Por más que la derecha española (Pablo Casado, Albert Rivera), que los ultra fascistas (Santiago Abascal), que una parte del PSOE heredero de la socialdemocracia fallida de Felipe González (Susana Díaz), que la caverna mediática (Carlos Herrera, Federico Jiménez Losantos) o que la Casa Real afirmen que el 1-O fue un intento de golpe de Estado, la verdad es que no es así y, por lo tanto, las peticiones de penas por los supuestos delitos por los que la Justicia va a juzgar a los políticos presos catalanes no son proporcionadas a lo que realmente ocurrió aquel domingo.

El 1-O no hubo ningún intento de golpe de Estado en Cataluña

Un golpe de Estado es la toma del poder político de un modo repentino y violento, por parte de un grupo de poder, vulnerando las normas legales de sucesión en el poder vigente con anterioridad. Se distingue de los conceptos de revuelta, motín, rebelión, revolución o guerra civil. Usualmente estos términos se utilizan con poca propiedad o con intenciones propagandísticas, y en el transcurso de los hechos y procesos históricos se suelen combinar entre sí.

Nada de esto ocurrió en Cataluña aquel 1 de octubre en el que los catalanes sólo pretendían votar. No existió más violencia que la aplicada por el propio Estado español con las vergonzosas imágenes de la policía cargando contra ciudadanos pacíficos en las puertas de los colegios electorales. No hubo intención de tomar el poder político puesto que los líderes del referéndum habían sido elegidos democráticamente en las elecciones de 2.015. No se produjo ninguna revolución porque los centros vitales no fueron tomados por nadie.

A pesar de todo lo anterior, en la actualidad se encuentran encarcelados y encarceladas Oriol Junqueras, Josep Rull, Raül Romeva, Joaquim Forn, Jordi Turull, Jordi Cuixart, Carme Forcadell, Jordi Sànchez y Dolors Bassa, para los que la Fiscalía ha solicitado penas de hasta 25 años de prisión.

Cuando sí que se produjo un intento de golpe de Estado fue el 23 de febrero de 1.981 y, sin embargo, la petición de penas y las condenas para los que sí fueron golpistas sorprenderán si las relacionamos con los políticos catalanes.

Los cabecillas del 23F apenas cumplieron un 50% de las condenas y algunos de ellos fueron indultados por el gobierno de Felipe González

El teniente coronel Antonio Tejero fue condenado a 30 años de cárcel, pero sólo cumplió la mitad de la condena, aunque había accedido en 1.991 al tercer grado, es decir, realmente pasó en prisión 10 años. El teniente general Jaime Milans del Bosch también fue condenado a 30 años, pero sólo pasó 9 años tras ser liberado en 1.990. El general de división Alfonso Armada se le impuso una pena de 30 años de prisión, pero fue indultado seis años después por el gobierno de Felipe González. El resto de los cabecillas del 23F pasaron en la cárcel un máximo de siete años.

Teniendo en cuenta que la redención de penas en aquel entonces era mucho mayor que con el actual Código Penal, Oriol Junqueras, por ejemplo, a quien la Fiscalía pide un mayor número de años de prisión, pasará más tiempo en la cárcel que Antonio Tejero.

Esta es la consecuencia de distintos factores que, desde las esferas más conservadores de este país, Casa Real incluida, se quisieron imponer a los ciudadanos para salvaguardar las esencias heredadas del franquismo como, por ejemplo, la unidad de España. El 23F sirvió para dos cosas: en primer lugar, para apuntalar definitivamente la imagen de Juan Carlos de Borbón al frente de la Jefatura del Estado y, en segundo término, frenar la descentralización. El 1-O se quiso utilizar para ensalzar a una institución que cada vez causa más rechazo a la ciudadanía y el mejor ejemplo de ello fue el discurso catalanafóbo y con raíces de extrema derecha pronunciado por Felipe de Borbón el tres de octubre, un discurso que analistas independientes ajenos al Procés han calificado como una de las causas del ascenso de opciones políticas como Vox.

Por otro lado, tenemos las irregularidades judiciales que se produjeron en el Tribunal Supremo para que la instrucción de la causa del Procés recayera en un magistrado ultraconservador, Pablo Llarena. El Estado puso toda la munición para que los políticos presos catalanes no pudieran salir indemnes y se está queriendo dar una apariencia de legalidad a lo que no la tiene. Hay que ejemplarizar, aunque sea a costa del propio prestigio de la Justicia o de la democracia española. Por ello, no va a haber piedad para Oriol Junqueras, Josep Rull, Raül Romeva, Joaquim Forn, Jordi Turull, Jordi Cuixart, Carme Forcadell, Jordi Sànchez y Dolors Bassa. Se les condenará y pasarán más tiempo en prisión que los verdaderos golpistas del 23F.

 

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11 Comentarios

  1. Debería darte vergüenza escribir un artículo así. Esta gentuza aprovechó sus cargos para dinamitar el estado de derecho de un país democrático de la UE. Y a mí como catalán me avergonzó la manipulación de la gente con mentiras. Solo querían votar….votar la aniquilación de un país y despojar de derechos al resto de ciudadanos españoles.

  2. A mi juicio no hay x donde cogerlo (este artículo), no merece mayor comentario pq para ello se requieren unos mínimos q en este caso no se dan.

  3. Comparar un hecho finalizado con algo que todavía debe ocurrir es una cosa que tienen muy bien aprendida los indepes y esa es la razón por la que la mayoría que sigue ese discurso lo hace “engañada” por sus propios líderes. Esos k a la primera de cambio se “esconden” y avergüenzan al resto k si da la cara.

  4. Si te parece que estar en la cárcel no es dar la cara…
    Cuando uno de tus “líderes” ha hecho algo así por tí?

  5. El “derecho a decidir” no existe en ninguna constitución de ningún país, de hecho no es un derecho, es un delito , es como decir “derecho a robar”. Se pueden votar muchas cosas y no por ser votadas y legitimadas son legales. Se podría votar por ejemplo, cortarle el flequillo a puigdemont, estoy seguro que mucha gente votaría que sí y no por eso sería legal hacerlo. Una parte de la población siguiendo sus propios dictámenes no sometidos a una ley previa, es turba, no un ejercicio de democracia. Deje de escribir falacias de adolescente. 😉

  6. Tu derecho a votar no te da derecho a decidir separar una comunidad de una nacion , que es lo que estos sinvergüenzas an querido y quieren hacer en cataluña.

  7. Ha estado usted demasiado tiempo estudiando, redactando, corrigiendo y analizando el asunto. Es probable que, mientras, se le haya fundido alguna neurona. Nuestros antepasados se revolverían en sus tumbas, de leerlo. No se preocupe, sus hijos, de tenerlos, harán lo mismito que usted, tirar por la borda todo lo construído durante siglos.
    Así que, qué más le da que las sentencias sean de risa o de miedo. Qué importa la Constitución no democrática. Qué importa un rey que solamente es el Jefe del Estado? Qué importa si el vecino no puede dormir porque hago mucho ruido con el taladro?
    Desafortunado artículo de opinión que lo sitúa a la puerta de admitidos en los medios del procés. Enhorabuena.

  8. Vaya tela de artículo. Estoy casi por ponérme a lloras por los pobrecitos indepes. A estos les importaba poco el referéndum; sabían que no era legal; ellos lo que buscaban es el enfrentamiento con el estado para conseguir el reconocimiento internacional; era su objetivo.

  9. Felicidades Jose Antonio Gomez por un artículo tan acertado. Es lamentable ver los comentarios de la gente, quanto insulto y cuanta falta de argumentos, la España postfranquista va atras como los cangrejos. En un estado democrático de verdad nunca se hubiera llegado a este punto, las cosas se habrían negociado mucho antes para llegar a acuerdos entre todas las partes y votar en caso necesario. Pero no, se opta por mangonear las altas instituciones de la judicatura, mandar a la policía, mentir y manipular con descaro en todas las teles y diarios del pesebre madrileño, los políticos de los grandes partidos de la derecha provocando buscando una reacción violenta de los catalanes para que así la policía pueda entrar asaco. En fin lo propio de la monarquía bananera en la que estamos, heredera del franquismo.

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