Con la posibilidad de llegar mediante las primarias a la secretaría general del PSOE y desde ésta, ser designado como candidato a la Presidencia del Gobierno como requisito previo para su llegada a la Moncloa, Pedro Sánchez dio todos los pasos oportunos para lograr esa legitima aspiración. Teniendo este objetivo muy claro, planificó todo con bastante tiempo de antelación a la convocatoria de las correspondientes primarias. Aprovechó su condición de diputado que le posibilitaba desplazarse gratuitamente por todo el país, visitando sus territorios y haciendo apariciones públicas, pero fundamentalmente reuniéndose con las afiliadas y afiliados socialistas, quienes con sus avales y votos tendrían la potestad de darle los apoyos suficientes.

Otro candidato Eduardo Madina, si tenía igualmente decidido presentarse en ese referido proceso de primarias, al concurrir en él también la condición de diputado, pudo haberse aprovechado e iniciar su propia precampaña electoral, sin embargo no lo hizo y prácticamente la inicio al comienzo oficial de la misma. Quien carecía de esa oportunidad, al no tener en ese entonces la condición de diputado y por estar ejerciendo como catedrático de filosofía en la Universidad de Granada estaba en franca desventaja, era el otro candidato José Antonio Pérez Tapias, sin duda el más capacitado de los tres y con más méritos para ser elegido y afrontar con mayor garantías los retos de esa denominación.

Las primarias en el PSOE que podrían servir como estimulo y revulsivo de sus militantes, por sus carencias democráticas limitando la participación a unos determinados candidatos se han convertido en un fiasco. Mucho más como en el caso de Pedro Sánchez, que habiendo salido elegido en mayo de 2017 por el voto rebelde de las afiladas y afiliados, en contra de los jerarcas que como demostraron preferían a Susana Díaz, pero él sin tener en consideración los apoyos de la militancia de base, ha venido haciendo lo contrario de lo prometido y en gran medida manifestado en la entrevista que Jordi Evole le hizo en octubre de 2016, donde aparte de denunciar las presiones a las que había estado sometido por poderes facticos económicos y de la comunicación, expuso su equivocación con respecto al trato dado a Podemos y que iba a procurar un mayor acercamiento hacia ellos. En esa referida entrevista que le genero mucha simpatía, dejo claro (testimonialmente) la plurinacionalidad de España, para en ese sentido acometer las reformas correspondientes.

El tiempo suele poner a cada cual en su lugar, siendo el caso más significativo en el PSOE el de Felipe González. Por los valiosos logros conseguidos estaba considerado como buen socialdemócrata, hasta que pasó a manifestarse y actuar como un autentico burgués recalcitrante de “seudoizquierda”, con “puertas giratorias” incluidas y Pedro Sánchez que cayó en su redil, su verdadera esencia no ha tardado mucho en exteriorizarla y practicarla. En realidad había dado muestras cuando como diputado no solo se limitó votar a favor de la reforma del articulo 135 de la Constitución, incluso hizo públicas declaraciones a favor de esa retrograda decisión. Su paso como consejero por Caja Madrid fue con más pena que gloria, sin aportar nada para evitar su expolio y exigir responsabilidades a tantos desmanes e ilegalidades cometidas.

Ya como candidato a la Presidencia del Gobierno, aparte de tener la presión de los jerarcas empezando por Felipe González y Susana Díaz, para materializar el pacto de Gobierno con Ciudadanos y en detrimento de Podemos, ha demostrado que personalmente ese referido pacto él también lo deseaba. Lo mismo ha venido ocurriendo cuando existiendo la posibilidad de configurar un gobierno con Podemos y los nacionalistas, aparte de someterse a los designios de los máximos dirigentes “socialistas” que se manifestaban en contra de ese pacto, según lo comprobado tampoco lo compartía.

Pedro Sánchez ha pretendido hacer “la cuadratura del circulo” contentando a los mandamases del PSOE y jugando con el sentimiento de la militancia para recibir su apoyo. De los mencionados mandamases ha pasado a ser (pienso que siempre lo ha sido o se identifica con ellos) su rehén, sin posibilidad ahora de poder recurrir una vez más a las afiliadas y afiliados, como consecuencia de habernos fallado, en las expectativas que habíamos depositado en él.

Con todo a su favor después de haber ganado las primarias, pudo aprovechar el 39 Congreso Federal, para reactivar el PSOE (llegó incluso a plantear la posibilidad de su refundación), pero hizo justo lo contrario. No se abordaron problemas de mucho calado e importancia y en consecuencia, ideológicamente las resoluciones adoptadas no ofrecen las garantías suficientes para cambiar la inercia establecida por los recortes y la injusticia social, mediante un modelo económico y social más justo y libre. No fue cuestionado el modelo de Estado y menos aún se le dio la alternativa que como socialistas correspondía: Republicano, Federal y Laico. No se reclamó un autentico Banco de Estado. La renacionalización de la industria energética y de otros sectores y remunicipalización del agua de abasto brillaron por su ausencia. Faltó apoyar al Pueblo Saharaui para su autodeterminación e independencia. Ley contra el maltrato animal. Reforma en profundidad del poder judicial y un largo etc….

Orgánicamente Pedro Sánchez ha hecho lo contrario a lo prometido: “los afiliados podrán tener una militancia más activa y participativa y serán consultados en termas y problemas de mucha importancia”. Esa y otras promesas las “ha tirado por la borda”, debido a que ha reforzado las nefastas estructuras jerarquizadas del PSOE. En vísperas del congreso manifestó, que en aras a la efectividad haría una ejecutiva reducida. En la anterior contaba con 38 miembros la mayoría impuestos por Susana Díaz y él la elevó a nada menos que 49, “abriendo la veda”, para que los jerarcas territoriales hicieran lo mismo y todos han hiperinflado sus respectivas ejecutivas. Como ejemplo el caso de Albacete compuesta su ejecutiva provincial exageradamente por 61 miembros. Aunque recientemente ha planteado una serie de medidas para fortalecer la militancia, debiendo ser ratificadas (tiene que haber como órgano máximo mandato del congreso) por el Comité Federal, pero son insuficientes. Persisten las listas cerradas para elegir (imponer) a los delegados a los congresos y miembros de los diversos comités, etc…

Aparte de continuar como rehén de los jerarcas y la gran baronesa Susana Díaz, Pedro Sánchez por sus tantas contradicciones lo es de si mismo.

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Militante de los sindicatos ingleses (Trade Unions) desde 1971 y hasta mi regreso de Londres en 1976. Afiliado a la UGT y al PSOE en Londres desde junio de 1972. Cofundador y coordinador sindical de la F.A.E.E.R.U. (Federación de Asociaciones de Emigrantes Españoles en el Reino Unido). Fundador de la cooperativa de servicios PAILARCA (Pablo Iglesias-Largo Caballero). Miembro de los dos primeros comités regionales del Partido Socialista Canario -PSOE- 1977-1985 y por esas mismas fechas, miembro de las primeras ejecutivas insulares de Gran Canaria del PSOE y de la UGT. Cofundador en 1980 de Izquierda Socialista y su coordinador en Gran Canaria hasta 1989. Miembro del primer Consejo Federal de la Emigración del PSOE. Presidente del 1er. Comité de Empresa por la UGT del Hospital Materno Infantil de Gran Canaria. Concejal de deporte y de los distritos: Isleta, Santa Catalina y Guanarteme del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, legislatura 1983.1987. Miembro de la Comisión Permanente de Deporte de la FEMP (Federación Española de Municipios y provincias) y del pleno del CSD (Consejo Superior de Deporte). Cofundador en 1991 de la Fundación Juan Negrín y su secretario durante 23 años (hasta 2014).

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