Lo cierto es que en mi opinión, Sánchez, que con pleno uso de las facultades que le da la ley, ha elegido al ejecutivo como si hubiera ganado las elecciones, cuando en realidad en mi opinión podría haber atendido también a las consideraciones de las demás formaciones políticas que le ayudaron a sacar a los Populares de la Moncloa. Esto habría sido, sin duda, una entrada de aire mucho más fresco y habría servido como primer paso para el diálogo y los puentes que dijo querer tender, sobre todo con los partidos soberanistas. Pero ha desaprovechado esta opción y se le ha escurrido entre las manos una oportunidad maravillosa para dar buen ejemplo.

Personalmente me habría gustado poder ver ministros y ministras con otra manera de entender el territorio español, que hubieran podido aportar su experiencia política, de gestión, desde una perspectiva de la “periferia”. De esos políticos y políticas que saben pelear sus ideas de manera democrática y que saben de las dificultades que hay en su día a día cuando quieren cambiar las cosas desde sus territorios. Habría sido sin duda una oportunidad excelente para abrir un poco las miras de esta España que sigue pensando con los pies en Madrid. Y digo bien porque, a pesar de que haya ministros y ministras que vengan de otros territorios, la mayoría de las veces llevan gran parte de su ejercicio político pasilleando por las instituciones madrileñas y sobre todo, desde una perspectiva de súbditos del Reino de España. Echo de menos planteamientos republicanos, con todo lo que esto significa. Espero que en este sentido ERC haga el papel que le corresponde: explicarle a todos los territorios de España de qué va eso de la República. También podrían ayudarle, dicho sea de paso, los demás nacionalistas e independentistas que se encuentran por Madrid.

De los perfiles presentados, hay que admitirlo, la gran mayoría son excelentes. Por su valía personal, que llevan años demostrando, en casos como el de Magdalena Valerio, sin ir más lejos (vive muy cerquita de mi y hace muchos años que la conozco), como Pedro Baños, alguien a quien llevo años siguiendo, leyendo y escuchando y que me parece una excelente opción para el cargo que acaba de asumir; a Oliver, que como Secretario de Estado de Comunicación es un perfil inmejorable…. Y claro está, a quienes han acompañado de manera leal a Sánchez por su camino por el desierto en la batalla del seno interno de su partido. Claro está, este era el momento de agradecerles su compromiso y Sánchez lo ha hecho. Es lógico. Echo de menos muchos nombres excelentes que bien podrían estar ahí, que le han acompañado y ayudado como los que más. Pienso concretamente en Andrés Perelló, que aún está a tiempo de aparecer como responsable de algún área, y que haría muy bien su tarea, sobre todo en ámbito de memoria histórica y derechos y libertades. Espero que a Sánchez no le pase inadvertido.

Con Borrell debo reconocer que tengo el corazón dividido. Siempre le consideré un referente en el PSOE. Siempre le apoyé, le aplaudí en sus discursos y en sus batallas internas. Reconozco que hay muchas cosas de él que desconocía, sobre todo esa fase de los GAL que ahora me llega y que, francamente, nunca imaginé. Supongo que es lo que tiene ver las cosas más o menos cerca y en un determinado lugar. Cuando una se aleja, tiene más campo de visión y aprende. Pero sin duda, mi distanciamiento tuvo lugar a partir de octubre de 2017, cuando Borrell comenzó a participar en manifestaciones convocadas por Sociedad Civil Catalana. En aquel momento yo escribí un artículo donde criticaba la participación de líderes socialistas junto a la extrema derecha. Él me pidió que dejase de enviarle mis artículos.  Yo pensé que con no leerlos sería suficiente, pero aún así, agradecí su sinceridad para conmigo. Y dejé de escribirle desde entonces.

Para ser justa siempre reconocí en Borrell su excelente discurso, su elegancia e inteligencia a la hora de exponer sus planteamientos, aunque no siempre los compartiera. En el plano personal conmigo siempre fue afectuoso, cercano y sincero, tanto él como Cristina. Y en ese sentido, mi cariño personal siempre estará a su disposición. Sin embargo me dolieron sus palabras tan brutales sobre los soberanistas catalanes. Espero en él algo más, esa elegancia que siempre le caracterizó y ese saber estar que yo creía le caracterizaba.

En fin, que tengo mis dudas sobre su nombramiento. No por su valía, en absoluto. Sino porque no sé si es el perfil más adecuado para tender puentes y diálogo con los soberanistas catalanes, y concretamente con el Gobierno de Cataluña. Veremos, quizás sea una oportunidad para reconducir las cosas, aunque creo que no será el caso.

Con Grande Marlaska más o menos lo mismo. Su pasado le persigue y haber tenido varios señalamientos por parte del Tribunal de Derechos Humanos a la hora de haber realizado tareas mejorables como juez instructor, me genera muchas dudas a la hora de su nombramiento. Sin embargo entiendo que puede ser positivo poner al lobo al cuidado de las gallinas viendo cómo están las cloacas del Estado. Espero que este nombramiento, eligiendo a alguien que ha sido ya nombrado anteriormente por el Partido Popular, signifique que precisamente por ello se le encomienda la tarea de deshacer los nudos que existen y que puede que él sí sea capaz de deshacer. Quién sabe.

Margarita Robles siempre ha sido una mujer “de armas tomar”, si se me permite la expresión. Por eso me parece muy adecuada la función que va a desempeñar al frente del ministerio de Defensa. Una juez que conoce muy bien también las cloacas, será sin duda alguien que podrá hacerse respetar donde ahora mismo hace falta poner orden. Creo que ella sabrá hacerlo y carácter y conocimientos no le faltan.

Pedro Duque ha sido una grandísima alegría para todos. Sin duda su experiencia le avala y es un honor para todos que además haya querido servir y contribuir a la reconstrucción de nuestro país. A mi me alegra muchísimo que haya querido comprometerse para tratar de mejorar las Universidades y aportar desde su experiencia (que sin duda es de las mejores) al ámbito de la Ciencia y la Innovación. Ha sido sin duda, un acierto. Como también lo ha sido Oliver al frente de la Secretaría de Estado de Comunicación. Un excelente profesional al que he tenido la oportunidad de conocer y con quien he podido trabajar. Una apuesta magnífica.

Del más criticado estos días, Maxim Huerta, solamente diré que me ha sorprendido su nombramiento. Pero si sirve para poner en valor la libertad de expresión, espero que él mismo la defienda, por haber sufrido en sus propias carnes lo que sucede de manera tan injusta. Yo misma he compartido algunos de sus tuits porque me parecen sorprendentes; pero al mismo tiempo, quiero poner en valor el hecho de que él pueda expresarse y yo pueda criticarle. Y que esto no sea óbice para que espere que haga un excelente trabajo al frente de su ministerio. Es cierto, no tengo grandes esperanzas porque su perfil me descoloca un poco, pero ¿quién sabe? Quizás por eso le parezca un reto y lo aborde con absoluta profesionalidad. Y puede servir de ejemplo para muchas cosas. Aunque, claro está, me parecería sensato que comience disculpándose por las barbaridades que ha dicho, ya que ha ofendido a mucha gente. Y hablo de mensajes leídos de forma literal. Sin necesidad de sacar de contexto ni inventarse nada (como sí hicieron con Quim Torra, quien por cierto pidió disculpas nada más tomar posesión de su cargo).

En fin, que creo que estamos ante una oportunidad maravillosa de darle un empujón en positivo a este país. Que me preocupa que la derecha se esté armando hasta los dientes y quieran dedicarse a boicotear todo lo que viene ahora. Y en ese sentido espero que todos aprieten bien los dientes y se pongan cuanto antes a acometer las reformas tan urgentes y necesarias que necesita la población española.

Sobre todo modificar la LOTC, la LOSC, mejorar las condiciones de los trabajadores autónomos, abrir diálogo con los territorios que no se encuentran integrados en esta estructura territorial, plantear un nuevo sistema para todos los territorios, hablar de República, potenciar las industrias culturales, retomar y relanzar nuestra ganadería, pesca y agricultura; facilitar de nuevo el acceso a una educación pública y de calidad; mecenazgos, energías renovables, apostar por la repoblación rural con las nuevas tecnologías; regenerar la democracia aplicando mayor transparencia y participación a los partidos políticos; meter mano de una vez por todas a los medios de comunicación, garantizando la información veraz y objetiva; asegurar la sanidad publica universal y de calidad; revisar los tributos para que quien más tenga más pague y desahogar un poco a las clases trabajadoras que no consiguen llegar a fin de mes.  Independizar realmente la justicia reformando la manera de acceso a ejercer responsabilidades en las judicaturas; desbloquear y dar financiación suficiente. Apostar por la cooperación al desarrollo. Por los presupuestos participativos. Por la participación ciudadana a través de referéndums. En definitiva, acometer todas las modificaciones urgentes que necesitamos. Frenar a la extrema derecha y dejar de financiarla y de darle medallas. Y de una vez por todas, hacer de este país un lugar libre de religiones vinculadas a la política.

 

Vamos!

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3 Comentarios

  1. ¿Con estos ministros a la derecha y te permites poner ese titulo?El PSOE vuelve a demostrar que su final es desaparecer

  2. El PSOE siempre ha defraudado y lo seguirá haciendo. Debe ser cosa de la genética. Mucho, mucho tiene que hacer y cambiar para que le de un voto de confianza.

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