No es ningún regalo tener un padre o madre o marido o esposa o hermano famoso. Es un chollo, puede pensarse desde fuera. Es una cruz, suele vivirse desde dentro.

-Mira, este es el hijo de…

-Te presento a Ful, que está casado con…

-¿Sabes quien era?, la hermana de…

Yo era hijo de juez. Fui hijo de juez. Su palabra era la ley. Mi manera de matarlo fue no ser en absoluto como él; para nada parecido a él, aunque quizá a veces y ahora, cuando pasan los años, me resulta imposible no ver las muchas huellas que de un modo u otro dejó en mí (pero esa es otra historia).

Nico Rosberg fue desde niño el hijo del campeón del mundo de F1.

-Mira es el hijo de Keke.

Y de niño molaba, sí, claro, desde luego. ¿Quién no quiere ser como papá? Hasta que llega un momento en el que, con frecuencia, se comprende que mejor no. Afortunado quien nace de un padre, una madre, mediocre, pues no tiene ningún interés ni ínfula ni aspiración en emular el paso genético anterior.

Aún no había cumplido los dos años Nico cuando su papá, campeón del mundo antes de que naciera él, se retiró. Y empezó a empujarlo a su hijo. No se corre en karting si tus padres no quieren cuando tienes cinco años. Lo empujó y lo empujó. Hasta hacerle llegar al punto más alto posible dentro de su camino: campeón del mundo de F1. Y en realidad mucho más arriba de lo que llegó el empujador: número de poles y grandes premios, la terrible disputa en su última carrera.

Pero ya está. Nico Rosberg se retira. Ya no quiere ser como papá. Yo lo superó. Tampoco quiere ser como Lewis Hamilton, con sus reflejos de guepardo pero su falta de calidad como ser humano y amigo y compañero; un amigo es un padre elegido, no lo olvidemos.

Así que se va. Nico se va.

Lo hace en el mejor momento. Como esos tipos inteligentes y tan escasos que abandonan los bares por la noche cuando aún no ha empezado la decadencia, la torpeza de la lengua, el principio del horror. “Estrellas fugaces”, así llamamos en los bares nocturnos a quienes desaparecen después de mostrarnos su momento de máximo esplendor.

Estrella fugaz ha sido magníficamente Nico Rosberg. Es una excelente decisión. Le felicito. Campeón campeón campeón.

 

Otro burbon, por favor.

 

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3 Comentarios

  1. Y el mensaje que le manda a Luisito ja Milton también está bien claro, ya nunca podrás volver a ganarme, que te den pedazo de cabrón. Pero a mí me da gran tristeza que se haya retirado, como también me da gran tristeza cuando los estrellas fugaces como tu los llamas abandonan los bares en el mejor momento y nos privan de su brillante conversación.

  2. Hamilton ha dicho que es normal retirarse después de la primera vez que gana en 18 años….lo que habrá que tenido que aguantar de este chico durante los últimos años

    • Clínicas y pasar en el Gran Premio de Mónaco, el más significativo de circuito, porque era más rápido que él. Esa es una de las cosas que ha tenido que aguantar. Ha tenido que aguantar a un caballero. Y para un macarra en efecto eso es un trabajo infinito

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