En México se hizo posible la historia el 1 de julio. Día en el que la liebre cazó al coyote, día en el que pasó lo impensable, los débiles se hicieron más fuertes que el poder y llegó al fin un presidente de extracción popular.

Hasta hace menos de cinco años esta historia era impensable, el sistema estaba hecho para que siempre ganara el que debía ganar y no el que dispusiera la voluntad popular, así se hizo desde siempre, de hecho, para legitimarlo se fundó el partido de Estado que llegó a ser el PRI.

Hoy la crítica promovida desde la reacción advierte en Morena al nuevo PRI, afirmación dolosa que oculta la sustancial diferencia, mientras el PRI se hizo desde el poder para acabar la disputa por el poder por la vía armada, Morena surge desde abajo en contra de la voluntad del poder.

Es anecdótico que en el marco de las negociaciones del Pacto por México entre los acuerdos estuvo el incremento del mínimo de votación para el registro de partidos del 2 al 3 por ciento pensando precisamente en Morena como fuerza marginal del eventual partido de López Obrador.

Hoy Morena es el partido que conquistó todas las posiciones políticas, es una mayoría que superó las expectativas de muchos de los que formamos parte del Movimiento, se pintó de guinda el país y hoy el pueblo está en el Congreso y Andrés Manuel López Obrador con amplia legitimidad para convocar la cuarta transformación.

El resultado del 1 de julio alcanza para ir a esa profunda transformación que redefinirá los poderes, que puede redefinir al Estado y ordenar un verdadero Estado Social de Derecho Democrático que derogue la Constitución neoliberal del Pacto por México.

Al Poder judicial y al Congreso de la Unión no sólo hace falta someterlos a la moderación, hay que democratizarlos, el ministro presidente debería someterse al escrutinio público, ser popularmente electo y hablar de la justicia como un tema de interés común y no como un asunto de profesionistas de la ley.

Al Congreso habría que ordenarlo de Asamblea Nacional para terminar con la división de senadores y diputados, no es un tema de ahorro, se trata de la concepción del poder entre el poder al servicio de una nueva elite o reconocer el derecho del pueblo al ejercicio del poder.

Redactar la democracia es la tarea de Morena y no caer en el error de limitarse al reciclaje, no se trata de un simple cambio de elites, no es quitar a una elite mala para poner a una elite buena, se trata de acabarlas. Quien quiera vivir en el glamur, en la exquisitez que se dedique al arte o profesión que más le convenga pero que se aleje del servicio público.

Andrés Manuel López Obrador logró interpretar los sentimientos y hoy no sólo está instalado en el poder sino lo más importante hay una hegemonía que está hecha partido y que debe hacerse Constitución. Hay una ética y una moral que deben ser mandato supremo, pero lo más importante hay una riqueza que recuperar y que se entregó a los grandes intereses.

La austeridad es un imperativo ético que puede disponerse en la Constitución, el poder puede democratizarse en los órganos judicial y legislativo, pero las escuelas, los maestros y los estudiantes sólo podrán ser el potencial para México si se recupera la riqueza nacional.

No hay relación alguna con el PRI. Morena está inscrito en la línea de pensamiento democrático desde la Independencia hasta la Revolución, desde Hidalgo hasta Cárdenas pasando por Morelos, Guerrero, Juárez, Flores Magón, Zapata y Madero.

Al fin llega el siglo XXI a México y Morena es el partido de este amplio movimiento político que debe redactar la cuarta transformación, ¿cuánta vida tendrá Morena como Partido? no lo sé, sólo debe comprenderse que durará tanto tiempo como se mantenga como instrumento de las masas y sirva para que estas accedan al poder.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anterior¿Y si nos unimos toda la izquierda progresista?
Artículo siguienteHamilton, de las lágrimas a la lluvia
Académico; maestro en derecho por la UNAM; defensor de derechos humanos. Actualmente, activista del Movimiento de Regeneración Nacional. Hombre de izquierda con una militancia en el PRD, por el que fue diputado a la VI legislatura, electo por el distrito XXX de Coyoacán. Padre de dos hijos: Sahara de 6 años y Fidel de 2 años, casado con Sara Zuñiga.

1 Comentario

  1. Ya lo puse y no aparece publicado. Lo dirigía al “señor YO”; algo erróneo: Mee refería al comentarista “YA”.

    Y decía que sí existe nrma. El ConvenioINternacional d Nueva Yorck de 19 de Diciembre de 1969, ratificado por el Parlamento español en Mayo de 1977 a propuesta eel entonces Minisstro Marcelino Oreja Aguirr. Con ello se convirtió en derecho inteno español absolutamente obligatorio. El mentado Convenio de Nueva Yorck establece en su articulo 1º el INALIENABLE DERECHO DE AUTODETERMINACIÓN DE TODOS LOS PUEBLOS.
    Bús quelo usted en la hemerteca del B.O.E. Debe estar en uno de los de la segunda quincena de Mayo de 1977

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

dos × uno =