El jueves 23 de junio de 2016 el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y su Gobierno, que ha presidido David Cameron hasta esta mañana del viernes, han vuelto a demostrar una vez más que en su país no se le tiene miedo a la democracia.

Sea cual sea el resultado de una consulta popular, éste nunca podrá ser considerado malo o inconveniente porque lo que ha triunfado es la expresión de la voluntad de los ciudadanos y eso es incuestionable.

Y, además, malo o inconveniente, ¿para quién?

Un referéndum, incluso uno de riesgo como el que se celebró el jueves,  evidencia que en democracia todo es posible, salvo atentar contra ella misma.

Gran Bretaña ha dado a todos los europeos dos lecciones políticas. Una, que cuando está en juego un cuestión nacional de primer orden, ésta debe ser consultada a los ciudadanos. Otra, que cuando un primer ministro, presidente del Gobierno, pierde, dimite.

Eso es estilo democrático, las dos cosas.

Sangre británica para liberar a Europa

Desde primera horas de esta mañana se oyen en las radios y se leen en los digitales algunas cosas que sorprenden. Por ejemplo, que los británicos son unos insolidarios y unos egoístas.

Solo una consideración: El suelo de la Europa continental está regado con la sangre de decenas de miles de soldados británicos que murieron para salvarla cuando la tiranía de la Alemania nazi lo sometía.

¿Es, por ejemplo, lo mismo que hizo Francia, incluso para liberar su propio país? Hubo mas soldados de la Royal Navy, el Army o RAF luchando por echar a las tropas de Hitler de Francia que militares franceses.

Los ciudadanos del conjunto de países que integran el reino que preside Isabel II, Inglaterra, Gales, Escocia con la particularidad de Irlanda del Norte, han expresado su malestar, en algunos casos oposición, a la masiva llegada de emigrantes y a lo que consideraban la pérdida de la potencia industrial de su país, entre otras cosas. Es cuestión de opiniones.

¿Sería imaginable un referéndum sobre la emigración en, por ejemplo, Alemania o Francia o, España?

Torpe Bruselas

Al cabo, lo que ha ocurrido en el país isleño no puede ser atribuido en exclusiva ni a su Gobierno ni a sus gentes. Su parte tienen, pero no toda.

Es la manifestación de cómo la torpeza de las instituciones de la Unión Europea han creado, paradójicamente, anti europeísmo.

Sobre todo por la contumaz actitud tanto de los funcionarios como de los dirigentes y también, por supuesto, de los eurodiputados.

A veces se ha dicho que la Constitución y las instituciones menos democráticas de Europa son las que la rigen.

Desde Bruselas se emiten constantemente comportamientos que rozan la falta de respeto, el abuso y una extrema rigidez difícil de entender. Está muy extendida la percepción de que los muy bien pagados  empleados de la UE, incluidos los políticos, tratan a los ciudadanos europeos, que son los pagan sus millonarios sueldos, como menores de edad, como personas a las que tutelar.

Además de existir decenas de instituciones, algunas solapadas, otra sin función clara y en donde el poder real recae en la Comisión, porque es la que se gasta el presupuesto. Y con un Euro Parlamento que elabora tímidamente recomendaciones y sugerencias a veces sobre cosas exóticas o extravagantes.

Además, y en uno de los aspectos más críticos para un Gobierno, en la UE no hay una política exterior, de defensa y seguridad común y conjunta, cada país hace lo que considera conveniente, o si no véase lo que está ocurriendo con los refugiados, o lo que sucedió en Libia y el Sahel. No hay armonización fiscal ni en otros aspectos clave. Pero desde Bruselas nos dicen cómo tienen que alimentar nuestros ganaderos a sus reses. Y el Gobierno de España también, y el de las Comunidades Autónomas…

Si hay armonización en cuanto a las mercancías, la competencia y las personas, es decir, el mercado, que es lo que mejor funciona en la Unión.

Quizás si era para llegar a esto no hacía falta tanto aparataje.

Los británicos así lo han entendido. Ya tenían un marco de asociación particular y ahora conservarán los acuerdos económicos y cierran sus fronteras a quienes ellos consideran.

Ha fallado la política, en Bruselas, optaron por la norma impuesta a espaldas de los ciudadanos y éstos han comenzado a decir NO.

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2 Comentarios

  1. No estoy de acuerdo con el planteamiento: No se trata de que el Reino Unido tenga o no miedo a la democracia sino de por qué Cameron, trabajando pro domo sua, ha llevado a su país (por no hablar de Europa y de las consecuencias que ya estamos sufriendo los españoles) al despeñadero.
    Por otra parte, si la UE no tiene una política exterior común, etc no es culpa ni de los funcionarios (ya salió, cómo no, lo de bien pagados), ni de los eurodiputados ni de la Comisión…sino de la otra institución que usted no cita para nada y que es la que “define las orientaciones y prioridades políticas generales de la UE”.

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