Un lince ibérico protegido del Espacio Natural de Doñana ha fallecido ahogado en un embalse del campo de golf de Matalascañas, perteneciente a la localidad onubense de Almonte, que se encuentra actualmente abandonado mientras está a la espera de un proyecto de reapertura después de la sentencia del Tribunal Supremo de diciembre de 2017 que avalaba la compra de la instalación deportiva por parte del consistorio almonteño en 2009.

La reunión del pleno del Consejo de Participación del Espacio Natural de Doñana, que se ha celebrado este viernes 13 de julio en el Centro Internacional de Estudios y Convenciones Ecológicas y Medio Ambientales (Ciecema) de Almonte, ha servido para dar a conocer los resultados de la memoria anual de Doñana de 2017. En la de 2016, se registraron oficialmente en este espacio natural protegido un total de seis muertes de linces ibéricos, cinco de ellos atropellados y otro ahogado en una balsa de riego de la localidad de Lucena del Puerto, según los datos oficiales de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta.

A nivel estatal, el pasado 2017 se cerró como uno de los más negativos en el cuidado de esta especie en grave riesgo de extinción, ya que se contabilizaron 53 ejemplares muertos, un 58,8% más que en 2016, según los datos de Iberlince.

Unos 600 linces sobreviven actualmente en toda España, la mayoría de ellos en Andalucía

El ejemplar ahogado hace unos días en Doñana de esta especie protegida –de la que quedan aproximadamente unos 600 en toda la Península Ibérica, la mayoría de ellos repartidos por Andalucía– murió cuando intentaba beber en un embalse del campo de golf, que en esta época del año y debido al estado de abandono en que se encuentran las instalaciones está prácticamente seco. El lince consiguió eludir las vallas de las instalaciones y se introdujo en el campo de golf, según ha podido saber Diario16 de fuentes cercanas a este espacio protegido, declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco.

El pasado abril, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, inauguró el Observatorio de Linces en el Espacio Natural de Doñana, junto al centro de El Acebuche. Esta especie animal en serio peligro de extinción alcanzaba hace unos meses los 448 ejemplares en la comunidad autónoma. En el año 2002, apenas llegaban al centenar los contabilizados por los conservadores.

Desde que en marzo de 2005 ‘Saliega’, una hembra diera a luz a la primera camada de linces nacida en cautividad en el centro del Parque Nacional de Doñana creado para ello, 132 ejemplares han nacido desde entonces y hasta el pasado mes de febrero. Esta cifra supone que uno de cada tres linces ibéricos nacidos en cautividad en Andalucía lo hace en el entorno protegido de Doñana.

Aspecto que muestra el abandonado campo de golf donde ha muerto ahogado el lince.

El proyecto de financiación europea Life-Iberlince y el programa de cría en cautividad de la Junta de Andalucía han sido determinantes para que la población del lince en libertad haya crecido espectacularmente en la última década, aunque sigue siendo una especie especialmente vulnerable. De hecho, en la Memoria de actividades y resultados de Doñana 2016 se subrayaba el descenso por tercer año consecutivo de la población de linces en la zona. Descendieron tanto el número total de ejemplares de linces presentes como el número de hembras y también de cachorros. Y además también la superficie con presencia de esta especie era más reducida en que en años anteriores y se concentraba en 667 kilómetros cuadrados.

En 2016, el Programa de Conservación Exsitu del lince ibérico logró 23 emparejamientos, que dieron como resultado el nacimiento de 48 cachorros nacidos entre todos los centros de cría. El porcentaje de supervivencia fue del 83% después de los 60 días de vida.

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