Desde hace ya mucho tiempo, tanto por el pueblo como por los líderes de las grandes religiones, se incentiva, en gran medida mediante ritos folclóricos, manifestaciones de aparente fervor religioso a través de la adulación a imágenes y a símbolos, y es prácticamente seguro, que las esencias espirituales no necesitan que les digan lo grandiosos que son, ni que les regalen joyas ni costosos atuendos y otros bienes materiales que no sirven para el beneficio de todos.

Es bueno pensar, en que si esa energía y recursos económicos se utilizasen para ayudar a los pobres, a los necesitados, a los solitarios, a los que sufren en definitiva, probablemente estos seres tan elevados se sintieran más conmovidos.

No cabe duda, de que lo que hace un ser humano puede ayudar a los demás, pero le influencia fundamentalmente a sí mismo. Y la oración, además de para pedir favores, sirve para intentar elevarse y sintonizar con esa alta frecuencia mística, pero lo esencial es perder el egoísmo a través de la generosidad y la acción desinteresada, porque los soportes del ego, son Yo (y lo que represento) y lo Mio, y en la medida que se desplaza la atención a lo de los demás y a lo universal se crece, ya que éste, el ego, no recibe tanto alimento. Lo otro, como decía el sabio Salomón es vanidad.

Los deberes del monje, que es algo que es bueno que seamos todos en la mayor medida posible, ya que supone un compromiso con el desarrollo psicológico y espiritual, son: investigación, devoción y servicio. De estas tres necesidades para el avance, mayoritariamente solo se practica un poco la devoción, y la mayor parte de las veces solo cuando truena.

Es imprescindible saber, buscar las verdades, estar dispuesto a cambiar las convicciones si se descubre algo mejor, y sobre todo es vital el servicio a la vida, para que ella pueda prosperar adecuadamente, ya que somos sus pastores, no el rebaño dócil que va donde le indican y obedece órdenes, eso es de otro tiempo pasado, el ahora y el futuro es de los libre pensadores, discípulos de la verdad, y que huyen del culto a la personalidad y del endiosamiento de personas que parecen impolutas, pero que no lo son mientras están en este plano por lo menos. Incluso de los más aparentemente santos como Gandhi o Teresa de Calcuta ha habido sospechas de imperfección, y es lógico, porque la personalidad nunca será perfecta, pero puede ser mejor, y de esta manera dar cabida a mas paz, amor, alegría, caridad y demás virtudes dentro de ella, que se manifestarán en actos nobles, y esto, si ocurre en muchas personas hará de este mundo un lugar mejor, es un empeño que vale la pena.

Las Vírgenes y Diosas, los Mesías, Santos, Dioses y Avataras no necesitan esmeraldas, ni pleitesía, ni se ofenden, condenan, ni juzgan, son amorosos y sabios, comprenden al ser humano con todas sus imperfecciones. No es necesario llorar por ellos porque están en un estado supremo de felicidad. Otra cosa es que lógicamente existan leyes en la existencia, y como indica el dicho: el que la hace la paga, y también el que siembra, antes o después recoge lo que ha sembrado.

Es curioso que la mística popular se quede tan solo en la apariencia, en las formas, en la aparente belleza simbólica del sacrificio, pero sin tomar nota, y aprender del ejemplo para, además de dar el diezmo actuar de acuerdo a aquel mandato tan simple y tan difícil de llevar a cabo: “Amaras al señor tu Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”.

Sin embargo, muchos líderes espirituales y religiosos hablan de que se ha de ayudar a los pobres, viviendo ellos en la opulencia, es una incongruencia cruel y vergonzosa.

En esta era de la egolatría, el materialismo, la ignorancia en lo esencial y la banalidad, están surgiendo estrellas de esperanza, que nos transmiten el mensaje de que el que vale, es el camino del corazón, y para hacer hay que saber. Ser uno mismo es en gran medida hacerse el propio camino al andar, respetando y valorando el que han andado otros, pero nadie que haya hecho grandes cosas, o convertido su vida en algo magnífico lo ha hecho copiando a los demás, siempre ha sido, sacando de su interior, que es un pozo infinito, siempre dispuesto a manar agua de transmutación y significado.

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Presidente de la ONG Paz en Acción, director de Radionuevaera.es, Coproductor del programa Tiempo de Cambio, colaborador de la revista Ser Consciente, coach, empresario, escritor y conferenciante. Tiene un profundo interés por todos los conocimientos humanísticos, dedicándose al estudio de la Psicología, especialmente el análisis de C.G.Jung, mediante una introspección de más de dos años. Su interés por comprender al ser humano y su destino le lleva a estudiar también Filosofía durante ocho años. Se forma en técnicas bioenergéticas durante un año y medio, y meditación, tres años. Es colaborador en periódicos, televisiones y especialmente en numerosas radios. Desarrolla varios productos que comercializa a nivel nacional como: -CURSOS DE AUTOAYUDA (12 TÍTULOS) -REVISTA: EL MUNDO DE LO INCREIBLE –PROGRAMAS: ELIMINE SU ESTRÉS Y VALORES PARA UNA CULTURA DE PAZ -LIBROS: RELACIONES HUMANAS, TECNICAS ÉTICAS DE VENTA y ESTRELLAS DE ESPERANZA. Imparte el taller: SER CONSCIENTE EN EL AHORA.

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