Han pasado sólo unas horas desde la ya conocida DUI, y la consiguiente puesta en marcha del famoso artículo 155 de la Constitución, y siguen quedando demasiadas respuestas que expliquen el comportamiento de los independentistas catalanes; no obstante, hay que dejar bien claro que el PP y su presidente Rajoy, son una lacra para este país en el que mucho de nosotros, siguiendo el símil catalán, no nos sentimos “encajados”.

¿Quién se puede sentir cómodo en una España gobernada por un partido hundido en la corrupción, que le quita el dinero a la gente para dárselo a los bancos; que mantiene unas cifras de paro y temporalidad insufribles; que beneficia a la Iglesia Católica huyendo así del Laicismo, que nos coloca la famosa Ley Mordaza; que destroza nuestro estado de Bienestar; que pasa de largo por un grave problema como es el cuidado y protección del Medio Ambiente, incluyendo la grave sequía que padecemos, y un largo etcétera de problemas que nos afectan a la mayoría de los ciudadanos, especialmente a los más pobres? Por eso, no termino de entender el por qué hay que modificar leyes para encontrar acomodo del pueblo catalán, ¿no estamos todos a disgusto? Creo que es justo reivindicar lo que hace que cada uno se sienta incómodo; pero si es así, no basta con reformar la Constitución para introducir el Derecho a la Autodeterminación, se hace necesario realizar una lectura profunda de la Carta Magna, incluyendo la eliminación de la Monarquía, para adaptarla a lo que requiere el Siglo XXI.

¿No es suficiente con un Estado Federal para que esté resuelta la convivencia entre españoles?, ¿es necesario llegar a la total independencia, con los problemas que ello conlleva, para que Cataluña se sienta cómoda en España? Pues bien, si hay gente que quiere la separación de Cataluña de España, es de esperar que los que deseen esa situación sean una mayoría cualificada; ni siquiera creo que baste con una mayoría simple de un voto para que Cataluña sea independiente. En este punto, conviene recordar que Euskadi ni se plantea este status, y sólo hace falta darse una vuelta por esa Comunidad para darse cuenta de su riqueza, muy por encima de la del resto del país y de muchas partes de Europa. El 12% de paro en Euskadi es una envidia para el resto de comunidades y, ¡ojo!, su bienestar está cimentado dentro de este país. ¿Por qué Cataluña necesita ser independiente?, ¿no dijo Junqueras que no se irían las empresas y ya van más de 1800?

Si algo ha tenido de bueno la situación vivida es porque nos ha servido para enterarnos de las mentiras vertidas por el independentismo: España no le ha robado jamás 16.000 millones a Cataluña, ni es verdad que puedan ser independientes por la fuerza y entrar al día siguiente en la Unión Europea. Si fuera verdad el relato catalanista, desmontado entre otros, por Borrell y Llorach, éstos deberían haber sido objeto de una querella que, hasta lo que sé, nunca se ha llegado a poner.

Lo que no es justo ni democrático es que una minoría de un 48% quiera imponerse al otro 52%; que para ello recurra a un referéndum unilateral, sin control, con censos no actualizados, pudiéndose votar una, dos, tres….veces, y que encima participe menos de la mitad. ¿Nos hemos vuelto locos? Cierto es que el comportamiento de la gente fue pacífico, que recibieron palos sin deber, y que los “Jordis” deberían estar en su casa.

Y, para colmo del despropósito, nos encontramos con un presidente que por la mañana iba a convocar elecciones autonómicas, pero por la tarde cambió el palo para “proclamar” una república. Y encima la votación fue un fiasco porque fueron 83 votantes y aparecieron 82 votos. ¡Ni eso!

Si el nacionalismo pensaba imponerse desde la calle que desista, porque los no independentistas también le han pillado el tranquillo a la cosa de manifestarse. Lo que es una pena en que en la parte españolista aparezcan sujetos de extrema derecha, aunque no es oro todo lo que reluce en el bando independentista

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Catedrático de química inorgánica (Universidad de Murcia), Decano de la FAcultad de Química (1992-2002), Director de la Oficina de Transferencia de resultados de investigación (OTRI), Director del Departamento de Química Inorgánica (2006 a 2010)

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