La consejera de Educación, Adelaida de la Calle, junto a la presidenta andaluza.

En pleno 2017 miles de alumnos y profesores de colegios públicos de Sevilla y provincia soportan durante los meses de calor –que en Andalucía son bastantes– temperaturas superiores a los 30 grados, muy por encima de los 27 que permite la legislación vigente. La situación se repite periódicamente durante meses y la Administración andaluza sigue tirando el balón hacia otro tejado, el de los ayuntamientos, que a su vez también guardan silencio.

Los centros públicos se movilizan para que el Gobierno andaluz los climatice como ya lo están los edificios de la Junta

Hartos de esta pasividad de la Junta de Andalucía, casi un centenar de asociaciones de madres y padres de alumnos de Sevilla y provincia se han unido para hacer llegar sus reivindicaciones al Gobierno socialista de Susana Díaz, que de momento no ha aportado ninguna viabilidad a un problema que se repite año tras año. Los progenitores de los alumnos no se explican por qué los colegios públicos son, a día de hoy, los únicos centros dependientes de la Junta de Andalucía que no tienen una climatización adecuada.

Temperatura alcanzada recientemente en el aula de colegio público de Sevilla.

Bajo el lema “Queremos estudiar en aulas, no en saunas”, las AMPA de toda la provincia de Sevilla han convocado a todos los estudiantes a acudir en bañador a clase el próximo viernes 2 de junio como medida de presión al ejecutivo andaluz. Asimismo, el 8 de junio los progenitores de los alumnos se concentrarán ante las puertas del Parlamento de Andalucía para hacer llegar a los dirigentes políticos de la comunidad autónoma la situación insostenible que afecta a miles de alumnos de colegios públicos.

Las protestas están convocadas por los padres y madres de los alumnos de colegios públicos de Sevilla y sus representantes subrayan que es ajena a intereses de partidos políticos, de sindicatos u otra organización. Tanto es así que en muchos centros son los propios padres y madres los que han aportado de sus bolsillos el dinero necesario para la instalación de aparatos de climatización, pese a que la Administración andaluza sigue poniendo incontables trabas a estas iniciativas. “Hartas de hacer reclamaciones infructuosas tanto a la delegación territorial de Educación como a los ayuntamientos, y en vista de que tampoco las quejas del profesorado y personal docente –afectados igualmente por el problema–surten efectos, las familias han puesto en marcha esta campaña Escuela de Calor”, explican sus responsables a través de una nota.

Cartel de la campaña de protestas para la climatización de las aulas.

Tanto la Administración autonómica como el gobierno municipal de Sevilla capital, ambos gobernados por el PSOE, han asegurado reiteradamente su oposición a colocar aparatos de aire acondicionado en las aulas aduciendo que estos sistemas contravienen supuestamente “la sostenibilidad” medioambiental, pese a que incontables centros públicos gozan de estos sistemas de refrigeración. También han mostrado sus reticencias a ventiladores y otros métodos similares advirtiendo de su supuesta peligrosidad en el entorno escolar. Ante esta situación de parálisis institucional de un problema que ya ha provocado numerosos casos de niños afectados por sintomatologías asociadas a las altas temperaturas, los padres y madres de los colegios públicos afectados han decidido hacer pública una situación insostenible durante muchos meses del curso escolar.

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