenorizado que realizó Hugo Viciana Asensio se observan párrafos enteros de textos de autores y académicos como Duncan Salkeld, Martine Bigeard, Garry Wills, Samuel Schoenbaum, Michel Foucault y Terry Eagleton. En los agradecimientos de la tesis cum laude de Trillo aparece Julieta de Micheo, que fue posteriormente diputada por el PP de Alicante.

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Nacido en Madrid el 21 de julio de 1974. Licenciado en Bioquímica por la Universidad Compluense de Madrid pero su actividad profesional ha estado relacionada con el desarrollo de software como analista de sistemas. Colabora como periodista en diversos medios en temas relacionados con temas laborales y derechos de autor. Es el autor del libro "¿Por qué Marx no habló de copyright?", además de "SGAE, el monopolio en decadencia" (en preparación) junto a Ainara LeGardon

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