Desde hace tiempo Mariano Rajoy y su más que corrupto Partido Popular, eran merecedores de una moción de censura para así apartarles del gobierno. Las pruebas muy graves de corrupción sistémica estaban ahí y eran más que evidentes. Sin embargo su necesaria presentación no se produjo hasta el pasado día 25 por mediación del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados y a iniciativa de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE.

Previamente en septiembre de 2016 se había manifestado Miquel Iceta con aquella celebre frase: “¡Pedro, mantente firme, líbranos de Rajoy y del PP, por Dios, aguanta!”. Pero desde entonces los desmanes cometidos por dirigentes del PP se han venido acrecentando, lo mismo ocurre con el conjunto del Partido Popular.

Ha tenido que producirse la detención de uno de sus militantes más significativos Eduardo Zaplana, que empezando en 1991 como alcalde de Benidorm gracias al voto de una tránsfuga del PSOE, pasó a presidir la Comunidad Valenciana desde 1995 hasta 2002 y formó parte desde este año y hasta 2004, como ministro de trabajo y asuntos sociales en el Gobierno de Aznar y la sentencia sobre el caso Gurtel, para que irremediablemente Pedro Sánchez presentara la referida moción de censura.

Desde ese momento se han venido produciendo las reacciones de las diferentes organizaciones políticas manifestadas por sus dirigentes: Unidos Podemos donde se incluye Izquierda Unida, Compromis y En Común, se han manifestado a favor dando su respaldo incondicional, pero sometiendo su decisión final al resultado de la consulta que será planteada a sus bases. A esto últimamente Pablo Iglesias ha añadido la posibilidad de llegar a un entendimiento con Ciudadanos y el PSOE en caso de no prosperar la moción de censura del Grupo socialista, para presentarla ellos con un candidato independiente y con el único propósito de ir inmediatamente a la celebración de elecciones generales. Plantea la conveniencia de esta opción, antes de que continúe gobernando Mariano Rajoy y el Partido Popular.

El PNV que recientemente apoyo la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, sin haberse cumplido aún su hipotética exigencia para que se retirara el articulo 155 de la Constitución de Cataluña, no se ha manifestado por ahora de forma clara por su respaldo, adornándolo con que dependerá del programa de gobierno que presente Pedro Sánchez. Por parte de los catalanes tanto ERC, PDeCat y la CUP, ponen como exigencia, la liberación de los presos políticos y garantías para el retorno de los exiliados.

Hasta ahora la mayor de las controversias viene dada por Ciudadanos, partido político que ha incrementando sus expectativas electorales, mediante sus actitudes y discursos nacionalistas españolistas y patrioteros, enfrentando al resto de los españoles contra los catalanes y haciendo lo mismo entre estos. Aunque estas mezquinas posturas y para conseguir los mismos objetivos también las ha venido y continua practicando el Partido Popular, pero en la actualidad le está siendo más rentable a Ciudadanos.

La pelota ahora está en el tejado del PSOE y más concretamente de Pedro Sánchez. Aunque ya ha dado muchas pistas de su inconsistencia e incoherencia, sobre todo recordando la celebre entrevista que le hizo Jordi Evole, donde manifestó haberse equivocado con relación al trato dado a Podemos, el reconocimiento de Cataluña como nación y la necesidad de configurar España  como un Estado plurinacional y federal. En el conflicto catalán le ha venido dando “un cheque en blanco” al PP incluyendo la aplicación en Cataluña del articulo 155 de la Constitución y las medidas represoras adoptadas, entre otras el ingreso en prisión de independentistas catalanes.

Es de imaginar que todo lo acontecido, le habrá servido como experiencia y al no poder contar con Ciudadanos, si quiere que prospere su moción de censura, deberá hacerlo con Unidos Podemos y Compromis, los nacionalistas e independentistas, quienes lo más probable le exigirán contraprestaciones. En el caso del PNV el acercamiento de los presos etarras al País Vasco. Los catalanes lógicamente demandaran la puesta en libertad de sus dirigentes políticos y el regreso de sus exiliados. Máxime cuando se ha venido demostrando que países como Bélgica, Alemania y Suiza que les acoge, no consideran hayan cometido los delitos por los que la justicia española pretende juzgarlos y represaliarlos, dejando en entredicho al juez Llarena a quien inexplicablemente ninguna organización lo ha demandado por dictar sentencias con amplio sentido prevaricador.

Lo tiene muy difícil Pedro Sánchez y es que aparte de las exigencias de las demás fuerzas políticas, pretendiendo “llevar el ascua a su sardina”, en el propio PSOE, una vez más, determinados barones regionales encabezados por la jerarca Susana Díaz, le ponen el veto al único acuerdo posible con nacionalistas e independentistas. Al respecto, la hipocresía de estos se une a las del PP y Ciudadanos, por no haber criticado los apoyos obtenidos por el Partido Popular de los nacionalistas e independentistas para lograr la presidencia de la Cámara de Diputados y la aprobación de los PGE (Presupuestos Generales del Estado).

La moción de censura se debe mirar como un ejercicio de dignidad, que Mariano Rajoy y su corrupto Partido Popular han cercenado. Por principios se debería producir el apoyo a la misma, poniéndose de acuerdo las organizaciones políticas que así lo decidan en un programa o medidas necesarias para regenerar y dignificar la democracia y después lo más pronto posible convocar y celebrar elecciones generales. Quienes no la apoyen deberán asumir sus responsabilidades.

¿Quieres recibir las novedades de Diario16?
Compartir
Artículo anteriorEspaña se vacía
Artículo siguienteTomavistas: el refugio de los melómanos en Madrid
Militante de los sindicatos ingleses (Trade Unions) desde 1971 y hasta mi regreso de Londres en 1976. Afiliado a la UGT y al PSOE en Londres desde junio de 1972. Cofundador y coordinador sindical de la F.A.E.E.R.U. (Federación de Asociaciones de Emigrantes Españoles en el Reino Unido). Fundador de la cooperativa de servicios PAILARCA (Pablo Iglesias-Largo Caballero). Miembro de los dos primeros comités regionales del Partido Socialista Canario -PSOE- 1977-1985 y por esas mismas fechas, miembro de las primeras ejecutivas insulares de Gran Canaria del PSOE y de la UGT. Cofundador en 1980 de Izquierda Socialista y su coordinador en Gran Canaria hasta 1989. Miembro del primer Consejo Federal de la Emigración del PSOE. Presidente del 1er. Comité de Empresa por la UGT del Hospital Materno Infantil de Gran Canaria. Concejal de deporte y de los distritos: Isleta, Santa Catalina y Guanarteme del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, legislatura 1983.1987. Miembro de la Comisión Permanente de Deporte de la FEMP (Federación Española de Municipios y provincias) y del pleno del CSD (Consejo Superior de Deporte). Cofundador en 1991 de la Fundación Juan Negrín y su secretario durante 23 años (hasta 2014).

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

diecisiete − trece =