Una anciana murió hace unos días en el incendio de un domicilio en la catalana ciudad de Reus. Causó el fuego una vela con la que la mujer apenas se iluminaba. Y utilizaba una vela porque la suministradora eléctrica le había cortado la luz por impago. Y no pagaba porque no podía. Era una mujer pobre.

La lista de víctimas de la llamada crisis es variada, inacabable. Como botón de muestra, el año pasado en España, Caritas tuvo que ayudar a casi dos millones de personas en riesgo de exclusión social. Y hoy hay en España casi 1.800.000 pobres más que en el año 2009, según ‘El estado de la pobreza‘ que publica la Red Europea de Lucha contra la Pobreza en España (EAPN). Hoy, en un país de 46 millones de habitantes, algo más de 13 millones de personas están en riesgo de exclusión social. Casi el 29% de población.

Ahondando, resulta que la mentada crisis, que tantas víctimas causó y causa, fue una estafa al principio. Grandes bancos y entidades financieras (Bank of America, Citigroup, Barclays Nomura, Merrill Lynch & Co, Goldman Sachs…) vendieron hipotecas por valor de 190.000 millones de dólares; hipotecas cuyos titulares no pagarían intereses y jamás podrían amortizar. Porque en la formación de la burbuja inmobiliaria de EEUU, desde 2006 bancos y otras entidades financieras daban hipotecas a cualquiera sin comprobar su solvencia.

 

La crisis propició cambiar las reglas

Esas hipotecas incobrables, justamente denominadas “basura”, se camuflaron en títulos de deuda mezcladas con otros activos. Vendidos a millones por todo el mundo esos títulos, con hipotecas-basura encubiertas, envenenaron todo el sector financiero global. Pero, al comprobar que los Estados acudían raudos al rescate financiero con una inmensa derrama de miles de millones de dólares o euros, las élites vieron que podían beneficiarse aún más.

La crisis devino entonces saqueo organizado de bienes, derechos e intereses de la ciudadanía. Que se ha denominado elegantemente transferencia de rentas de abajo hacia arriba. Lo explicó el columnista estadounidense Harold Meyerson: Cuando el aumento de beneficios se frenó en los 70, los ricos cambiaron los sistemas de impuestos, cambiaron las reglas de las finanzas y redujeron o eliminaron la negociación colectiva de los trabajadores. Para apropiarse de un gran pedazo de la renta nacional de EEUU.

Pero no solo en EEUU.

En esa apropiación de la tarta, la ayuda pública al sector financiero (que provocó la crisis) fue enorme. En España en 2011, por ejemplo, las ayudas públicas al sector financiero sumaron 84.200 millones de euros. Los Estados se endeudaron. Pero las élites no tenían bastante y entonces, (especialmente en la Unión Europea) impusieron la austeridad fiscal como dogma indiscutible de obligado cumplimiento. Para asegurar el pago de los intereses de la deuda contraída para rescatar al sector financiero. Y de paso quitar a la gente parte de lo conseguido en derechos y distribución de la riqueza desde los años 50. Lo decía de cháchara en la charcutería una abuela del barrio de Arganzuela de Madrid: No pueden ver que al obrero le vaya bien. Textual.

 

Menos Estado de Bienestar para especular más

Las élites no reconocieron que, además de ser responsables del desastre financiero, el sistema había entrado en fase negativa por su propia dinámica (como anunció Marx) y falsearon la realidad: Hubo crisis porque la gente (con los Estados) habían vivido por encima de sus posibilidades. Por tanto, urgía reducir el Estado del Bienestar por ser incompatible con el progreso económico.

Entonces exigieron privatizar el sector público, reducir o suprimir gastos e inversiones sociales, rebajar salarios y eliminar molestos derechos laborales. Además de reducir los impuestos a los ricos, por supuesto, individual y familiarmente, a sus fundaciones, grandes empresas y corporaciones. Según los gurús neoliberales, esas medidas aseguraban el crecimiento económico. Pero parece que no ha ido así. 
Sobre el mito para justificar que los ricos paguen menos impuestos, porque el dinero que se ahorran de impuestos lo invierten y crean empleo, el estudio Where the Rich are Keeping their Money de Market Watch, empresa que analiza los mercados, informó que la enorme cantidad de dinero que los súper-ricos atesoran (incluidos impuestos ahorrados) no se invierte en economía productiva. El 90% de esas fortunas se dedica a comprar propiedades inmobiliarias, bonos del Estado y a especular. Sólo invierten un 1% en crear nuevas empresas que proporcionen empleo, aunque según la encuesta Mendelsohn Affluent Survey, más generosa, esa inversión productiva alcanzaría el 2%.

Que es así lo demuestra que un medio tan cercano a los muy ricos como The Wall Street Journal publicó que el gran ahorro para las rentas superiores por la rebaja de impuestos a los ricos que aprobó el gobierno de Bush “condujo al peor periodo de creación de empleo en la historia reciente del país”.

La exigida contra-reforma capitalista contra el pretendido derroche social arrancó en 1979 con Margaret Thatcher en Reino Unido y Ronald Reagan en EEUU en 1980. Y religiosamente enseguida se aplicó en Occidente. En Alemania, democristianos y liberales, gobernantes desde 1982, impusieron el rigor monetario a costa de un elevado desempleo. En Francia, los socialistas se convirtieron al neoliberalismo desde 1984, y ellos y sus sucesores conservadores en el gobierno suprimieron el impuesto sobre grandes fortunas, privatizaron empresas estatales y facilitaron el despido. En España el PSOE, que gobernaba desde 1982, hizo algo muy parecido bajo la dirección de ministros social-liberales como Pedro Solbes o Carlos Solchaga, privatizando empresas del sector público que funcionaban muy bien y recortando partidas presupuestarias sociales

 

Financiarización y casino global

Como explica David Harvey, para obtener más beneficios, difíciles por la sobreproducción, se optó por convertir en mercancía todo lo que se mueve, incluidos ámbitos y servicios hasta entonces alejados y fuera del mercado. Además de convertir bonos y derivados financieros de esas mercancías en activos que vender y comprar en bolsas, mercados de capitales y banca en la sombra. Fue la financiarización de la economía, el imperio de la especulación financiera, el casino global. Del gigantesco aumento de esa financiarización da cuenta que por cada dólar que se invierte en economía productiva, se dedican 120 dólares a especular. Que la especulación desaforada perjudica a la gente es evidente en la compra y venta de activos financieros relacionados con materias primas y alimentos básicos. Esa especulación provocó en 2008 un aumento del precio de alimentos básicos que provocó una feroz hambruna y que aumentaran las personas que sufrían hambre de nuevo hasta 1.000 millones, cuando se había reducido un tiempo antes a 850.

Otra amenaza del aumento desaforado de especulación financiera es el estallido de burbujas que generen más crisis y la consiguiente recesión. No es un peligro hipotético.

En esa búsqueda de beneficios del capitalismo neoliberal tiene un papel principal la desposesión (quitar, apropiarse) de los bienes y servicios que aseguran el ejercicio y respeto de los derechos humanos de la gente. Desde los años 80, los instrumentos para obtener esos beneficios por desposesión y transferencia de rentas de abajo (la gente) hacia arriba (élites) han sido la venta de empresas estatales, la privatización de servicios públicos, la austeridad fiscal, la deuda como modo de dominio y la corrupción sistemática, que priva a la ciudadanía financiación necesaria para atender sus necesidades y sean realidad tagible sus derechos sociales.

 

Más desigualdad

Un indicador del saqueo perpetrado en los años de crisis es el nivel de desigualdad que crece imparable, como han publicado diversas entidades y fuentes.

A principios de esta década, siglo y milenio, 388 multimillonarios poseían la mitad del planeta, pero en 2011, ya solo eran 117, el año pasado 80 y, como denuncia Oxfam Intermón, hoy los mega-ricos cabrían con holgura en un autobús no muy grande. Los ricos han multiplicado de modo exponencial su inmensa fortuna y son menos, porque la riqueza se concentra en menos manos.

En el otra cara de la realidad, datos de la agencia Thomson Reuters, publicados por The Financial Times, muestran, por ejemplo, que en España el salario real se ha reducido un 25% . Según Eurostat, en 2008 el sueldo anual medio español era 21.000 euros brutos, hoy, 19.000. En ocho años, el sueldo anual medio no solo no ha aumentado sino que ha perdido 2.000 euros anuales. Y eso sin meternos en honduras de pérdidas de renta social por recortes en sanidad, educación, atención social, ayuda a desempleados, atención a dependientes…

¿Es o no un saqueo esta crisis?

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He estudiado filosofía, derecho (sin acabar) y periodismo. He trabajado como guionista, reportero, subdirector o director en diversos programas de Televisión Española, he sido redactor de Telediario y editor del Canal 24 Horas durante el primer año de este servicio de TVE. En la transición dirigí el semanario catalán Arreu, fundado por Manuel Vázquez Montalbán, y he sido redactor o colaborador habitual de diversos periódicos (El Periódico de Cataluña, El Món, Avui, Presencia, Destino, Interviú, Diario Montañés, El Siglo de Chile…). He hecho un poco de cine: noticiarios cinematográficos en Barcelona y he participado en la producción de la película Los fieles sirvientes de Paco Betriu. Ha impartido cursillos y dado charlas en el Colegio de Licenciados y Doctores en Sociología y Ciencias Políticas, en la Facultad de Periodismo de la Complutense, en la Universidad de Verano de Castilla y León y en el curso de verano de Baltasar Garzón en la provincia de Jaén, además de impartir el cursillo “Globalización, bienestar y desigualdad” en el XI Seminario de Políticas Públicas de la Universidad Autónoma de Metropolitana en Mexico D.F. He escrito y publicado en Temas de Hoy, tras cuatro años de investigación y entrevistas a una sesentena de mujeres víctimas de malos tratos por su parejas, el ensayo Maltratadas: El infierno de la violencia contra las mujeres, el primero sobre esa lacra en este país. Durante años ha sido voluntario en la cárcel de Soto del Real, encuadrado en 'Solidarios para el Desarrollo', donde impartía talleres de literatura narrativa y donde fundé y dirigí las revistas literarias (escritas por presos y presas) “El espejo del perro” y “Tras el Espejo”. He escrito y publicado cuentos en catalán y castellano en varios periódicos de Barcelona. He sido voluntario de Oxfam Intermón, donde impartí talleres para portavoces, y he sido activista de Amnistía Internacional. Desde hace años escribo artículos de análisis para el Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS) de 'Solidarios para el Desarrollo', cuyos trabajos se publican en numerosos periódicos, portales y web de América Latina y EEUU en castellano. Soy socio de ATTAC donde milito y soy responsable en Madrid de comunicación y relación con medios informativos.

1 Comentario

  1. Mi salario con el convenio de enseñanza no reglada ha subido 130 euros brutos en 23 años por la misma casi media jornada de 16 horas. ¿Sabe alguien calcular la bajada real de sueldo teniendo en cuenta 23 años de inflación? Estoy mirando ahora mismo mis nóminas del curso 1993-1994 en una academia de idiomas donde cobraba 75.000 ptas brutas mensuales con pagas extras y todo incluido: (75.000:166, 66= 450 euros) por 16 horas de clase. Entonces solo tenía una diplomatura pero estaba dada da alta como profesora titular con derecho al suplemento completo de transporte ya que la jornada completa entonces eran 30 horas lectivas. Ahora el convenio no ha cambiado de nombre, pero la jornada sí ya que la jornada completa en el 2016 son 34 horas lectivas. Por eso no cobro el plus de transporte entero ya que solo se cobra si se trabaja la mitad o más de jornada completa y en el 2016 hacen falta mínimo 17 horas para cumplir ese requisito. Además, 23 años después estoy, como muchos otros, dada de alta como profesor auxiliar en lugar de profesor titular, aunque ahora tengo dos grados (uno en idiomas y otro en magisterio) y un máster de capacitación pedagógica. Con tantos estudios cobro por 16 horas de clase semanales 580 euros, es decir 130 euros más que hace 23 años. Cobro como profesora titular pero estoy dada de alta como profesora auxiliar (que será más barato en cotizaciones..). Si cobrara el sueldo base de profesor auxiliar serian alrededor de 500 euros brutos incluido pagas extras y los demás extras por las 16 horas semanales. Pero aquí no acaba la cosa, porque mis compañeros y yo gastamos entre 30 y 40 minutos para preparar cada clase de 60 minutos por lo que nuestro sueldo acaba siendo entre 5 y 6 euros brutos la hora. Tampoco tenemos más que las vacaciones de un trabajador normal – nada de vacaciones escolares, puentes etc, peros sí al desempleo (si se tiene derecho) en verano cuando se acabe el contrato en junio. Somos muchos en esta situación sin acceso a las plazas en la escuela pública y concertada para las que estamos cualificados. ¿Porqué dicen que los sueldos bajos han caído un 28% cuando parece más bien ser un 280% o mucho más?

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