Fotos: Flickr / UCE Prada.

Quien fuera diputada de la CUP, Mireia Boya, ha comparecido esta mañana en el Tribunal Supremo, declarando ante el juez de instrucción Pablo Llarena en calidad de investigada por el proceso independentista de Cataluña. A instancias del partido de extrema derecha, VOX, tuvo lugar el inicio del procedimiento judicial que a día de hoy está llamando a declarar a los distintos responsables políticos catalanes.

Boya ha sido citada a declarar por parte de Llarena para investigar su grado de responsabilidad y participación en la organización del referéndum del 1 de octubre en Cataluña. Llegó con media hora de antelación y acompañada por diferentes referentes del ámbito soberanista catalán. Accedió al Tribunal, puño en alto y con rostro sonriente.

Por su parte, la exdiputada de la CUP declaró con antelación que no renegaría de sus convicciones y que “si el Tribunal Supremo quiere hacer un juicio político, tendremos un juicio político”, señalando así su intención de no dar un paso atrás en la defensa de lo que su formación “había presentado en su programa electoral, que no fue denunciado en ningún momento”.

En su declaración ante el juez instructor Llarena, Boya ha subrayado su compromiso con la no violencia y que su responsabilidad se circunscribe, únicamente, a cumplir el mandato que sus votantes le habían dado y que se reiteró posteriormente el 1 de octubre a través del referéndum.

A pesar de que el juez Llarena no ha considerado necesario interponer medidas cautelares para Boya, la exdiputado de la CUP ha manifestado al salir de la vista que no está satisfecha “porque todavía hay cuatro presos en la cárcel. Cuatro personas secuestradas por el estado español”. Considera, en este sentido que la aplicación del artículo 155 de la Constitución y la imposición de las elecciones del 21 de diciembre han sido un “golpe de Estado” por parte del Partido Popular. Así, ha declarado que “este proceso judicial no tiene sentido y no se sostiene. He venido a explicar qué pasa en Cataluña y que el 80% de los catalanes querían un referéndum. Lo hicimos el 1 de octubre y ganamos. La declaración de independencia del 27 de septiembre se vio truncada por un golpe de estado en forma de artículo 155 y por la imposición de otras elecciones, que de nuevo, hemos vuelto a ganar”.

Para Mireia Boya la falta de violencia en todas sus acciones es la evidencia de la invalidez a la hora de intentar imputarle la comisión de los delitos de rebelión o sedición. En este sentido, ha subrayado en rueda de prensa al salir del Tribunal Supremo que “Nunca ha habido violencia en Cataluña, siempre hemos actuado de forma tranquila y pacífica. Y precisamente esto desmonta completamente los delitos que nos imputan”.

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