Tal y como ya informamos en Diario16, los afectados/expropiados del Banco Popular se están organizando para demandar a las diferentes instituciones públicas y privadas que fueron cómplices o estuvieron metidas en las operaciones que finalizaron con la venta de la sexta entidad española al Santander por un euro dejando sin valor las acciones, la deuda subordinada y las CoCos. Las estrategias son diferentes y, dependiendo las mismas, el destinatario de las demandas será uno u otro.

Por un lado, tenemos a los grandes accionistas, aquellos que están afirmando que han perdido millones de euros con la intervención y que, en muchos casos, lo perdido no ha sido su inversión, sino los beneficios logrados, sobre todo, en la ampliación de capital de 2014. Estos grandes accionistas entre los que se encuentran, por ejemplo, la familia Luksic, Pau Gasol, Félix Revuelta o ¡Antonio del Valle!, ya se han puesto en manos los grandes bufetes de abogados para reclamar recuperar su inversión. Sin embargo, ellos tienen medios suficientes para afrontar el viaje judicial por su cuenta y sin necesidad de asociarse con nadie.

Por otro lado, están los más de 350.000 pequeños y medianos accionistas que lo han perdido todo, las verdaderas víctimas de esta operación. Sí, repetimos, víctimas, porque lo que desde los distintos frentes que manejaron las estrategias para llevar al Popular a ser comprado por el Santander y que han arruinado a esos cientos de miles de seres humanos.

Estos pequeños y medianos accionistas, debido la expropiación de los bienes monetarios que tenían invertidos en el Popular, se verán obligados a presentar demandas colectivas contra el Santander, contra las instituciones españolas de supervisión (CNMV y BdE) que miraron para otro lado mientras se perpetraba la descapitalización bursátil de la sexta entidad española y contra las instituciones europeas (BCE, Comisión Europea, MUR). Y ya se están organizando al margen de las colectivas presentadas por asociaciones de consumidores como Adicae o la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), de las que hablaremos más adelante.

Despachos de abogados especializados en reclamaciones por abusos de la banca como Cremades, Iuris Tantum – Iván Hernández, Arriaga o Rosales han ido captando a miles de pequeños y medianos accionistas para emprender las demandas colectivas. Ya hay al menos de 9 plataformas, pero se prevé que sean muchas más. La última de la que tengamos noticia, la Asociación de Afectados por el Banco Popular están contactando con diferentes bufetes como, por ejemplo, el del ex juez Elpidio Silva.

Por otro lado, tenemos las demandas colectivas que se plantearán a través de las asociaciones de consumidores. La OCU, por ejemplo, ha reclamado a la Comisión Europea acceder al expediente del proceso resolución del Banco Popular. En una nota publicada el pasado día 6 de julio envió esta reclamación en base al «derecho de acceso a documentos» que está reconocido en la Carta de Derechos Fundamentales de la UE. Lo realmente sorprendente es que se hayan arrogado la representación de todos los afectados por la pérdida de sus acciones. Como acción tiene una valoración positiva. Nadie ha accedido hasta la fecha a dicho expediente, lo mismo que al ya famoso informe de Deloitte del que la propia auditora ha afirmado que se trataba de un documento de liquidación. Sin embargo, ¿qué esconde este movimiento de OCU? ¿Sólo buscar la garantía del respeto a los derechos de los consumidores o hay algo más? ¿Dónde estaba la OCU cuando se estaba perpetrando la operación bajista y los pequeños y medianos accionistas ya pedían la intervención de diferentes organizaciones para pararla? (No hay que olvidar que se trata de una organización cercana al Santander en su historia). La resolución de este movimiento determinará hacia dónde camina OCU.

Desde el primer día en que el Santander compró por un euro al Banco Popular y la Junta de Resolución determinó que el valor de las acciones, deuda subordinada y CoCos era nulo, se previó que el volumen de demandas sería muy elevado. La propia entidad cántabra modificó la cantidad de la ampliación de capital necesaria para hacer frente a las indemnizaciones determinadas por los tribunales. Pasó de 5.000 millones anunciada horas antes de la compra a los 7.000 con que se ejecutó en esta semana. Esa diferencia iría destinada a crear un fondo con el que hacer frente a las compensaciones. Sin embargo, distintos expertos consultados por Diario16 nos confirman que el valor de las demandas podría superar los 10.000 millones, del que el Santander tendría que hacerse cargo de más de 4.500 —la cifra mágica de Artajo, Saracho y JP Morgan—, cantidad que, por cierto, está ya cubierta con el ahorro en impuestos.

Ha comenzado el calvario de los más de 350.000 pequeños y medianos accionistas para recuperar lo que con nocturnidad y alevosía se les expropió. La operación de compra del Popular finalmente sí que va a tener un coste para las arcas públicas españolas porque una parte de las demandas va a ir contra las autoridades supervisoras dependientes del Ministerio de Luis de Guindos y que incumplieron con sus funciones por omisión de acción al no intervenir antes de que se produjera la intervención de Europa. También tendrá un coste para las autoridades europeas ya que decenas de miles de demandas irán contra la propia Comisión Europea y el BCE. El camino judicial será largo y muchos no verán su final porque más de 250.000 de esos pequeños y medianos accionistas son pensionistas y jubilados y el ciclo de la vida no para. Algo similar a lo que les ha ocurrido a muchos de los estafados por las preferentes o la deuda subordinada.

Sin embargo, hay una salida digna y ética, tal y como informamos en Diario16, que es anular la operación y devolver el Popular a sus legítimos dueños, aunque los últimos movimientos respecto a la venta de los activos inmobiliarios determinan que no va a ser así, por más que la presidenta anunciara a su círculo íntimo que se arrepentía de la compra del Popular.

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2 Comentarios

  1. Una elucubracion y resucitar el popular que seguiria siendo del santander, sacandolo a un precio anterior al ultimo ataque de cortos ,entre 0,50 a 0,60 ,naturalmente dotandolo de solvencia y liquidez ,y vigilado por todos los agentes implicados, santander, cnmv, banco de españa,gobierno,banco central europeo,accionistas, naturalmente saracho no jajajajaja! ni ron y del valle muy lejos en mexico.
    y lo siento pero el presidente de la cnmv tendria que dimitir,no es de confianza, hay que poner a otro.mas fiascos no,realmente bastante gente tendria que dimitir.
    el santander limpiaria su imagen tras la infamia que se ha producido.el primer interesado en que saliera bien la operacion seria el santander porque el banco le pertenece y si pierde el popular pierde el.
    seria como el banesto que era del santander pero cotizaba separadamente.
    si se produjera la fusion definitiva habria un canje justo de acciones del popular por las del santander

  2. naturalmente las acciones del popular se devuelven a sus legitimos dueños ,se entiende.
    los antiguos clientes volverian y hasta yo que nunca he tenido una cuenta en el popular la abriria
    ,gracias al diario dieciseis por no dejar este asunto cerrado.
    los otros periodicos empiezan a tener un silencio sospechoso ante la mayor estafa de la democracia

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