En días de crispación hay ocasiones en las que no conviene opinar sobre las noticias de papel hasta oír la viva voz de los implicados. Por eso no di crédito a la expulsión de un avión de dos menorquinas que intentaron hablar en catalán con la tripulación del Vueling obligado por contrato a llevarlas hasta su isla desde Barcelona. Pero la casualidad y la radio me han permitido escuchar hoy, pasadas las 14 horas, la voz de un directivo pidiendo disculpas y avergonzado por lo sucedido. O sea, todo era verdad. Menos mal que no habían despegado.

Acto seguido viene la pregunta inevitable: ¿Habría ocurrido algo parecido antes de las patadas autoritarias a los votantes catalanes del 1 de octubre? Quizás aquellas escenas, por sí solas, no hubieran podido convertir en prepotentes a unos profesionales acostumbrados a tratar con clientes a veces estresados. ¿Puso la guinda el discurso de Rajoy por boca de Felipe VI, tres días después? Bien pudo ser eso. Sí fue capaz de provocar la mayor caída del Ibex 35 desde el Brexit, que ya fue caer, ¿a cuántas mentes viles no habrá convertido en osadas contra los débiles?

El clima creado por tantos insultos y tantas amenazas físicas y verbales contra las minorías desarmadas, hoy la catalana, ha multiplicado la masa de silencios ocultos que rebosa hasta en los aviones. En medio de este miedo, cada vez menos sutil, flotan preguntas a las que ningún concernido se atreve a dar respuesta: ¿Porqué PSOE, Podemos y nacionalistas, que suman la mitad mas dos de los diputados sin contar siquiera los de Bildu, no se ponen de acuerdo para librarnos de tanto peligro? Si, lo de la moción. ¿No resolverían mejor esos tres grupos sus propias pretensiones expulsando la violencia como idioma para entenderse? Si no lo hacen pronto, la sociedad lo aprenderá también y será el caos.

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Nacido 1951, Madrid. Casado. Dos hijos y dos nietos.

Cursando el antiguo Preu, asesinato de Enrique Ruano y la canción de Maria del Mar Bonet.

Ciencias Políticas. Cárcel y todo eso, 1970-71. Licenciado en 1973 y de la mili en 1975.

Director comercial empresa privada industrial hasta de 1975 a 1979.

Traslado a Mallorca. de 1980 a 1996 gerente y finanzas en CC.OO. de Baleares.

De 1996 hasta 2016, gerente empresa propia de informática educativa: pipoclub.com

Actualmente jubilado pero implicado, escribiendo desde verano de 2015, con unos 170 artículos publicados, sin ningún compromiso, en diversos medios.

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