Voté por primera vez el miércoles 15 de junio de 1977 en las primeras elecciones democráticas tras la muerte del Dictador hace cerca de 40 años.

Confiaba en que bastaba ir a votar cada cuatro años a un equipo preparado que defendiera nuestros intereses para ganar la Democracia pero el tiempo ha demostrado que no estaba en lo cierto. No la hemos conseguido aún.

Una gran mayoría de políticos siguen aferrados a sus cargos-poder sin dejar opciones a un cambio generacional. Hagan un repaso y, descubrirán, que muchos ostentan cargos públicos desde la primera legislatura. La política ha dejado de ser un servicio y se ha convertido para muchos-demasiados- en oficio.

Todos tenemos la obligación de ir a votar, pero además, es imprescindible exigir y marcar de cerca a quienes salgan elegidos: que cumplan su compromiso de servicio a la comunidad que les ha elegido, NO a los intereses del Partido político que representan.

Años ha, en épocas pasadas, existían una asociaciones de vecinos, o asambleas de barrios que defendían los intereses de la gente. Las personas se encontraban, discutían respecto a lo que les preocupaba e intentaban resolverlo juntos, NO con un Presidente, como ahora, único responsable de los problemas de la Comunidad. La Comunidad somos TODOS.

Sería pertinente recuperar aquellas tradiciones para conseguir que, no sea la economía la única que dirija nuestros destinos, con hipotecas a por vida que nos tienen amordazados sino que, sean las personas, con sus derechos-deberes, el centro  de atención de nuestros políticos, naturalmente con todo lo que conlleva: salud, trabajo, educación, vivienda digna, cultura.

Escuchar y ver a la mayoría de políticos me llena de tristeza, ¿cómo pueden osar decir lo que dicen, ver sus disputas, como se ultrajan, como incumplen sus promesas? Solo les digo que, sus palabras, gestos miradas quedaran para la historia, a no ser que vacíen todas las imágenes y Documentos que protagonizan.

Hagamos oír nuestras voces, exijamos seriedad y profesionalidad. Somos nosotros, los sin voz , los que clamamos justicia para todos.

Derechos y Deberes cumplidos, comportaran el bien común para todos. Si conseguimos justicia, tendremos paz.

Hay temas apremiantes que merecen ser tenidos en cuenta: desempleo, el precio del dinero hipotecario, la evasión fiscal de quienes ganan aquí pero guardan sus ganancias en paraísos fiscales donde los intereses son más elevados y casi libres de impuestos.

Urge solucionar la movilidad por carretera. Escuchen la radio. Hay carreteras en la que se producen Km de cola en determinadas horas del día, las que muchas personas van y vienen de su trabajo. También los fines de semana.

Podría resolverse con una buena red de trenes de Cercanías. La escasez de trenes que sufrimos ahora y, su mantenimiento solucionados, podrían ser una notable mejora en todos aspectos: Menor coste para nuestra economía. Menor  movilidad seria un notable beneficio a favor del Medio Ambiente. Mayor seguridad-menos accidentes. Naturalmente, con trenes modernos, con capacidad suficiente que no suponga ir de pie, y con gran aglomeración en horas punta cual sucede ahora.

Necesitamos pues, con urgencia, una buena red de trenes que nos permitan movernos a través del país. Menos AVE, más cercanías.

Que se acaben los retrasos de trenes, y que quienes están al frente,  sean capaces de dar explicaciones cuando alguna anomalía produce un retraso.

Que ante una queja por retraso, que supone llegar con retraso al trabajo, el Jefe del tren te responda sin respeto alguno: “si quiere viajar en tren sin problemas ni retrasos, váyase a Suiza.” Hoy sábado por la mañana en el tren Granollers-Barcelona.

Algunos, han perdido la brújula, la educación y el respeto que merecen los usuarios. El responsable de  un tren, debe actuar con respeto y educación.

Yo le diría que, si está descontento con su trabajo, que pruebe en Suiza cual objetó a una de mis nietas. Los viajeros no tienen  la culpa de su problema.

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